Pese a repunte en inflación, costo de la canasta básica bajó un 4% el primer semestre

(CRHoy.com) Parece contradictorio, pero no lo es. A pesar de que al cierre de la primera mitad del año el país registró una aceleración en la inflación, el costo de la canasta básica alimenticia (CBA) más bien experimentó una baja entre enero y junio pasado.
Un análisis elaborado por CRHoy a partir de los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos INEC demuestra que en ese periodo el costo promedio de la CBA per cápita decreció en un 4,18%. Esto equivale a ₡2.098.
Así, una persona que en enero tenía que pagar ₡50.182 por comprar una CBA, en junio pudo hacerlo con ₡48.084.
En términos generales, a esa misma persona le salió más caro pagar por las carnes de res, cerdo y pollo, las grasas, los lácteos y algunas leguminosas. Pero comprar hortalizas, frutas y tubérculos le resultó más barato.
Paradójicamente, en el mismo periodo el índice de precios al consumidor contabilizado por el INEC marcó un crecimiento acumulado del 0,76%. ¿Cómo es esto posible?
La diferencia radica en que la inflación mide las variaciones en más de 300 productos que componen la canasta básica general. Esto incluye desde servicios como alquileres, transportes, e incluso ocio y entretenimiento, hasta bienes no comestibles como el combustible y el calzado, entre otros.
Se incluyen en ella los bienes y servicios necesarios para que una familia de dos adultos y dos niños puedan vivir durante al menos un mes, según explicó el analista financiero Daniel Suchar.
La CBA por su parte incluye apenas lo estrictamente básico en únicamente alimentos, para que una sola persona pueda subsistir.
"Cuando hay algunos bienes que bajan son de esa parte alimenticia y eso hace que la inflación general no suba tanto como debería. Esa inflación es un compendio de unos que suben y otros que bajan, casi todo afectado por las gasolinas pero otros que no se afectan por la gasolina. La CBA es diferente porque lo que hace es aislar solo lo básico alimenticio", agregó Suchar.
De acuerdo con el Banco Central, al menos un 69% de la inflación acumulada durante abril y mayo pasados responde a incrementos en el precio de los combustibles.
A pesar de ello, estiman que la inflación no alcanzará el 3% del rango meta establecido en enero. De hecho, esperan que se mantenga en el rango inferior del 2%.
De ahí que el Ente Emisor sostenga que se mantienen ciertas presiones desinflacionarias, las cuales no están sobre los combustibles y servicios que dependen de estos productos sino más bien sobre otros bienes, especialmente alimenticios.