Ampliación de la intervención a Coopeservidores: ¿Qué implica y qué sigue ahora?
Ahorros continuarán “congelados” y deudores deberán seguir pagando
El Consejo Nacional de Supervisión del Sistema Financiero (Conassif) acordó anoche extender el plazo a la intervención que ordenó a Coopeservidores R.L. hasta el próximo 25 de junio.
El acuerdo del Conassif tiene como propósito que la decisión que se adopte con esa cooperativa de ahorro y crédito, intervenida desde el pasado 13 de mayo, cuente con información actualizada al cierre de mayo.
La intervención es una acción que ordena el Conassif, tras la recomendación de una superintendencia, cuando una entidad supervisada se encuentra en alguna de las causales que la justifica, como presentar una débil situación económica y financiera, realizar acciones u operaciones ilegales, o ejecutar acciones que comprometan su seguridad y solvencia.
Su objetivo es determinar si, en tales condiciones, una entidad financiera es viable o no. La intervención permite tomar el control total de la entidad (en este caso de Coopeservidores), con el fin de actuar en protección de los intereses de sus ahorrantes e inversionistas, así como para proteger la estabilidad, solidez y buen funcionamiento del sistema financiero.
En el proceso de intervención se realiza una evaluación de la situación financiera, operativa y legal de la cooperativa, con el objetivo de definir si puede mantener las condiciones adecuadas para continuar con su funcionamiento o no.
¿Qué implica?
Las principales implicaciones de la ampliación del proceso de intervención a Coopeservidores R.L. son las siguientes:
- La extensión de la intervención permite tomar el control de todos los bienes, negocios y administración de esa entidad financiera por parte de los interventores para administrarlos en atención a los intereses de la entidad, de sus ahorrantes e inversionistas.
- Los recursos seguirán inmovilizados durante el proceso. Es decir, no pueden ser retirados por los ahorrantes o inversionistas. Asimismo, ningún bien de la cooperativa puede ser embargado o rematado por parte de los acreedores.
- Los recursos de los depositantes e inversionistas continuarán "congelados". No pueden ser retirados. La disponibilidad definitiva sobre estos dependerá de la situación de la entidad. Durante el proceso de intervención no se analizan casos aislados de depositantes o inversionistas, sino que todas las obligaciones de la entidad se valoran de manera global.
- No se recomienda a los ahorrantes o inversionistas asistir personalmente a las oficinas de la entidad intervenida para solicitar su dinero, sino más bien se recomienda esperar las conclusiones derivadas del proceso de intervención.
- Las personas con obligaciones financieras (tales como préstamos y tarjetas de crédito) en la entidad intervenida deberán continuar atendiendo puntualmente sus obligaciones crediticias, de conformidad con las condiciones contractualmente pactadas. La intervención de una entidad financiera no significa que una obligación crediticia desaparece o deja de existir.
¿Qué sigue?
Cuando se termine el análisis de la situación de Cooperservidores R.L., el interventor, Marco Hernández Ávila, realizará una recomendación al Conassif sobre los posibles pasos a seguir con esa entidad.
Los escenarios son los siguientes:
- Un proceso de regularización de la cooperativa, que permita mantener de forma adecuada su funcionamiento.
- Un proceso de resolución, que permita el cese ordenado de operaciones de la cooperativa.
El Conassif ordenó intervenir a Coopeservidores con base en una recomendación que hizo la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef).
La Sugef detectó "una serie de situaciones que evidencian una administración de los negocios por parte de la
cooperativa en forma tal que pone en peligro su seguridad y solvencia".
Según proyecciones del Conassif, existe una alta probabilidad de que al cierre del mes de mayo de 2024, la cooperativa se ubique en un nivel de irregularidad de grado tres, es decir, cuando una entidad administra sus negocios en forma tal que pone en peligro la seguridad y la solvencia.
Las pérdidas acumuladas en los primeros cinco meses del año que registra la cooperativa superan los ¢30.000 millones.
