Más hogares de ingresos menores a ¢225 mil alquilan vivienda
Crecieron en 14.639 el año pasado
Más hogares con ingresos menores a ¢225.000 por mes alquilan vivienda en Costa Rica, según un informe presentado este martes por el Centro de Estudios del Negocio Financiero e Inmobiliario (CENFI).
Si se analiza la estructura del parque habitacional por quintil de ingreso, las familias con ingresos menores a esa suma de dinero registraron un incremento del 25,9% el año pasado con respecto a 2022.
En números absolutos, las viviendas en alquiler aumentaron en 14.639 en este grupo de ingresos en 2023. Esto representa cerca de 47.987 personas en total que viven en estas nuevas casas de alquiler.
En el segundo y tercer quintil de la población, se aprecia un aumento de la participación de la vivienda propia pagada mientras que en el cuarto quintil se observa un crecimiento de la vivienda en alquiler (¢5.600 viviendas adicionales).
Este es el quintil que mantiene la tenencia de vivienda por medio del crédito más estable, con un total de 37.011 unidades residenciales que se poseen por medio de financiamiento.
En el quinto quintil de ingreso, que incluye a aquellas familias con un ingreso superior a ¢2,5 millones mensuales, se refleja un aumento de la vivienda en alquiler (7.133 unidades adicionales) e igualmente un incremento en la participación en vivienda propia: 14.168 unidades más que en 2022.
Aumentó parque habitacional
El análisis del parque habitacional de Costa Rica también muestra que a 2023 el parque habitacional fue de 1.778.524 viviendas residenciales, lo que representa un número adicional de 55.652 viviendas a lo reportado en 2022. Esta cifra equivale a cerca de un 3,2% anual.
La cantidad de viviendas reportadas el año pasado resultó relativamente más bajo que el número de nuevos hogares de 2022 y que se estimó en 55.990.
Desde el punto de vista de su composición, un 66% del parque habitacional se posee bajo la modalidad de vivienda en propiedad totalmente pagada, en tanto un 7% del total de viviendas reportadas se poseen en propiedad con un préstamo vigente.
Las viviendas alquiladas, estimadas en un total de 340.883 unidades, representan a nivel nacional un 19,2% del total del parque habitacional de 2023.
El informe, además, destaca el aumento en 51.957 unidades residenciales bajo la modalidad de vivienda propia y el incremento de 27.568 unidades en viviendas alquiladas.
Más hallazgos
Según el estado físico de las viviendas al año pasado, las unidades residenciales en mal estado se concentran en el primer quintil de ingresos, es decir, aquella familias con ingresos menores a ¢225.198 mensuales.
Las viviendas en estado físico regular se concentran en las familias del primer y segundo quintil (ingresos menores a ¢480.174).
Las viviendas en buen estado se concentran en las familias del cuarto y quinto quintil (más de ¢2,5 millones por mes).
Por estado conyugal del jefe de familia de los hogares, se halló que el principal grupo que concentra la tenencia residencial en el país son las personas casadas (37,1% del total de viviendas, para un total de aproximadamente 659.554 viviendas).
Le siguen las personas solteras quienes concentran un 17,5% del total. Esto es aproximadamente 310.575 viviendas. Este grupo desplazó al que anteriormente tenía esa posición y ahora es el tercero en absorción, que son las familias en unión libre o juntas y que concentraban un total de 294.751 unidades, aproximadamente un 16,6% del total del parque habitacional.
La tenencia de la vivienda en alquiler se distribuye proporcionalmente entre familias en unión libre, casados y solteros: 27,5%, 25% y 24%, respectivamente. Sin embargo, los solteros son quienes más aumentaron su participación dentro de esta modalidad de tenencia. El número de viviendas alquiladas por ellos aumentó en 13.701 unidades residenciales.
Si se analiza el parque habitacional por jefe de familia, el estudio destaca los siguientes hallazgos:
- Quienes concentran el parque habitacional, más de 40% del total, son los jefes de hogar con edades entre 40 a 59 años, con una tenencia de cerca de 738.527 unidades residenciales. En el caso de los jóvenes (15 a 39 años de edad), absorben un 2,87% del total de viviendas.
- Los segundos principales tenedores de viviendas son los jefes de hogar mayores a 60 años, quienes concentran un total de 668.609 unidades (37,60%). Es destacable el aumento de tenedores de vivienda de más de 60 años: subió en 28.157 unidades, principalmente con un fuerte incremento en el modo de vivienda en propiedad.
- Dentro del grupo de jóvenes, se denota claramente una tendencia al aumento en la vivienda alquilada (40,4%), aproximadamente 149.811 unidades.
- En el caso de las familias adultas, de 40 a 59 años, son las que poseen mayor número de viviendas financiadas (73.216 viviendas). Esto representa cerca de un 10% del total de viviendas de este grupo de edad, pero casi un 60% del total nacional.
Conclusiones
Las principales conclusiones del estudio son las siguientes:
- Se nota una clara tendencia de cambio en la estructura del parque habitacional de Costa Rica, particularmente un aumento en la vivienda propia, paralelo a una reducción en la vivienda financiada y un incremento en la vivienda en alquiler, especialmente para las familias de ingresos más bajos y altos.
- La reducción en la vivienda financiada, más allá de los problemas de endeudamiento que tienen las familias y de las altas tasas de interés, podría deberse a que no se está generando vivienda asequible para las familias con ingresos entre ¢400.000 y ¢750.000 mensuales.
- Es necesario redefinir la política habitacional tratando de incentivar la construcción de vivienda de alquiler y vivienda asequible. Esto se debería de complementar con instrumentos como el bono de alquiler y el uso de un modelo de alquiler con opción de compra.
- Es necesario incentivar más las alianzas público-privadas para aumentar la oferta de vivienda de alquiler y asequible.
- Debe estimularse la participación de los fondos de pensiones como fuente de financiamiento de las nuevas construcciones.


