¿Alcanzaron un techo los precios del petróleo?
Banco Central confirma que variante Delta hacen vislumbrar cierta estabilidad en materias primas
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(CRHoy.com) La proliferación de la variante Delta del COVID-19 a nivel mundial, y el temor a nuevas restricciones que eso genera parecen haberle puesto un freno a la tendencia alcista en los precios internacionales del petróleo.
Estas eventuales nuevas restricciones implican una cosa en todos los países: menor movilidad y por lo tanto una menor demanda de hidrocarburos.
Eso es lo que están percibiendo los mercados de futuros, en donde el West Texas Intermediate (WTI)– que es el que Costa Rica utiliza como referencia- cayó poco más de $10 durante agosto, después de los máximos superiores a $75 alcanzados el mes pasado. Para los costarricenses, así como para todos los países importadores de hidrocarburos es una noticia que trae alivio a nivel económico.
La mayores restricciones ante la variante Delta son una realidad en naciones como Australia, Nueva Zelanda y China. Estados Unidos tampoco escapa a esta realidad pues recientemente anunciaron restricciones en las capacidades de los vuelos entre algunas otras medidas.
En Costa Rica, aunque la variante Delta nos ha metido en una nueva ola pandémica, el gobierno más bien anunció flexibilizaciones en la movilidad a partir de setiembre, justo cuando el gobierno celebra el Bicentenario de la Independencia.
Rodrigo Cubero, presidente del Banco Central, confirmó que a nivel global se está viendo la posibilidad de que los precios de los hidrocarburos hayan alcanzado ya un techo este año y que al igual que con otras materias primas, es posible prever un periodo de cierta estabilidad para el corto plazo.
"Podemos ver una normalización porque ya alcanzaron un pico y cuidado más bien comienzan a caer porque el vigor podría ser menor al esperado hacia adelante como consecuencia de la tasa de contagio…es un factor de riesgo que tenemos que seguir viendo", enfatizó Cubero.
Las autoridades económicas costarricenses vigilan con celo la evolución de los precios de los combustibles pues para un país altamente dependiente de economías como la de Estados Unidos implica muchas cosas.
El primero y más lógico efecto es el que se da sobre los precios de las gasolinas y el diésel, los cuales han hecho aumentar el costo de llenar un tanque de un automóvil en alrededor de ₡10 mil en comparación con diciembre.
Además hay un efecto multiplicador sobre los precios de los bienes y servicios que dependen de estos productos.
Datos del Banco Central dan cuenta que sin el efecto de los combustibles, la inflación a junio pasado hubiese crecido apenas medio punto porcentual en comparación con un año antes.
Pero al incluir el efecto de los combustibles, el índice de precios general fue de un 1,9%. En otras palabras, implica un encarecimiento de todo lo que los ciudadanos consumimos.
Hay otros efectos. Al ser compras que la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) debe hacer en dólares, existe una pérdida para el país que tiene un efecto sobre el precio final debido al diferencial cambiario. Pero además implica que el país tiene que gastar más y se encarece el monto total de las importaciones en relación con el año pasado, lo que en otras palabras implica que haya menos colones disponibles para los ciudadanos.
Como esos colones disponibles son menores (ingreso nacional disponible), significa que hay menor capacidad de consumo de los hogares y mayor riesgo a que la economía crezca como se espera (3,9% para este año).
De acuerdo con las proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) reveladas en julio pasado, para este año se esperaba un incremento final en el precio del petróleo equivalente al 56%.
Si se toma en cuenta el precio inicial del WTI en enero y el monto máximo de $75 por barril que alcanzó el mes pasado, el crecimiento suma alrededor de un 50%, lo que implica que habría todavía margen para crecer un poco más.
Sin embargo, al igual que las autoridades económicas locales y los inversionistas del mercado petrolero, el avance de la variante Delta es -literalmente-el único virus que podría seguir debilitando los precios para lo que resta del año.