Alimentos y bebidas se encarecieron pese a inflación negativa
Alzas en precios de vegetales, frutas, arroz, carne de cerdo y algunos lácteos
El costo de varios alimentos y bebidas, algunos de ellos de alto consumo popular, se encareció en los primeros nueve meses de este año, en comparación con el mismo periodo de 2023, a pesar de que la inflación se mantuvo baja e incluso en terreno negativo en la mayor parte de 2024.
Así lo confirma la variación interanual del Índice de Precios al Consumidor (IPC) a setiembre anterior en una buena parte de los bienes incluidos en la División de Alimentos y Bebidas de ese indicador elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).
La inflación interanual, medida con el IPC, retornó a terreno negativo y se ubicó en -0,14% en setiembre, después de dos meses consecutivos de registrar variaciones positivas. En agosto, fue de 0,31% y en julio de 0,03%.
La variación mensual de ese indicador se situó en -0,33%. De los 289 bienes y servicios que integran ese índice, un 41% disminuyeron de precio, un 42% aumentaron de precio y un 17% no presentaron variación.
¿Qué subió?
De acuerdo con los datos del INEC, aunque en setiembre pasado la variación mensual de la División de Alimentos y Bebidas del IPC se ubicó en -1,31% con respecto a agosto, la variación interanual (de octubre de 2023 a setiembre de 2024) de ese mismo índice refleja un crecimiento de precios (0,03%) en esos 12 meses.
Muchos de los alimentos cuyos precios han aumentado en ese año son de alta demanda y de difícil sustitución en la dieta de los costarricenses, como el arroz.
El precio de este último grano subió un 9,82% interanualmente a setiembre, a pesar de que el presidente Rodrigo Chaves prometió que con la "Ruta del Arroz", que impulsa su administración, este producto disminuiría su costo al consumidor.
Los cereales aumentaron sus precios en un 9,74%, la avena en un 8,28%, las harinas de cereales en un 3,46% y las tortillas empacadas en un 1,50%.
En el caso de las carnes, destacan la carne molida de res cuyo precio aumentó un 1,76% en términos interanuales. La chuleta de cerdo un 4,17%, la posta de cerdo un 5,47%, y la costilla de cerdo un 5,72%.
También los embutidos han estado más caros en los últimos doce meses. Destacan las alzas en los precios del salchichón (2,52%) y del jamón (2,32%).
En el caso de los productos lácteos, el precio de la leche líquida tuvo un incremento interanual de 0,64%, el queso crema de 1,54% y la manquilla de 3,92%.
Con respecto a las frutas tropicales, éstas registran un crecimiento de precios en los últimos doce meses de 24,10%. Destaca la papaya, con un aumento de 72,84%.
También sobresalen el aguacate (12,16%), la naranja (20,87%) y la sandía (15,90%).
Los vegetales son otros productos que se han resistido a bajar de precios. La lechuga, por ejemplo, subió 11,20% en ese periodo, el culantro 6,37%, el apio 24,82% y el chile dulce 3,21%.
Otros que ahora son más caros son la vainica (27,11%), la cebolla (20,95%), el ajo (25,26%) y la zanahoria (80,04%).
El precio de la sal incrementó en un 10,33% interanualmente y las sopas en polvo en un 1,43%.
Los jugos de frutas tuvieron un crecimiento de 6,56% en sus precios, el café de un 2,02% y las bebidas gaseosas aumentaron 1,08%.
¿Cómo cerrará el año?
Los economistas Daniel Ortiz, de la firma Consejeros Económicos y Financieros (Cefsa), y Luis Vargas, aseguran que es probable que la inflación continúe en terreno positivo y lejos de la meta del Banco Central de Costa Rica (BCCR) en los últimos meses de este año.
Ortiz sostuvo que muchos de los bienes y servicios que ahora son más baratos son aquellos cuyos precios se expresan en dólares que cuestan menos por la apreciación del colón. Algunos ejemplos son los tiquetes aéreos, hoteles, vehículos nuevos y suscripciones a plataformas digitales.
"Los alimentos, si uno los compara respecta a inicios de 2022, han subido de precio en promedio casi un 9%. Esto sí lo perciben buena parte de las familias y, en particular, los primeros quintiles de ingreso que son los que más gastan de sus ingresos en alimentación", indicó.
"La inflación este año es posible que esté por debajo de la meta del BCCR. Ya ellos mismos anunciaron que esperan llegar a la meta de inflación de 3% posiblemente a mediados del otro año. Entonces posiblemente tendremos inflaciones bajas en lo que resta de 2024, sin que esto se traduzca en una reducción en el costo de la vida o una caída generalizada en precios", explicó.
Vargas, por su parte, dijo que se debe considerar que el IPC, como indicador de inflación, es el valor de una canasta compuesta de centenares de bienes y servicios, por lo que, aunque en promedio su valor baje, habrá bienes y servicios que suban de precio.
Particularmente, algunos con alta demanda y de difícil sustitución en la dieta del costarricense, como el arroz y los huevos.
Tampoco se puede obviar que hay mercados que aún tienen retos en materia de competencia y eso puede llevar a rigideces en la disminución de precios e incluso a incrementos no deseados.
"Al encontrarnos en temporada de alto consumo, es de esperar que la inflación vuelva a terreno positivo, aunque no con incrementos muy significativos. Tenemos a la vuelta de la esquina el Viernes Negro, vacaciones escolares, Navidad y fin de año que incentivan el consumo, y con ello el incremento en precios", mencionó.




