6 factores atentan contra estabilidad de la economía tica
La economía costarricense enfrentará en 2017 al menos 6 obstáculos que atentarán contra su estabilidad.
Esta misma semana, el ministro de Hacienda, Helio Fallas, auguró que el próximo será un "año duro", pues muchas condiciones que hasta el momento han beneficiado al país son susceptibles de cambios.
De acuerdo con el Banco Central, los 6 principales riesgos para la economía nacional son:
1. Menor crecimiento de la economía mundial
Dada la incertidumbre que priva en los mercados internacionales, no es posible descartar revisiones a la baja en el crecimiento de los socios comerciales de Costa Rica, tal como ha ocurrido sistemáticamente desde 2014, con las proyecciones de organismos internacionales (entre ellos el Fondo Monetario Internacional) y bancos centrales de las principales economías.
El sesgo a la baja incorpora los efectos adversos que genera la incertidumbre en los mercados financieros internacionales por la consolidación del proceso de "normalización" de la política monetaria en Estados Unidos, el desempeño de economías emergentes y eventos como la salida del Reino Unido de la Unión Europea y el resultado de la elección presidencial en Estados Unidos.
2. Precios de materias primas
Existen elementos que señalan riesgos al alza ante acontecimientos geopolíticos en el Medio Oriente, Europa y acuerdos adicionales de restricción de oferta por parte de países productores de petróleo.
Así, el impacto del componente importado en el horizonte de proyección de la inflación estaría en función del efecto que predomine.
3. Deterioro financiero del Gobierno Central
Un mayor déficit fiscal del Gobierno Central restringiría el accionar de la política monetaria y generaría presiones hacia los precios en el mediano plazo, lo que pondría en peligro el cumplimiento del objetivo de inflación.
Esta situación podría exacerbarse ante el escaso avance en los proyectos sustantivos de la reforma fiscal, lo cual podría incrementar la percepción de riesgo de parte de las calificadoras y organismos internacionales sobre el desempeño futuro de la economía nacional.
4. Mayor depreciación del colón
Una política fiscal expansiva en Estados Unidos podría acelerar el proceso de normalización de la política monetaria en ese país.
Un ajuste al alza en las tasas de interés internacionales más agresivo de lo esperado incentivaría la reversión en los flujos de capitales, en mayor medida en economías emergentes y en vías de desarrollo. Por otra parte, la dificultad para atraer inversión extranjera, limitaría el financiamiento de largo plazo del déficit de cuenta corriente de la balanza de pagos.
En un contexto de menor disponibilidad de recursos externos habría presiones alcistas sobre el tipo de cambio con consecuencias directas sobre los precios locales.
5. Mayores expectativas de inflación.
Si bien a noviembre de 2016 se alcanzaron 20 meses dentro del rango objetivo de inflación, el impacto de una mayor inflación importada sobre los precios locales, la ausencia de una solución estructural para las finanzas públicas y presiones a la depreciación del colón podrían desviar las expectativas de inflación del rango meta y provocar presiones adicionales sobre la proyección central de inflación.
6. Cambios climatológicos.
Dependiendo de la intensidad y duración, podría tener consecuencias sobre el desempeño de la actividad agropecuaria, la infraestructura vial, los costos de producción y la capacidad de crecimiento de la economía costarricense.
