Productores de melón y sandía piden al Gobierno medidas para mitigar impacto de El Niño
La Cámara de Productores y Exportadores de Melón y Sandía de Costa Rica (Caproexmes) pidió al Gobierno tomar medidas para mitigar el impacto que tendrá el fenómeno de El Niño en esa actividad económica.
Así lo solicitó el presidente de esa organización empresarial, Sigurd Vargas, al ministro de Agricultura y Ganadería, Juan Gabriel Ramírez.
Según la Cámara, ese fenómeno afectará la producción y exportación de melón y sandía, cuya temporada iniciará en noviembre de este año y concluirá en mayo de 2027.
La organización señaló que habría un incremento en la incidencia de plagas, ya que los períodos de sequía y altas temperaturas generan condiciones favorables para el desarrollo del ciclo biológico de los insectos, a diferencia de lo que ocurre con el exceso de lluvias y humedad, que propicia la proliferación de hongos patógenos.
En el caso del melón y la sandía, las plagas más destructivas son la mosca blanca, los áfidos o pulgones, los trips, los ácaros y los gusanos barrenadores. Estos insectos no solo causan daños directos, sino que también actúan como vectores de virus y bacterias que afectan gravemente los cultivos.
Esta situación se agrava por las debilidades en el registro y las limitaciones de uso impuestas a cultivos como el melón y la sandía, así como por la ausencia de productos químicos sintéticos formulados para combatir esas plagas.
Además, advirtieron que el fenómeno de El Niño disminuirá las lluvias y, por tanto, prevén una reducción en los niveles de los pozos perforados de los que se obtiene el recurso hídrico para los cultivos.
"Resulta importante que las entidades correspondientes doten de recursos y tecnología a las asadas y municipalidades para maximizar el aprovechamiento del agua proveniente de los pozos, con el fin de abastecer a la población sin afectar la disponibilidad para las actividades productivas", indicaron.
Otro efecto que señalaron es el incremento en los costos de la energía eléctrica, en caso de que sea necesario generar electricidad mediante plantas que utilizan combustibles.
Asimismo, prevén efectos derivados de las altas temperaturas y de la cantidad de horas de luz sobre los cultivos de melón y sandía.
