Economistas piden al BCCR reducir su Tasa de Política Monetaria
Aseguran que no se justifica mantenerla en niveles altos
(CRHoy.com) -Economistas piden al Banco Central de Costa Rica (BCCR) disminuir aún más su Tasa de Política Monetaria (TPM) por considerar que no se justifica mantenerla en niveles altos.
La Junta Directiva del BCCR tendrá su primera reunión de política monetaria del año este jueves 18 de enero para analizar su política monetaria y discutir si disminuye su TPM, que es una tasa de referencia para los intermediarios financieros que impacta a las demás tasas del sistema financiero nacional y que también sirve para el control de la inflación.
El 20 de diciembre pasado, el Banco Central redujo su TPM en 25 puntos base (p.b.) y la ubicó en 6,00% anual.
Para Norberto Zúñiga, economista y socio consultor de la firma Ecoanálisis, de conformidad con distintos indicadores la política monetaria del BCCR continúa siendo muy restrictiva, a pesar de que las condiciones no lo ameritan e incluso sostiene que es imperativo reducir esa tasa en al menos 50 p.b.
Recordó que la inflación interanual medida con el Índice de Precios al Consumidor (IPC) cerró en -1,77% en diciembre de 2023. Este fue el sétimo mes consecutivo en el que se registraron valores negativos y el octavo por debajo del rango meta establecido por el BCCR (3,0% ± 1 p.p.).
"Claramente existe un sesgo hacia la deflación y su hermana gemela, la apreciación del tipo de cambio. Si el BCCR se administrara bien técnicamente, debería estar preocupado por estos indicadores. Ambos son parcialmente el resultado de una política monetaria restrictiva, que se empezó a aplicar desde la segunda mitad de 2022", dijo.
Sin sentido
Zúñiga afirmó que desde hace ya muchos meses no tiene ningún sentido mantener una política monetaria restrictiva con esas elevadas tasas de interés de política monetaria.
"Actualmente la TPM asciende a 6%, en tanto la inflación es negativa desde hace muchos meses, es decir, ex post es elevadísima en términos reales. Pero también es altísima ex ante. Como la mediana de las expectativas de inflación, que utiliza el BCCR, es de 2% a 12 meses, en términos reales es alrededor de 4%", mencionó el experto.
También indicó que el el BCCR cuenta con niveles históricos de reservas monetarias internacionales por encima de $14.000 millones y que a nivel externo las expectativas de varias disminuciones de las tasas de política monetaria de los principales bancos centrales del mundo han disminuido las tasas de interés de mercado hasta en 100 puntos base.
Un criterio similar externo el economista Ronulfo Jiménez, asesor económico de la Asociación Bancaria Costarricense (ABC).
"Costa Rica cerró en 2023 con una inflación negativa, si la medimos con el Índice de Precios al Consumidor, o bien muy cercana a cero, si la medimos con la inflación subyacente. Quiere decir que desde el punto de vista de inflación más bien estamos desfasados con la meta del Banco Central, que es contenerla en un rango de 2% a 4%. O sea, estamos muy por debajo de ese rango, independientemente de cómo se mida la inflación", amplió.
En su criterio, si se analizan esos resultados, se puede concluir que la política monetaria del Banco Central "está desfasada porque todavía se mantienen tasas de interés de política monetaria altas, si las comparamos con los resultados observados de inflación o incluso si los vemos con la inflación esperada".
Jiménez subrayó que el Banco Central ha ido lento con la reducción de la TPM y destacó que los resultados en el crecimiento de la economía no son malos, pero en el mercado laboral sí.
Consecuencias
Zúñiga mencionó que las altas tasas de interés para los créditos en colones y la fuerte apreciación cambiaria, derivadas de la política monetaria restrictiva aplicada por el BCCR, ya tiene consecuencias muy evidentes:
- Depósitos en el Mercado Integrado de Liquidez (MIL) por montos superiores a los ¢1.000 millones desde hace varias semanas. Rentabilidades altísimas a muy corto plazo, pero a costa de pérdidas para el BCCR.
- Crecimiento del crédito en dólares al sector privado casi tres veces el de moneda nacional. Aumenta el riesgo cambiario en el sistema financiero. También ha incrementado varios puntos del Producto Interno Bruto (PIB) el endeudamiento del Gobierno en dólares.
Mientras, Jiménez insistió en el impacto que podría estar teniendo en el mercado laboral.
"La economía ha crecido relativamente bien durante el año pasado. Sin embargo, los resultados de empleo sí son muy lamentables porque más bien ha habido una reducción en el nivel de empleo, a pesar de que ha disminuido la tasa de desempleo, pero ha sido resultado del retiro de las personas del mercado laboral", agregó.
El economista Luis Vargas, del Colegio de Ciencias Económicas de Costa Rica (CCECR), reconoció que los incrementos consecutivos que hizo el Banco Central en su Tasa de Política Monetaria a lo largo de 2022 contribuyeron a que Costa Rica contralora su inflación y que en 2023 cerrara con un decrecimiento interanual en el nivel general de precios.
No obstante, dijo que los incrementos en las tasas de referencia ha traído consigo un aumento en las tasas de interés en el mercado, lo cual ha significado que las tasas crediticias crezcan (incremento en el costo del crédito) y un desincentivo a la inversión.
También explicó que la apreciación que ha venido afrontando el colón con respecto al dólar representa una disminución en el margen de utilidad de las empresas exportadoras de bienes y servicios, ya que los dólares recibidos por la venta de bienes y servicios se traducen en menos colones al tiempo que los costos al ser mayoritariamente en colones no han presentado cambios muy significativos. Como resultado neto, hay una pérdida de competitividad en el sector exportador.
"El BCCR debe seguir realizando un monitoreo constante de la inflación y crecimiento económico, de manera que su política monetaria y posición ante la volatilidad en el tipo de cambio vaya logrando un equilibrio entre crecimiento económico y la estabilidad de precios", agregó Vargas.


