“Iliquidez extrema” impide que Bancrédito pague sus obligaciones
Pese a que el Banco Crédito Agrícola de Cartago (Bancrédito) cuenta hoy día con un patrimonio cercano a los ¢38.101 millones, la entidad padece una "iliquidez extrema" que no le permite pagar sus obligaciones vencidas con el Ministerio de Hacienda.
Esto significa que la entidad aún tiene recursos, pero en forma de edificios u otros activos difíciles de convertir en dinero en efectivo, lo que provoca que no pueda girar los recursos de inmediato al Gobierno, acreedor del 99,95% de lo que todavía adeuda el banco.
Se trata de obligaciones por ¢131.912 millones que Hacienda puede exigir de manera inmediato, pero de las que solo recibiría unos ¢11.872, que corresponden a inversiones a valores y depósitos (un 6% de los activos).
El resto quedaría pendiente, pues el otro 94% es ilíquido, es decir, muy difíciles de transformar en efectivo. Esto significa que dichos activos requieren gestionarse por largo tiempo para lograr una recuperación.
"En razón de esta iliquidez estructural del Banco, la entidad no tiene ni es capaz de generar por sí misma los recursos suficientes para pagar de inmediato sus obligaciones vencidas, por lo que se encuentra en un estado de cesación de pagos que es irremediable", señala Marco Hernández en un oficio enviado al Consejo Nacional de Supervisión del Sistema Financiero (Connasif) el 19 de marzo anterior.
Un candado a la operación
La imposibilidad de pagar sus obligaciones es una circunstancia que por sí misma provoca que el Banco sea inviable financieramente, tal y como lo revelan los estados financieras con corte a diciembre y febrero anterior.
"Aunque el proceso de intervención se estableció por un plazo de seis meses, lo cierto es que a este momento se cuenta con información suficiente para proceder conforme lo señala el artículo 161 (de la Ley Orgánica del Banco Central)", resaltó la misiva de Hernández.
Este procedimiento consiste en informar a la Asamblea Legislativa sobre la insolvencia, para que se cree una ley que permita una eventual fusión o liquidación del banco.
Una de las recomendaciones de Hernández es fusionar Bancrédito con una de las entidades bancarias que son propiedad el Estado: el Banco Nacional y el Banco de Costa Rica (BCR).
La propuesta de fusión pretende la recuperación de los activos para poder pagar las obligaciones vencidas, de las cuales la más relevante es con el Ministerio de Hacienda. Esto evitaría que el Estado asuma una pérdida y a la vez una capitalización del banco que absorba los restos de Bancrédito.
Fundado 1918 hubiera, Bancrédito cumplido 100 años a mitad de año. A finales de mayo del 2017 el gobierno del presidente Luis Guillermo Solís ordenó su salida de la intermediación financiera, lo que aceleró el deterioro de sus indicadores.
Urgencia de acciones
En un comunicado, el presidente del Conassif, Luis Carlos Delgado, hizo un llamado a los diputados para que "con urgencia" adopten las medidas oportunas que permitan detener el deterioro del patrimonio de la Bancrédito.
Por su parte, la superintendente de Entidades Financieras, Rocío Aguilar, recalcó la recomendación del interventor de fusionar a Bancrédito con alguna de las entidades bancarias estatales.
"Esta propuesta tiene el objetivo esencial de rescatar el patrimonio, potenciar la recuperación de sus activos y así poder pagar las obligaciones vencidas, de las cuales, la más relevante es con el Ministerio de Hacienda, por lo que con ello también se estaría evitando que el Estado asuma una pérdida. Concomitantemente, se logra la resolución de Bancrédito y se capitaliza al banco comercial estatal que absorbe".
