Congelar el presupuesto, el as bajo la manga de la ministra de Hacienda

31 de May. 2018 | 12:03 am
(CRH)

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Mantener el presupuesto del Gobierno en la misma cifra del 2018, fue la medida más contundente de contención del gasto que anunció ayer la ministra de Hacienda, Rocío Aguilar, en su comparecencia antes los diputados.

Esto significa que, para el ejercicio del 2019, no se podrá sobrepasar los ¢9,3 billones que fueron presupuestados para este año, con las únicas excepciones de la deuda, las pensiones y los gastos de capital.

Esto obligará al Ejecutivo a reorganizar las erogaciones de manera que pueda cumplir con las que constitucionalmente deben subir, pero sin sobrepasar el límite anunciado.

El efecto de esta medida podría rondar un 0,5% del PIB, el mayor estimado hasta el momento, para una sola acción.

Hacienda lo complementará además con la ejecución de los superávits libres que queden en los ministerios y e instituciones públicas, es decir aquellos que al final del ejercicio del presupuesto quedaron sin utilizar y sin estar ligados a un compromiso financiero.

El uso anunciado por el Gobierno es la amortización de la deuda, con un efecto cercano a los ¢60.000 millones anuales, lo que también aliviará el gasto en intereses.

Las otras medidas -relacionadas con los salarios, el presupuesto actual y decisiones administrativas- también intentan enviar señales de austeridad gubernamental.

Dirección correcta

Rocío Aguilar prometió varias medidas para reducir presupuestos de distintas partidas. (CRH)

Rocío Aguilar prometió varias medidas para reducir presupuestos de distintas partidas. (CRH)

La decisión de mantener los gastos en la misma cifra de un año antes es calificada como "inédita", pues significa contener un gasto que en un 96% proviene de mandatos constituciones o legales y que, por lo tanto, puede crecer automáticamente.

"Creo que es inédito que se haya tomado la decisión. Es un ancla para el gasto. Muchos se hubieran sentido tranquilos con que no creciera más que la inflación. También hay una serie de medidas que, si bien no parecen importantes durante este año, sí lo serán en el resultado futuro", explicó Alan Saborío, socio director de la firma Deloitte.

En su opinión, hubo "señales fuertísimas" de orden en materia de finanzas en el sector público. Por ejemplo, en lo que corresponde a compras en línea, no se va a pagar nada que se haya adquirido fuera del procedimiento uniforme.

"Avanzar con estas medidas y la reforma, se daría confianza a las calificadoras de riesgo; esto se puede traducir en una mejora en los términos de la deuda, que será menos cara", agregó.

Federico Villalobos, director de Asesoría Financiera de Deloitte, estimó que en el cálculo más conservador, la sumatoria de las medidas anunciadas podrían representar un 1% del PIB, o lo que es lo mismo, una tercera parte del déficit primario, una cifra bastante importante.

La suma de la reforma y los resultados de esta medida estarían entonces alrededor del 3% del PIB (el tamaño del déficit primario), la cifra "mágica" que busca el Gobierno.

Este economista resaltó el anuncio de que las rigideces no tocarán el gasto de inversión ni los estudios relacionados con la preinversión, lo que es una buena señal sobre el desarrollo de infraestructura necesaria para el país.

"Son las señales de que la cancha estará bien marcada, para pedir a los diputados que aprueben la parte que corresponde a los ingresos", comentó.

Desde ayer y durante la tarde de este jueves, los diputados de todas las fracciones consultarán a la ministra Aguilar sobre las implicaciones del plan que presentó.  Con base en estas intervenciones, el Ejecutivo podrá identificar si hay áreas sensibles que deberán ser sujetas de modificaciones posteriores.

Rafael González, socio de Grant Thorton, opinó que justamente las medidas más fuertes son las que quedarán en manos de los diputados, como la reforma al empleo público.

Medidas puntuales

A continuación, algunas de las medidas anunciadas y en cuánto disminuirían el déficit:

  • Incremento salarial de suma fija: ¢12.600 millones incluyendo cargas sociales.
  • Anualidades se mantienen fijas: ¢8.000 millones en primer año
  • Se podrá usar hasta un máximo del 25% de plazas vacantes (unas 1.250): ¢17.3434 millones.
  • Se va a reducir el presupuesto de pago de horas extras en 50%: ¢3295 millones
  • Se reduce presupuesto de publicidad en 30%, excepción del ICT: ¢173 millones
  • Se reduce en un 30% gastos de viajes, excepción Comex, Cancillería e ICT: ¢173 millones
  • Se reducen presupuestos de servicios económicos y sociales: ¢320 millones
  • No se autorizará restructuraciones administrativas que impliquen un incremento del gasto
  • No se van a autorizar más gastos de alquileres
  • Por lo menos un 10% de funcionarios en Teletrabajo
  • Gobierno Central: Uso de Sicop obligatorio
  • Renegociación de Convenciones colectivas, se incluirá al Ministerio de Hacienda
  • Recorte a pensiones de lujo por ¢2.000 millones
  • 15% de reuniones será de manera remota
  • Tesorería Nacional concentrará los pagos de beneficiarios del Estado. Ahorro de ¢500 millones en comisiones bancarias.