Brechas entre hombres y mujeres se acentúan en ocupaciones mayoritarias en Costa Rica

Imagen con fines ilustrativos. (CRH).

Las brechas entre hombres y mujeres se acentúan en ocupaciones predominantes. Estas son aquellas que registran el mayor volumen de empleo en una región, sector o economía específica.

Así lo destaca el estudio "Ocupaciones que predominan según sexo", elaborado por el Observatorio del Mercado Laboral del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), con base en datos de la Encuesta Continua de Empleo del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) para el segundo trimestre de 2025.

En el caso de las mujeres, las de mayor concentración son:

  • Limpiadoras y asistentes domésticas
  • Limpiadoras y asistentes de oficinas, hoteles y otros
  • Asistentes de ventas de tiendas y almacenes
  • Cocineras
  • Maestras de enseñanza primaria
  • Secretarias
  • Oficinistas generales
  • Cajeras y expendedoras de boletos
  • Profesoras de enseñanza secundaria
  • Peluqueras
  • Cuidadoras de niños
  • Panaderas, pasteleras, golosineras y confiteras
  • Empleadas de centros de llamadas
  • Trabajadoras de la industria manufacturera no clasificadas
  • Vendedoras puerta a puerta

Para los hombres, las ocupaciones predominantes son:

  • Peones agrícolas
  • Conductores de automóviles, taxis y camionetas
  • Peones de la construcción de edificios
  • Oficiales de seguridad
  • Conductores de camiones pesados
  • Empleados de control de abastecimiento e inventario
  • Mecánicos y reparadores de vehículos
  • Peones de jardinería
  • Comerciantes propietarios de tiendas
  • Albañiles
  • Conductores de motocicletas
  • Técnicos y asistentes en administración y economía

Distribución

Según el estudio, la mayor parte de las mujeres ocupadas se concentra en actividades relacionadas con el trabajo doméstico, el cuidado, la educación y el comercio.

Específicamente, se centra en ocupaciones de limpieza (100 %) y asistencia doméstica (97 %), así como en cocina, docencia (maestras y profesoras) y cuidado de niños, además de labores de limpieza en oficinas, hoteles y otros establecimientos.

También destaca la concentración en actividades relacionadas con el apoyo administrativo y el comercio, como asistentes de ventas de tiendas y almacenes, secretarias, oficinistas generales y cajeras y expendedoras de boletos.

Adicionalmente, hay una concentración de mujeres en actividades de belleza, como peluquería.

En contraste, los hombres predominan en actividades asociadas al comercio, el transporte, el sector primario y la construcción.

La concentración en ocupaciones consideradas feminizadas es muy baja, como ocurre con quienes se desempeñan como cuidadores de niños, donde la participación masculina es nula.

Un comportamiento similar se presenta en ocupaciones de limpiadores y asistentes domésticos, en las cuales la participación de hombres es muy baja (0,1 %), y en la ocupación de secretarios, donde es nula.

De las actividades que emplean a la mayor cantidad de hombres, estas agrupan el 44,0 % de la población ocupada masculina.

En estas ocupaciones, la participación de mujeres es muy baja o casi nula, con excepción de los asistentes de ventas de tiendas y almacenes, donde se agrupa una mayor cantidad de mujeres ocupadas.

En las demás ocupaciones, como conductores de camiones pesados, mecánicos y reparadores de vehículos de motor y albañiles, no se registra presencia de mujeres.

La misma tendencia se observa en ocupaciones como peones de la construcción de edificios y conductores de motocicletas.

Asimismo, las ocupaciones vinculadas con empleados de control de abastecimiento e inventario, peones de explotaciones agrícolas y de jardinería, así como guardas de seguridad, también cuentan con una elevada participación masculina (alrededor del 90 %).

Por edad

En las labores con mayor concentración femenina se observa una marcada presencia de mujeres de 45 años o más, especialmente en aquellas relacionadas con limpieza y asistencia doméstica, así como en oficinas, hoteles y otros establecimientos, y en la enseñanza primaria, donde más del 50 % de las mujeres ocupadas se encuentra dentro de este rango etario.

En contraste, la población femenina ocupada con edades entre los 15 y 34 años se desempeña principalmente como empleadas de centros de llamadas, oficinistas generales, cajeras y expendedoras de boletos, así como asistentes de ventas de tiendas y almacenes.

En el caso de la población masculina, los mayores de 45 años se concentran principalmente en ocupaciones como comerciantes propietarios de tiendas, peones de jardinería, conductores de camiones pesados, albañiles y guardas de seguridad.

Quienes se desempeñan como conductores de motocicletas y empleados de centros de llamadas tienen, en su mayoría, entre 15 y 34 años.

En otras ocupaciones, como empleados de control de abastecimiento e inventario y asistentes de ventas de tiendas y almacenes, también destaca la concentración de personas más jóvenes.

Imagen con fines ilustrativos. (CRH).

Nivel educativo

El análisis revela una marcada disparidad en el nivel educativo de la población ocupada, con diferencias significativas tanto entre hombres y mujeres como dentro de los distintos trabajos.

Casi la mitad (49 %) de las mujeres en las ocupaciones señaladas tiene secundaria incompleta o menos, mientras que entre los hombres esta proporción alcanza el 65,5 %.

No obstante, entre quienes poseen niveles educativos más altos, las mujeres superan a los hombres: el 26,7 % de ellas posee educación universitaria, con o sin título, frente al 13 % de los hombres.

Por ocupación, en el caso de la población femenina, la mayoría de quienes laboran en ocupaciones asociadas al trabajo doméstico y de cuidados, así como en otras de baja cualificación, tiene niveles educativos relativamente bajos.

Este mismo patrón se observa en muchas mujeres ocupadas como trabajadoras de la industria manufacturera, así como en panadería, pastelería, confitería y ventas puerta a puerta.

En contraste, las mujeres que se desempeñan en ocupaciones relacionadas con la enseñanza primaria y secundaria muestran un nivel educativo más alto: más del 99 % de quienes trabajan como maestras de primaria y profesoras de secundaria posee educación superior.

En el caso de los hombres, la mayoría (aproximadamente 8 de cada 10) en ocupaciones elementales —como albañiles, peones de jardinería y peones de explotaciones agrícolas— posee secundaria incompleta o menos.

Por otro lado, los hombres con educación superior se concentran en labores técnicas y de servicios. En ocupaciones como técnicos y asistentes en administración y economía y empleados de centros de llamadas, cerca del 80 % cuenta con formación universitaria.

Estructura salarial

Para el segundo trimestre de 2025, se observa que una proporción significativa de la población femenina percibe ingresos relativamente bajos.

Cerca del 20 % de las mujeres en las ocupaciones de mayor concentración recibe ingresos inferiores a un salario mínimo, mientras que un 52 % adicional percibe entre uno y menos de dos salarios mínimos.

Al profundizar en las ocupaciones, la disparidad salarial se acentúa en la población femenina en casos específicos:

  • En panadería, pastelería y confitería, el 66,1 % de las mujeres percibe menos de un salario mínimo.
  • Entre quienes se desempeñan como vendedoras puerta a puerta, el 55,1 % no alcanza el umbral del salario mínimo.
  • El 50,3 % de las mujeres que trabajan como cuidadoras de niños se encuentra en la misma situación.

Por el contrario, las ocupaciones relacionadas con la enseñanza destacan por ofrecer remuneraciones más elevadas.

Por ejemplo, el 75,1 % de las mujeres que trabajan como maestras de primaria y el 51,9 % de las profesoras de secundaria reciben ingresos equivalentes a dos o más salarios mínimos.

En el caso de los hombres, cerca del 27 % percibe ingresos menores a un salario mínimo y el 52,8 % recibe entre uno y menos de dos salarios mínimos en las ocupaciones de mayor concentración.

En ocupaciones elementales, el 75 % de la población masculina recibe menos de un salario mínimo y, entre los peones de jardinería, el 42,8 % no alcanza ese umbral.

En cuanto a las remuneraciones más altas, el 71,6 % de los hombres que se desempeñan como técnicos y asistentes en administración y economía y el 51,4 % de los empleados de centros de llamadas reciben entre uno y menos de dos salarios mínimos.

Jornadas laborales

En relación con las horas de trabajo, cerca del 65 % de las mujeres labora 40 horas o más por semana, ya sea en jornadas completas (40-48 horas) o superiores a 48 horas.

El 41 % restante trabaja en jornadas parciales (menos de 40 horas).

Al desagregar por ocupación, se observa una fuerte concentración de mujeres en jornadas parciales, especialmente en:

  • Panadería y pastelería: el 78,3 % trabaja menos de 40 horas.
  • Ventas puerta a puerta: el 69,8 % labora en jornadas parciales.
  • Limpieza y asistencia doméstica: el 64,2 % tiene jornadas parciales.

Por otro lado, la mayoría de las mujeres en las siguientes ocupaciones trabaja jornadas completas:

  • Secretarias: el 83,9 %.
  • Limpieza en oficinas, hoteles y otros establecimientos: el 81,8 %.
  • Maestras de enseñanza primaria: el 79,5 %.
  • Oficinistas generales: el 79 %.
  • Profesoras de enseñanza secundaria: el 75,9 %.

En el caso de los hombres, una mayor proporción trabaja jornadas más largas.

En las ocupaciones de mayor concentración, el 60,5 % labora en jornadas completas o superiores, mientras que solo el 21,1 % trabaja menos de 40 horas.

Destacan ocupaciones en las que la mayoría de los hombres trabaja jornadas completas (40-48 horas):

  • Empleados de centros de llamadas: el 98,9 %.
  • Técnicos y asistentes en administración y economía: el 92,7 %.
  • Empleados de control de abastecimiento e inventario y guardas de seguridad: alrededor del 80 %.

En contraste, las siguientes ocupaciones concentran una mayor proporción de hombres con jornadas parciales:

  • Ocupaciones elementales no clasificadas: el 69,7 %.
  • Peones de jardinería: el 51,7 % trabaja menos de 40 horas semanales.

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