Críticas finanzas estatales enfrentarán tasas al alza en 2021
Presupuesto del año entrante prevé importante aumento en tasas de interés tanto internas como externas
(CRHoy.com).- Endeudado y con la necesidad de optar por un mayor financiamiento, el gobierno del presidente Carlos Alvarado enfrentará en el 2021 un panorama económico en el que destacan las tasas de interés efectivas al alza.
La presión de la necesidad de endeudarse más del Gobierno y su impacto sobre las finanzas públicas son motivo de preocupación para la Contraloría General de la República, que pinta un complejo 2021 en su Informe Técnico sobre el Presupuesto Nacional para el año entrante.
Hacienda propuso al Parlamento un plan de gastos que no visualiza una reducción en las tasas de interés tanto internas como externas.
Todo lo contrario. El proyecto de ley prevé un incremento en los intereses que el Gobierno deberá pagar por su deuda. La situación es muy distinta a la que enfrentó el erario durante el 2019 y el 2020 cuando sí se proyectaron presupuestos con un pago de intereses menor.
Uno de los efectos que se verán a raíz del incremento en las tasas será una reducción en la liquidez del Gobierno, sobre todo porque ha tenido que echar mano con mayor insistencia del financiamiento externo a partir del último trimestre del 2019.
La Contraloría considera que desde entonces las condiciones de tasa han cambiado sensiblemente y considera que es importante alcanzar un punto de inflexión tanto en la evolución fiscal como en las tasas de interés.
"Los intereses, a pesar de presentar para el 2021 un menor crecimiento (11,3%) al estimado para el 2020, aún no reflejan la baja en las tasas de interés que se ha experimentado durante este año ni el menor costo que se espera resulte de la contratación de créditos externos para financiar el presupuesto. Por lo que, según las estimaciones del Ministerio de Hacienda el servicio de la deuda continuará ejerciendo presión y rigidez en las decisiones de gasto que debe hacer el Gobierno Central", reseñó la Contraloría.
Comportamiento de la deuda
El COVID-19 ha provocado una verdadera emergencia para el Gobierno en cuanto a la disponibilidad de recursos para hacerle frente a la crisis sanitaria y económica derivada de esta.
Mientras la deuda del Gobierno Central cerró el 2019 en un 58,5% del producto interno bruto, aún manejable de acuerdo con los estándares de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) y del Fondo Monetario Internacional (FMI), se estima que el 2020 el endeudamiento alcance un 70,4% del PIB, y un más alarmante 80,5% del PIB al cerrar el 2021.
Hasta agosto de este año, la deuda interna y externa del Gobierno mostraba un crecimiento de un 16% con respecto al mismo periodo del 2019, y un 8,7% de crecimiento con respecto a diciembre del 2019.
A agosto, la deuda alcanzaba el 66,9% del PIB, es decir, ¢23 billones. Solo la deuda externa creció interanualmente a agosto de este año un 48,2%.
La Contraloría alertó que la pandemia ha desviado durante este 2020 los recursos provenientes de créditos con organismos financieros multilaterales que originalmente habían sido contratados para el servicio de la deuda. Finalmente, esos recursos fueron a dar a la bolsa que el Gobierno destinó a atender la emergencia sanitaria.
El Gobierno había firmado créditos por $1.230 millones con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Corporación Andina de Fomento (CAF) y la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD).
De los $880 millones que el Gobierno recibió en desembolsos de esos créditos la totalidad se utilizó al financiamiento de los gastos asociados a la atención de la emergencia y al servicio de la deuda para financiar el pago de amortizaciones.
Hasta ahora el Gobierno no ha ejecutado los recursos que obtuvo del BID y de la AFD, por lo que la Contraloría le pidió a Hacienda que utilice esos dineros durante los meses restantes del 2020 en el propósito para el cual fueron contratados, es decir, el pago de la deuda interna, por la que el Gobierno paga tasas de hasta un 9%.
"Adicionalmente, en la ejecución del presupuesto, es recomendable considerar el financiamiento que al Gobierno le resulte menos oneroso y así contribuir a generar menores presiones sobre el saldo de la deuda pública en el ejercicio económico 2021", recomendó la Contraloría.
Al ritmo que tienen actualmente las negociaciones y aprobaciones de créditos con organismos financieros multilaterales, la Contraloría estima que la deuda soberana cerrará el 2020 en ¢24,2 billones.
Costa Rica enfrenta graves problemas por el crecimiento de su deuda. Para el año entrante, el pago de esta consumirá un 42% del presupuesto. Hace apenas tres años, en el 2017, el servicio de la deuda fue 12 puntos porcentuales menor en el presupuesto de ese año, cuando absorbió un 30%.
"A través de los años el servicio de la deuda se ha convertido en una fuerte limitación en el accionar del Gobierno, pues parte importante de sus recursos deben destinarse a los compromisos que implica el endeudamiento existente en detrimento del resto de asignaciones", diagnosticó el Informe Técnico del presupuesto para el 2021.
