Asociaciones de Consumidores se preparan para dar lucha al proteccionismo
Las dos asociaciones de consumidores con mayor trayectoria en el país se preparan para darle lucha a las políticas proteccionistas que anunció el ministro de Agricultura, Renato Alvarado, en declaraciones a Nación, así como medidas que se tomen en otros mercados.
En opinión de la asociación Consumidores de Costa Rica y la Asociación de Consumidores Libres (ACL), cualquier política restrictiva del libre mercado terminará por afectar a los consumidores costarricenses, que verán encarecidos los bienes, ante el cierre de importaciones.
"Siempre hemos abogado porque los mercados estén abiertos y sean competitivos. El proteccionismo que ya existe en muchos productos, como el arroz, el azúcar y la leche, es la razón de que este país sea tan caro. Con mayor proteccionismo, se encarecerá más", dijo Juan Ricardo Fernández, de la ACL.
La opinión es compartida por Erick Ulate, de Consumidores de Costa Rica: "El ministro proviene de un sector que busca medidas proteccionistas. La política pública va en contra de los consumidores. Vamos a tener que recurrir cada vez que tomen medidas en ese sentido".
En opinión de ambos representantes, el proteccionismo solo provoca que haya una alta concentración de mercado en grandes productores.
También la varilla
Ambas asociaciones ya pidieron una audiencia con la nueva ministra de Economía, Victoria Hernández, para expresar sus criterios con respecto a la salvaguardia que una empresa transnacional pretende que se apruebe a la importación de varilla.
"Ya pedimos la reunión con la ministra. Queremos revisar estos temas", dijo Ulate.
Fernández, por su parte, dijo que la ACL está preparada para actuar de inmediato si se presentara la salvaguardia. "El proteccionismo destruye posibilidades de empleo en otras industrias", añadió.
Comerciantes preocupados
Alonso Elizondo Bolaños, representante de la Cámara de Comercio de Costa Rica, manifiestó su preocupación ante las declaraciones del ministro de Agricultura con relación a su intención de aplicar medidas proteccionistas como símbolo de compromiso con el sector agropecuario.
"Costa Rica es una economía abierta al mundo con 15 acuerdos comerciales suscritos y ejemplo de cumplimiento de normas y principios que rigen el comercio internacional; por lo que aplicar medidas proteccionistas restringiendo la importación, no solo pone en riesgo la imagen de la cual goza nuestro país a nivel mundial, sino que como hemos insistido este tipo de prácticas afectaría principalmente a los consumidores y le restaría competitividad al país", advirtió.
Según su análisis, son altos los costos de los litigios a los que Costa Rica se expondría ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) en caso de ser demandados por prácticas proteccionistas. "Por ejemplo para el caso del aguacate con México, el Ministerio de Comercio Exterior presupuestó un monto de $600 mil para hacerle frente al proceso. Considerando la difícil situación fiscal que enfrenta el país, no podemos derrochar tanto dinero en tratar de defender lo indefendible", señaló.
Incoherencia gubernamental
Para Elizondo, es paradójico que el país asuma esta posición cuando el 8 de mayo pasado, junto a 40 miembros de la Organización Mundial del Comercio, Costa Rica firmó una declaración conjunta en la que manifiesta su preocupación por las crecientes tensiones comerciales y el riesgo de escalada del proteccionismo.
La Cámara de Comercio ha logrado identificar que los obstáculos técnicos al comercio, pueden encarecer hasta en un 30% el precio final de los productos; sin embargo, casos como lo ocurrido con el aguacate Hass proveniente de México, ha incrementado el precio de ese bien hasta en un 60%.
"El fomento de medidas restrictivas al comercio generan incentivos para la proliferación del comercio ilícito de estos productos. Desde el Observatorio del Comercio Ilícito hemos identificado como desde que se aplicaron restricciones a la importación del aguacate Hass proveniente de México, el producto se sigue comercializando de forma ilegal en el país, al ingresar de contrabando. Por ejemplo, previo a la adopción de estas medidas Panamá registraba entre el 2013 y 1014: 23,5 toneladas, mientras que del 2015 al 2017 se han importado más de 480 toneladas, lo cual significa un incremento de más del 1.900%. Evidentemente estos datos nos hacen inferir que el producto siempre ingresa al país, en forma de contrabando, afectando al estado, al comercio, a los consumidores y a los productores locales", explicó.
