Supen: Déficit actuarial de la CCSS llega a niveles preocupantes
El déficit actuarial de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) está llegando a niveles de alta preocupación y es urgente que el país inicie cuanto antes una discusión seria sobre las reformas que deben aplicarse.
Así lo alertó este martes la Superintendencia de Pensiones (Supen) en su boletín mensual de enero, con base en sus análisis.
La entidad mencionó que las estimaciones de la CCSS evidenciaron que, a diciembre de 2018, solamente se contaba con un respaldo para pagar uno de cada dos colones en pensiones, es decir, una razón de solvencia de 48% y el fenómeno se está agravando día con día.
La Superintendencia indicó que los retos por enfrentar son varios y de diversa magnitud: la morosidad del Estado con el régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) a agosto de 2023 fue de ¢569.679,73 millones, la morosidad de patronos fue de ¢103.516 millones, y la de trabajadores independientes de ¢181.623 millones.
"Existe un aumento de la esperanza de vida, superando ya los 80,6 años en promedio, y cada vez más las familias deciden tener menos hijos. Esto hace que la relación de afiliados a pensionados esté en este momento cercana a 6,7 y se espera que llegue a 2,5 en 2050", indicó la Supen.
La entidad recordó que se proponen tres fuentes de sostenibilidad para detener y mejorar los números rojos en que se encuentra el IVM.
"Estas medidas serán efectivas siempre y cuando se mantenga controlado el momento en que se dé el agotamiento de las reservas, producto de una gestión prudente de los recursos y una serie de mejoras en el campo administrativo y de gobierno de la entidad", mencionó.
Las tres fuentes de sostenibilidad que la Supen propone son:
- Pensión básica universal. Articular una nueva forma de pagar las pensiones mínimas del Régimen No Contributivo (RNC-IVM), con financiamiento independiente a las cuotas obrero-patronales. Impulsar una reforma fiscal con enfoque en protección social, que permita reducir cargas salariales para fomentar formalidad y mayores recursos previsionales.
- Aumento de ingresos. Elevar el número de cuotas a 360 (en lugar de 300) y elevar los porcentajes de contribuciones a 15%. Esto aumentaría en alrededor de 40% los ingresos. Controlar la informalidad mediante la readecuación de cargas sociales y monto exento.
- Reducción de beneficios. Unificar la cuantía básica de pago a un 45%. Cobrar 5% del Seguro de Enfermedad y Maternidad (SEM) de la CCSS a pensionados. Establecer un mecanismo de autobalance para mantener al régimen fuera de la zona crítica (razón de solvencia menor a 70%).
"La Supen insta a iniciar cuanto antes el diálogo, que puede formalizarse a través de un Consejo de Pensiones con capacidad técnica y de diálogo social, para dar un informe a la sociedad sobre las tareas a realizar y sobre lo que se avanza en las mejoras al régimen", agregó.
