Desaceleración de la economía y pérdida histórica de trabajos ponen en jaque al país
En el 2017 la economía creció un 3,2%, cifra menor a la de 2016 y al promedio de los últimos 10 años
Costa Rica no está en una coyuntura más. El país vive un momento crítico, en el cual se cumplen advertencias hechas recientemente, se profundizan rezagos y se añaden problemas. Es la primera nueva constancia que concluye el Informe Estado de la Nación 2018, el cual se presentó este martes.
Durante el 2017 e inicios del 2018 la economía tuvo una evolución adversa en medio de presiones internacionales. La situación es más notoria cuando todos los días el Presidente, ministros, diputados, analistas o ciudadanos advierten de que los recursos no alcanzan y las finanzas del Estado. "Son señales negativas para la estabilidad de la economía", mencionó la investigadora del Estado de la Nación (PEN) Pamela Jiménez sobre los hallazgos.
El año pasado la economía costarricense creció un 3,2%, cifra menor a la de 2016 y al promedio de los últimos 10 años. Todos los componentes de la demanda, excepto el gasto del Gobierno General, redujeron su dinamismo.
En este gris panorama, los principales motores de crecimiento del Producto Interno Bruto (PBI), como son el consumo de los hogares, la inversión y las exportaciones de bienes y servicios, experimentaron un enfriamiento a lo largo del año. "Ocasionando una de las mayores pérdidas de puestos de trabajo de los últimos 20 años, que perjudicó a los grupos más vulnerables de la población", reseña el Informe.
Jiménez detalló que si el crédito está más caro, los hogares van a consumir menos y los productos están más caros. El único componente que creció levemente fue el gasto del Gobierno. Pero eso no solucionará nada, pues la reactivación de la economía no se logra así.
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Como el PEN ha señalado en el pasado, la economía costarricense se caracteriza por tener bajos encadenamientos productivos y multiplicadores de empleo, lo que dificulta la generación de puestos de trabajo.
La desaceleración económica del 2017 agudizó los efectos de dicha limitación estructural, al disminuir los principales componentes de las demandas interna y externa del PIB, indicador que cayó por debajo del promedio de los últimos 10 años (crecimiento de 3,2%), ratificando la debilidad de las bases de este crecimiento.
Esta falta de dinamismo es grave en cada aspecto, como lo concluye el Informe 2018:
- El consumo privado es uno de los mayores impulsores de la economía y representa casi la mitad (48%) de la demanda total, si pierde dinamismo es muy relevante
- Las exportaciones de servicios reportaron un crecimiento de 3,5%, inferior al 13,3% de 2016 y al promedio de la última década (9,3%). Se explica por la desaceleración de los 3 principales servicios de exportación: viajes (4,3%), telecomunicaciones (4,9%) y servicios empresariales (3,5%)
- La disminución histórica de más de 30 mil puestos de trabajo es una de las más altas de las últimas 2 décadas
- Afectó principalmente a los grupos más vulnerables de la población: trabajadores no calificados, microempresas, jóvenes de entre 15 y 35 años y mujeres
- La "vieja economía" (agrícolas e industriales tradicionales) perdió 13.542 puestos de trabajo
- En la "nueva economía" (servicios, zonas francas, sector no tradicional) el sector de nuevos servicios generó 12.708 empleos
- Baja en las zonas francas y la agroexportación no tradicional (6.206 y 5.418, respectivamente)
- En términos netos, se crearon apenas 1.174 plazas
- En los servicios de apoyo la caída fue de 15.129 empleos, en los puestos en comercio y servicios no especializados
Inflación golpea más a todos los hogares
En su capítulo económico, el nuevo Informe – en su edición 24 – detalla que la estabilidad monetaria y cambiaria se mantiene, pero con perspectiva negativa.
La situación se observa en cómo la variación de los precios afecta a toda la población. Jiménez comentó que el aumento en los precios del petróleo fue el elemento que más incrementó la inflación, pues presiona los precios de los alimentos. En consecuencia golpea a la canasta básica y a los hogares de más bajos ingresos.
"Los precios del petróleo es uno de los rubros que más pesó sobre el aumento de la inflación, que pasó de 0,77% a 2,5% y eso generó aumentos en el costo de transporte y alimentos. Eso afectó tanto a los hogares de ingreso alto como ingreso bajo. Afectó principalmente alimentos y como los hogares de ingreso bajo gran parte de su canasta son alimentos entonces eso generó que se disparara más rápida", explicó.
La diferencia en la variación de los precios entre hogares de ingreso bajo y los de ingreso alto era mayor a inicios de año y se acercó hacia finales del 2017.
El aumento de las tasas de interés se refleja en un encarecimiento del crédito. jiménez explicó que se redujo el crédito tanto en moneda nacional como en dólares. En la moneda extranjera fue aún más fuerte. El crecimiento pasó de 11% a 3%, pues aumentaron las tasas de interés y el tipo de cambio.





