Salario real se recuperó en 2023, pero ¿es suficiente?
Banco Central reconoce que todavía sigue por debajo de nivel de prepandemia
El salario real promedio de los trabajadores que cotizan para la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) se recuperó en 2023, pero sigue siendo insuficiente y continúa por debajo del nivel que tuvo antes de la pandemia.
Según el Informe de Política Monetaria (IPM) del Banco Central de Costa Rica (BCCR) para enero de 2024, "el año pasado continuó la recuperación de los ingresos reales, pero todavía siguen por debajo de los niveles prepandémicos". Es decir, continúan por debajo de los valores que tenían en 2019.
Los ingresos reales de los trabajadores mostraron una aceleración durante el segundo semestre de 2023, como resultado de un mayor crecimiento del ingreso nominal y de la caída de la tasa de inflación que cerró en 2023 en -1,77%.
A noviembre del año pasado, el salario nominal por cotizante -el que se informa a la CCSS para los trabajadores que cotizan al régimen de Enfermedad y Maternidad- registró una variación interanual de 3,2%, según se detalla en el Informe Mensual de Coyuntura Económica (IMCE) para enero de 2024 del BCCR.
A pesar de la recuperación del salario real, todavía persisten las diferencias por sexo, calificación y sector institucional, reconoce el BCCR.
El ingreso real general promedio registró un incremento interanual de 6,4% a noviembre del año anterior.
En ese mes, el salario real -aquel que refleja la cantidad de bienes o servicios que un consumidor puede adquirir con los ingresos que recibe después de descontar la inflación- era en promedio de ¢369.464.8. Un año antes era de ¢352.165.
En el Informe de Política Monetaria para octubre de 2023, el Banco Central reconoció que "el aumento de los salarios no ha sido suficiente para que el salario promedio real alcance los niveles registrados antes de la pandemia, aunque en promedio, los trabajadores del sector privado alcanzaron dicho nivel a principios de 2023".
Diferencias
El aumento en el sector privado fue de 11,2% mientras que en el sector público disminuyó en 5,5%.
No obstante, persisten diferencias entre grupos de trabajadores. Según calificación, destaca la aceleración en el salario real de las ocupaciones de calificación media y baja (11,5% y 8,1%, respectivamente).
El Banco Central menciona en el Informe de Política Monetaria para enero de este año que el ingreso real de los trabajadores de calificación media y baja superó el nivel registrado en febrero de 2020 en alrededor de 2 puntos porcentuales (p.p.).
Sin embargo, aclara que esto corresponde al hecho de que la tasa de ocupación para ambos grupos sigue por debajo de la registrada antes de la pandemia del Covid-19.
"Lo anterior sugiere que la demanda por trabajadores de calificaciones bajas y media es mayor que su oferta, lo que se manifiesta como presión al alza en los salarios de esas ocupaciones", explica la entidad monetaria.
El BCCR indica que es necesario un mayor seguimiento a la evolución de los salarios y la ocupación en esos grupos de la población frente a la posibilidad de que surjan presiones de costos que afecten los precios y su dinámica.
"Estos elementos resultan de interés para las autoridades del BCCR como insumo para la oportuna identificación de presiones inflacionarias", señala.
El Banco Central insiste en que aunque la recuperación de los salarios en algunos grupos del mercado laboral es positiva, la menor oferta de mano de obra relativa podría generar presiones de costos adicionales en algunas industrias.
¿Compensa?
Economistas como Luis Vargas, del Colegio de Ciencias Económicas de Costa Rica (CCECR), han explicado que aunque la inflación cayó a valores negativos el año pasado y los salarios reales se han recuperado, persiste la pérdida del poder adquisitivo.
A pesar de que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se redujo en 2023 en comparación con el año anterior, cuando se comparan los precios de los bienes y servicios con respecto al inicio del choque inflacionario, en febrero de 2022, todavía se mantienen sobre precios muy considerables, principalmente en los alimentos.
Así se desprende de un análisis hecho por el CCECR en el cual se destaca que los precios de algunos vegetales de fruto como el tomate, chile dulce, pepino y chayote se han duplicado hasta en 96,7%.
Otros productos de consumo diario, que también siguen presentando precios significativamente más altos a los observados previo al choque inflacionario, son los huevos (20,1%), la leche de fórmula para bebé (17,9%), la leche líquida (16,4%) y el café (16,2%).
El casado, que es considerado como consumo básico al incorporar varios productos alimenticios de consumo ordinario, también sigue presentando un precio 9,1% superior.
"En otras palabras, tras casi dos años del inicio del choque inflacionario, los hogares costarricenses siguen afrontando una significativa pérdida de poder de compra en alimentos presentes en su mesa diariamente", dijo Vargas.



