10 pendientes retrasan el desarrollo económico del país
(CRHoy.com) La agenda inconclusa de la política pública costarricense está compuesta por 10 temas pendientes que ponen un freno al desarrollo económico del país.
Así lo destaca el último análisis de la economía nacional, para el quinquenio 2014-2018, elaborado por la Academia de Centroamérica.
El estudio, ubicado dentro del marco del programa Visión para el Desarrollo, identificó 10 áreas con rezago que tienen que ver con el empleo, el equilibrio fiscal, la igualdad, la eficiencia, la gestión pública, la educación dual y el proceso de ingreso a la OCDE, entre otros.
Dicho análisis estuvo a cargo de los investigadores Miguel Loría y Josué Martínez, ambos economistas de la Academia de Centroamérica, quienes se dieron a la tarea de revisar con detalle cada uno de los 20 estudios que realizó esta entidad durante los últimos 5 años como parte de ese Programa.
Los 10 temas prioritarios que Costa Rica sigue sin resolver, a pesar de que se ha alertado al Estado sobre su urgencia son:
- El desequilibrio fiscal persiste como la principal debilidad de la economía del país.
- El empleo y la política salarial públicos ocasionan distorsiones que afectan el desempeño del Estado.
- La aplicación de la regla fiscal enfrenta fuerte oposición por parte de grupos de interés.
- La ineficiencia en el uso de los recursos públicos prevalece en un Estado fragmentado con duplicidades y superposiciones de funciones.
- La desigualdad del ingreso crece, sin registrar reducciones significativas en los niveles de pobreza.
- El desempleo con mayor incidencia entre mujeres y jóvenes.
- Opciones que no logran consolidarse: formación dual y asociaciones público-privadas (APP).
- El Estado carece de esquemas de gestión pública por resultados.
- Recursos asignados en educación no guardan relación con los resultados.
- Desafíos y oportunidades frente al proceso de ingreso a la OCDE.
A la luz de 20 estudios
Los 20 estudios que la Academia de Centroamérica realizó en los últimos cinco años, y de los cuales surge el decálogo, tuvieron sus énfasis en temas estructurales relevantes para el país.
Todos los casos estudiados permitieron identificar factores comunes que, de una u otra forma, inciden desfavorablemente en las finanzas del Estado, en el potencial del crecimiento, en la estabilidad macroeconómica, en la efectividad de las políticas públicas, y en general, en el bienestar de los ciudadanos.
Los temas fueron diversos. Algunos de carácter coyuntural, como la dolarización del sistema financiero, y otros de naturaleza estructural, con temas de larga data aún vigentes como el desequilibrio fiscal, las deficiencias en la gestión de la inversión pública y las limitaciones de la formación del capital humano en el aspecto educativo.
También se analizaron aspectos específicos plasmados en proyectos de ley, como la educación dual, la regla fiscal y las reformas al impuesto sobre la renta.
En opinión de los investigadores, en todos los informes "se resalta la ausencia de una cultura de gestión por resultados", lo cual se refleja en alcances poco satisfactorios para vincular planificación, presupuestos, ejecución y resultados medibles.
La rendición de cuentas se ha entendido como un ejercicio meramente contable, en el cual se justifica el uso de los recursos, pero no se evalúan los resultados. La deficiente gestión del gasto en inversión tiene importantes implicaciones en las finanzas públicas.
Para el investigador Loría, se identificaron factores estructurales que limitan el potencial de los programas y proyectos públicos, tales como una deficiente gestión, dificultades en el acceso a información relevante y cuestionamientos sobre la calidad de los datos.
"Estos obstáculos han prevalecido por mucho tiempo, por lo que su abordaje no debiera seguir posponiéndose", enfatizó.
Tras el análisis de la Academia de Centroamérica también se concluyó que hay proyectos con una mala planificación por lo que surgen prórrogas recurrentes, sobrecostos, reformulación de proyectos por deficiente planificación y ausencia de gestión de riesgos. La Academia ha recomendado redoblar esfuerzos para erradicar esos problemas, pero el avance ha sido poco.
También se halló la existencia de una débil evaluación de programas y proyectos para priorizarlos de acuerdo con su rentabilidad social. Son pocos los proyectos y programas basados en indicadores.
Y por último se detectó deficiencias en la preparación y divulgación de la información. Esta es una de las principales dificultades para dar seguimiento y evaluar programas y proyectos.
Los investigadores añadieron que, en muchos de los casos estudiados, surgieron dificultades debido al poco acceso y a la falta de disponibilidad de información relevante. Metodologías no comparables entre encuestas, datos financieros con alto grado de agregación, filtraciones por deficiencias en el registro de la información, trabas institucionales para el acceso a la información, series históricas inconsistentes para una misma variable son ejemplos recurrentes.
Según Loría, abordar esas debilidades requiere una decisión firme, sin escatimar recursos para lograrlo.
