Ajustes y cierres de multinacionales confirman fallas para retener inversión extranjera
Ajustes y cierres recientes de multinacionales en Costa Rica confirman el agotamiento del modelo actual para expandir y retener proyectos de inversión extranjera directa (IED).
El anuncio de reestructuración y recortes de planilla por parte de Boston Scientific a nivel global, con su consecuente impacto en la operación costarricense, se suma a las decisiones adoptadas por Viant, Pfizer, Intel y Qorvo entre 2025 y 2026, las cuales implicaron despidos y el traslado de operaciones de las dos últimas empresas fuera de Costa Rica.
La decisión de Boston Scientific, producto de planes de reestructuración global y de factores locales, no debe abordarse como un evento aislado ni minimizarse como un simple ajuste rutinario del mercado, aseguró el investigador y experto en IED Sandro Zolezzi.
Este movimiento constituye una señal que confirma las advertencias dadas a conocer esta misma semana sobre el desempeño del país en el panorama internacional.
Los ajustes realizados por las compañías ocurren en un contexto en el que Costa Rica descendió posiciones en un reconocido ranking mundial que mide las cualidades de cada país para la atracción de inversión extranjera directa durante los últimos cuatro años.
Se trata del Inward FDI Performance Index, de fDi Intelligence, en el que el país pasó de liderar ese ranking, con registros equivalentes a más de 13 veces su peso en el producto interno bruto (PIB) mundial en 2022, a obtener una puntuación de 6,5 en 2026, lo que lo desplazó al cuarto lugar global.
Alejarse de ese primer puesto refleja el agotamiento del modelo actual de atracción de IED, señaló Zolezzi.
"El reajuste de Boston Scientific confirma con precisión esta tesis: la inercia del modelo tradicional no garantiza el crecimiento perpetuo ni la retención automática de capacidades", sostuvo el investigador asociado de la Universidad LEAD y research fellow de la Academia de Centroamérica.
Por su parte, el economista Daniel Ortiz, socio director de la firma Consejeros Económicos y Financieros (Cefsa), aseguró que, aunque en el caso de Boston Scientific los ajustes obedecen a una reestructuración global, existen factores locales que influyen para determinar qué plantas de una casa matriz recibirán más inversiones, qué actividades pueden trasladarse y dónde se concentrarán eventuales reducciones.
"El plan de Boston Scientific busca utilizar la cadena de suministro, incluso mover instalaciones y reorganizar funciones hasta 2029. Cuando se dan estos movimientos, cada operación tiene que demostrar su productividad, sus costos, si es competitiva o no, cuál es la disponibilidad de talento y cuál es la capacidad para asumir procesos de mayor valor agregado. En el caso costarricense, hay factores locales que algunas empresas de zonas francas ya han señalado: el costo de la planilla, la disponibilidad de cierto talento técnico, la infraestructura eléctrica, vial y logística y, sin duda, el tipo de cambio real, así como los costos expresados en dólares", explicó.
Señales
Empresas como Boston Scientific cumplen una función determinante en el ecosistema nacional: generan lo que se conoce como el «efecto demostración».
La presencia consolidada de una corporación líder actúa como una señal de alto costo y, por ende, de alta credibilidad, que reduce drásticamente la incertidumbre para nuevos inversionistas internacionales.
Cuando una corporación de este calibre reajusta su estructura, la señal que transmite al mercado global no es de colapso, sino de recalibración de costos y eficiencias marginales.
"El reajuste de Boston Scientific confirma lo que señalábamos sobre el descenso del índice de atracción Greenfield a 6,5: la inercia no garantiza el crecimiento perpetuo", reiteró.
Explicó que las casas matrices globales operan bajo una lógica determinante de asignación de capital. Cuando las plantas locales se enfocan predominantemente en la agilidad operativa, la optimización de procesos y el rendimiento operativo, o en la manufactura de volumen, quedan expuestas a las dinámicas de costos globales, los cambios en la demanda y las reestructuraciones corporativas. Por el contrario, cuando una operación logra integrar centros de investigación y desarrollo, diseño de prototipos, propiedad intelectual y funciones estratégicas de alta complejidad, es menos probable que se vea afectada por reestructuraciones globales y su permanencia en el país queda estructuralmente blindada.
Ortiz manifestó que, al analizar los cierres de Qorvo e Intel, así como la reducción de planillas en otras empresas, se puede afirmar que la permanencia de la IED en Costa Rica no está garantizada, aunque el régimen de zonas francas sea exitoso.
"No necesariamente, cuando una multinacional se establece en Costa Rica y comienza a producir, sus líneas de producción permanecerán indefinidamente en el país. Pero hay temas que en el modelo actual habrá que definir: incentivos y requisitos para favorecer una segunda generación de inversiones", añadió.
Retos
Las recientes decisiones de empresas multinacionales también coinciden con un escenario en el que se desaceleró la inversión extranjera directa en las zonas francas, régimen en el que se ubican los sectores más dinámicos, particularmente la manufactura avanzada y los servicios modernos.
Las inversiones en las zonas francas disminuyeron durante 2025 al pasar de $3.797 millones en 2024 a $3.399 millones en 2025, una contracción del 10,5 %, según datos del Banco Central de Costa Rica (BCCR).
En términos generales, la IED total en Costa Rica registró un crecimiento de apenas un 0,2 % el año pasado, por lo que prácticamente se estancó.
Según Zolezzi, la coyuntura actual exige pasar de una estrategia pasiva de atracción, basada en la reputación histórica del país, a una política pública agresiva de señalización internacional y sofisticación productiva.
Esto implica resolver las fallas que incrementan los costos de producción, como la apreciación del colón frente al dólar; modernizar la infraestructura crítica; asegurar la estabilidad energética y aumentar de forma acelerada la formación de capital humano en sectores de vanguardia, como la inteligencia artificial y las ciencias avanzadas.
