Exjerarca de Supen: Industria está preparada para Fondos Generacionales
La industria y la supervisión están preparados para la entrada en vigencia este año de los Fondos Generacionales, una significativa reforma al Régimen Obligatorio de Pensiones Complementarias (ROP).
Así lo manifiesta la exjerarca de la Superintendencia de Pensiones (Supen), Rocío Aguilar Montoya, en su informe final de rendición de cuentas que entregó al dejar ese cargo y el de la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef) el 31 de diciembre de 2024.
"La industria y la supervisión están preparados para la próxima entrada en vigencia de Fondos Generacionales, con una adecuada transición de 18 meses para la conformación del portafolio óptimo, por acuerdo aprobado por la Superintendencia. Su plena ejecución demandará nuevos retos hasta lograr un nivel de madurez que solo con la práctica se alcanzará", señala.
Aguilar sostiene que teorizar más sobre el nuevo modelo de administración del ROP o sobre sus implicaciones monetarias y cambiarias, "nos podría enfrentar a momentos de mercado más retadores para su implementación".
El nuevo modelo, que se implementará a partir del 1° de abril próximo, consiste en la creación de cuatro fondos generacionales ajustados de acuerdo con la edad de los afiliados al régimen.
El 21 de noviembre del año pasado, el presidente del Banco Central de Costa Rica (BCCR), Róger Madrigal, anunció en una sesión de Junta Directiva de la entidad monetaria su intención de revivir la discusión sobre el proyecto de Fondos Generacionales en el seno del Consejo Nacional de Supervisión del Sistema Financiero (Conassif).
En esa sesión mencionó posibles impactos en los mercados de valores y cambiario por la implementación de la reforma al ROP.
Sin embargo, Aguilar indica que la implementación del nuevo modelo debe priorizarse como respuesta a los desafíos actuales y preparación para el futuro.
El objetivo de los Fondos Generacionales es que las inversiones sean más seguras y menos riesgosas para las personas más próximas a pensionarse, con el fin de protegerlas de las volatilidades del mercado cuando están a las puertas de su jubilación o cuando ya lo hicieron. En el caso de las personas más jóvenes, las inversiones estarán más expuestas al riesgo y, por lo tanto, serán más rentables porque gozarían de más tiempo para recuperarse en caso de que en algún momento experimenten fluctuaciones en los rendimientos de sus cuentas.
