El Niño ya afecta cultivos y amenaza la producción agropecuaria en 2027

El Niño ya afecta cultivos de arroz. (Imagen con fines ilustrativos/CRH).

El Niño ya afecta cultivos de arroz. (Imagen con fines ilustrativos/CRH).

Mientras los productores de arroz, café y banano ya reportan afectaciones en los cultivos por el fenómeno de El Niño, otros sectores productivos prevén un impacto el próximo año.

Este fenómeno meteorológico, que se caracteriza por un calentamiento anómalo y persistente de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial central y oriental, afecta las áreas sembradas de esos productos, en algunos casos por el déficit de lluvias y en otros por el exceso de precipitaciones, según la zona del país donde se cultivan.

En el caso del arroz, el director ejecutivo de la Corporación Arrocera Nacional (Conarroz) Mainor Cruz, informó que en la Región Brunca y el Pacífico Central se han identificado afectaciones asociadas al déficit de precipitaciones, mientras que en la Región Huetar Norte se han presentado situaciones relacionadas con el exceso de lluvias.

"Se han identificado afectaciones en determinadas áreas de producción arrocera, principalmente relacionadas con la disponibilidad de agua y el aumento de las temperaturas, condiciones climáticas que han acompañado el desarrollo de los cultivos", dijo Cruz, quien aclaró que se encuentran en un proceso de valoración técnica para determinar el alcance de esas afectaciones y su incidencia en los rendimientos agrícolas.

Aunque se han recibido reportes de afectaciones, explicó que todavía no es posible determinar ni cuantificar las pérdidas productivas.

Para establecer estas últimas, se requiere una valoración técnica que considere, entre otros aspectos, la etapa de desarrollo de las plantaciones, la superficie afectada y los rendimientos finalmente obtenidos.

Noviembre es clave para los arroceros. En la Región Chorotega, específicamente en el Pacífico Norte, donde hay áreas de arroz próximas a cosecharse durante ese mes, el comportamiento de las precipitaciones en las próximas semanas será relevante para las plantaciones que todavía se encuentren en las etapas de llenado del grano y maduración fisiológica.

Por su parte, el sector bananero reconoce que el exceso de precipitaciones de los últimos meses ha afectado prácticamente a todos los cantones del Caribe donde se produce banano. En algunos puntos, las plantaciones han permanecido inundadas durante períodos de entre 12 y 36 horas, lo que afecta el rendimiento y la calidad de la fruta.

Una plantación de banano requiere, desde el punto de vista agronómico, alrededor de 200 milímetros de lluvia al mes. Sin embargo, durante agosto —por citar un ejemplo—, en algunas regiones del Caribe se registraron precipitaciones de 280 milímetros en apenas dos días, detalló la Corporación Bananera Nacional (Corbana).

"Ante ese panorama, por más que exista un buen drenaje y nutrición, con la saturación de los suelos y el incremento de la temperatura en la vertiente del Caribe —entre 0,5 y 1 grado por encima del promedio—, aumentan los niveles de Sigatoka negra, una enfermedad causada por un hongo que provoca la pérdida del follaje. Esto reduce el aprovechamiento del racimo y, por ende, la producción", explicó Corbana.

La entidad indicó que los efectos de estas condiciones suelen manifestarse a corto o mediano plazo, mediante una disminución de la producción, y que espera contabilizar el impacto a finales de este año o principios de 2027.

Los bananeros esperan una disminución de las lluvias durante los últimos dos meses de 2026, aunque las temperaturas se mantendrían altas. Sin embargo, señalan que los efectos de El Niño continuarían hasta junio de 2027.

En el caso de los productores de café, Miguel Barquero, subgerente agronómico del Instituto del Café de Costa Rica (Icafé), manifestó que el fenómeno meteorológico ha afectado la caficultura en diferentes momentos y etapas.

Al inicio del período lluvioso, las precipitaciones irregulares impidieron que se dieran las condiciones ideales para la fertilización. Esto provocó un retraso de aproximadamente 30 días que tuvo consecuencias en el desarrollo normal de la fruta.

"Puede haber causado posteriormente una caída de frutos en diferentes momentos, relacionada con la falta de agua y nutrientes, así como con las altas temperaturas", afirmó.

En este escenario, el Icafé ha observado una reducción de entre el 10 % y el 15 % en las estimaciones de cosecha de las diferentes regiones cafetaleras, debido a la falta de agua y nutrientes que afecta a las plantas.

Además, detalló que existe una afectación en la calidad y el peso de los granos de café oro, destinados a la exportación, debido a que su desarrollo no ha sido normal por la falta de humedad.

Barquero añadió que, según las proyecciones del Instituto Meteorológico Nacional (IMN), en diciembre de 2026 y enero de 2027 se registrarán temperaturas más altas, lo que podría afectar el desarrollo de la cosecha del siguiente período.

Meloneros y piñeros prevén afectaciones

Los productores de melón, sandía y piña también prevén que el fenómeno de El Niño afecte sus cultivos el próximo año.

Sigurd Vargas, presidente de la Cámara de Productores y Exportadores de Melón y Sandía de Costa Rica (Caproexmes), explicó que la temporada de producción y exportación de ambas frutas se extiende de noviembre a mayo de cada año.

Añadió que, según las estimaciones de la Cámara, basadas en los pronósticos meteorológicos y el comportamiento de las temperaturas y las lluvias, se producirá un fuerte aumento de las plagas, especialmente de insectos.

"El control eficaz de las plagas se dificulta por la falta de productos químicos sintéticos autorizados por el Servicio Fitosanitario del Estado y por la falta de respuesta del Ministerio de Agricultura y Ganadería a las propuestas de nuestra organización empresarial para trabajar con bioinsumos, especialmente biocontroladores, pese a que desde el 26 de mayo de 2026 le hicimos llegar una propuesta", advirtió.

Aseguró que también prevén el riesgo de que las altas temperaturas afecten la floración y, por ende, los rendimientos de fruta. Indicó que están analizando medidas para minimizar estas afectaciones y evitar una disminución de los rendimientos productivos por hectárea.

"También es muy probable que tengamos una reducción de las áreas de siembra y, con ello, una menor contratación de personal y una reducción de las exportaciones, debido al ruinoso tipo de cambio, el alto costo de los insumos agropecuarios y el incremento brutal del diésel", agregó.

Abel Chaves, presidente de la Cámara Nacional de Productores y Exportadores de Piña (Canapep), indicó que, hasta el momento, el sector no ha sentido un impacto, aunque reconoció que podrían producirse mermas en la producción debido al exceso de lluvias registrado en los últimos meses, principalmente en el Atlántico, lo cual impide el ingreso de maquinaria a las zonas productoras.

"En piña, por lo general, se planifican las cosechas con un año de anticipación, desde la siembra hasta la recolección. Creo que, si va a haber un impacto en los volúmenes de producción, este se daría a finales de año y principios del próximo", dijo.

Ganaderos se preparan para lo más fuerte

Luis Diego Obando, director ejecutivo de la Corporación Ganadera (Corfoga), informó que el sector prevé una fuerte afectación en los próximos meses. Sin embargo, confirmó que ya se han registrado afectaciones por el exceso de lluvias en la zona norte del país.

Manifestó que la entidad ha venido trabajando con la Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias (CNE), mantiene informados a los productores y brinda recomendaciones para mitigar los efectos de El Niño.

"Sí existe afectación, pero, de hecho, los productores se siguen preparando porque la afectación más fuerte se presentará con el inicio del verano, ya que todavía se han registrado algunas lluvias, lo que ha permitido generar reservorios de agua y disponer de pasto, que es el principal alimento para el ganado", amplió.

Señaló que, de momento, la producción nacional no se ha visto afectada.

Se prevé que el verano sea fuerte, por lo que se reitera a los productores la importancia de contar con pozos de agua, construir reservorios y producir silos para la alimentación del ganado, que requiere tanto alimento como agua.