Economistas: Riesgos y equilibrios marcarán la economía en 2024

Crecimiento económico sería más moderado e inflación se movería a meta

Imagen con fines ilustrativos. (Archivo/CRH).

La economía costarricense transitará este año por un camino de amenazas, principalmente en el entorno mundial, y de equilibrios locales, según prevén economistas.

A nivel internacional persistirán riesgos asociados a altas tasas de interés e incertidumbre y volatilidad que se podrían acentuar por condiciones geopolíticas en algunas regiones.

Mientras, los principales indicadores macroeconómicos del país tenderían a moverse bajo la perspectiva de la prudencia, luego de un año más convulso.

Según Mercado de Valores, las altas tasas de interés que podrían seguir a nivel internacional estarían asociadas a tasas de inflación fuera de las metas de los bancos centrales, aunque en camino hacia ellas.

Pablo González, asesor económico de Mercado de Valores, explicó que la economía global muestra signos de debilitamiento impulsados en gran medida por las altas tasas de interés que limitan el consumo de los hogares y la situación económica dispar en diferentes regiones y países.

"Mientras que en la Eurozona se observan indicios de desaceleración en el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), los Estados Unidos exhiben una mayor resistencia económica. En Latinoamérica, la mayoría de los países están en un proceso de reducción de tasas de interés y control de la inflación", amplió.

Algunas de sus proyecciones son las siguientes:

  • Una recesión en el crecimiento del PIB de Estados Unidos (2,1% en 2023 y 0,8% en 2024) y la Eurozona.
  • Se espera que China mantenga un crecimiento en torno al 5%.
  • El precio del petróleo no experimentará aumentos significativos debido al conflicto entre Israel y Gaza, aunque la disminución de la oferta global propiciada por algunos países de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) podría ejercer cierta presión al alza durante 2024.
  • Las tasas de interés de las economías avanzadas habrían alcanzado su punto máximo, aunque algunas tienen margen para aumentos adicionales, si es necesario.

Inflación

Fotografía con fines ilustrativos. (Archivo/CRH).

González y Fernando Montero, economista e investigador académico de la Universidad Nacional (UNA), estiman que la inflación en Costa Rica saldrá de sus valores negativos y se moverá hacia el rango meta establecido por el Banco Central de Costa Rica (BCCR) en 2024, que es de 3,0% ± 1 p.p.

Este indicador experimentó un subibaja desde que en agosto de 2022 alcanzó un crecimiento interanual de 12,3%. Pero en diciembre anterior, esa tendencia estaba revertida drásticamente, al punto de que el país registró una deflación interanual de -1,77%.

"A nivel internacional muchos insumos importados bajaron de precio, sumado a que, a nivel interno, el precio de bienes relacionados con los sectores de la alimentación y la información disminuyeron. Nos queda claro entonces que hubo controles de precios que justifican estos resultados", manifestó Montero.

González, por su parte, indicó que se espera que la inflación empiece a acercarse al rango objetivo del BCCR en el segundo trimestre de 2024 y que se situaría en torno al 3% para diciembre de este año.

Tasas de interés

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Fernando Rodríguez, también economista de la UNA, recordó que cuando la inflación comenzó a crecer aceleradamente en 2022 y afectó de manera directa el bolsillo de las familias, el Banco Central aumentó su Tasa de Política Monetaria (TPM) a un 9,00% anual.

Conforme la inflación comenzó a disminuir, la entidad monetaria hizo reducciones menores en la TPM, una tasa de referencia para las demás tasas del sistema financiero, a lo largo de 2023. El jueves pasado, la redujo en 25 puntos base (p.b.) y la ubicó en 5,75% anual.

Según Rodríguez, más allá de la inflación, el BCCR ha sostenido las tasas como una estrategia para evitar que haya un movimiento de dólares hacia adentro o hacia afuera en la economía que incida sobre el tipo de cambio.

"Entonces, el Central va a tener que sopesar qué va a hacer con la TPM si de repente estamos en un contexto donde haya más inflación, que es lo que se prevé, pero también en una circunstancia donde hay exceso de dólares y mucho endeudamiento externo. Es probable entonces que haya ajustes pequeños en 2024 para calibrar lo que vaya ocurriendo y esperar también lo que pase con las tasas a nivel internacional", agregó.

Es probable que ese ajuste hacia la baja, de acuerdo con Montero, se realice en el transcurso del primer semestre de este año.

"Lo que haría con esta eventual reducción es aplicar una especie de contrapeso al anuncio que ya han hecho las autoridades monetarias de un incremento en las tasas de interés. De esta manera, el Banco Central está planteando un escenario que busca la estabilidad en los precios y en las tasas", indicó.

Tipo de cambio

Fotografía con fines ilustrativos. (Archivo/CRH).

González explicó que en relación con el tipo de cambio del dólar con respecto al colón las tendencias sugieren que se mantienen las presiones a la baja, con una oferta abundante de moneda extranjera y una demanda privada atendida por el mercado, así como una demanda adicional puesta por el Banco Central a operaciones propias.

"Esto reduce las probabilidades de un tipo de cambio por encima de ¢600", previó.

El valor del dólar experimentó el año anterior descensos escalonados. Al inicio de 2024 se mantiene esa tendencia. El pasado 15 de enero, el precio registrado en el Mercado de Monedas Extranjeras (Monex) fue el más bajo en una década, al ubicarse en ¢518,5.

Según cálculos hechos por Montero, el 2023 registró un promedio de precio de compra del dólar de ¢542 mientras que el de venta fue de ¢548. La devaluación de la moneda a lo largo del año fue de 12,5%.

Para este 2024, el precio de la divisa tendería a mantenerse estable, pero con un valor bajo, que podría oscilar entre ¢510 y un máximo de ¢560, estimó.

La abundancia de dólares en el mercado explicaría en mayor medida la baja en su precio.

"No se ven presiones importantes para devaluaciones fuertes. El Gobierno está acudiendo a endeudamiento externo, lo que quiere decir que atrae dólares para cubrir sus necesidades de financiamiento, provocando que el tipo de cambio baje", mencionó Rodríguez.

Montero y Rodríguez coincidieron en que, en un contexto de tipo de cambio bajo, sectores como el exportador y el turismo continuarían viéndose afectados desde el punto de vista de su competitividad.

Crecimiento

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A pesar del equilibrio que mostrarían estos indicadores, la previsión de crecimiento tendería a la baja en este 2024. De cerrar en 2023 con un porcentaje del 5,3%, la expectativa es que ronde el 3,6%, según mencionaron los economistas de la UNA, con base en el modelo macroeconómico del Centro Internacional de Política Económica para el Desarrollo Sostenible (Cinpe).

"Ya no se habla de una recesión global, pero sí va a haber una caída en el crecimiento de las grandes economías como Estados Unidos y China. Situaciones como los conflictos geopolíticos, la sequía en el Canal de Panamá, producto del cambio climático, y la burbuja inmobiliaria en China podrían afectar el desempeño del comercio", valoró Rodríguez.

Mercado de Valores prevé una dinámica positiva de la actividad económica que se extiende a varios sectores, impulsada por el régimen especial de producción y el crecimiento en las exportaciones y de la inversión de capital, aunque reconoce que esta tendencia podría verse ligeramente afectada por factores internacionales.

González afirmó que el régimen definitivo también muestra dinamismo, con un fuerte impulso en la construcción y un crecimiento generalizado en varios sectores que se refleja principalmente en un aumento de la inversión de capital.

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