Far Corners: el teatro comunitario que convirtió el arte en un salvavidas en Monteverde
En Monteverde, Puntarenas, crecer significaba tener un futuro casi escrito: trabajar en turismo. Hace 20 años, dos centros educativos de la comunidad apostaron por algo diferente y fundaron el Teatro Comunitario Far Corners, una organización sin fines de lucro que desde entonces ha transformado la vida de decenas de jóvenes a través de las artes escénicas.
Se trata de una organización que brinda a niños, jóvenes y adultos la oportunidad de desarrollar sus talentos en las tres principales disciplinas de las artes escénicas: actuación, canto y baile. Sin embargo, su labor va más allá del escenario. Quienes forman parte del proyecto también pueden aprender sobre iluminación, sonido, confección de vestuario, diseño de utilería y otras áreas técnicas indispensables para montar una producción teatral.
Actualmente, el proyecto reúne a participantes de entre 5 y más de 60 años, sin importar su nacionalidad, religión o experiencia artística. Incluso, extranjeros que decidieron establecerse en Monteverde también se han integrado al elenco y al equipo de trabajo, convirtiendo la iniciativa en un verdadero espacio de encuentro para la comunidad.
Cada dos años la organización produce un gran musical. Para conformar el elenco realiza una convocatoria abierta en la que cualquier persona puede participar mediante audiciones de actuación, canto y baile. La experiencia previa no es un requisito; basta con el deseo de aprender y formar parte del proyecto.
Además de sus producciones, el grupo lleva presentaciones a escuelas, colegios y comunidades vulnerables de Monteverde con el propósito de acercar el teatro a quienes pocas veces tienen acceso a este tipo de expresiones artísticas.
El trabajo del Teatro Comunitario Far Corners también incluye talleres, clases y procesos de formación durante todo el año. Para ello cuenta con alianzas estratégicas, entre ellas la Escuela de Artes Dramáticas de la Universidad de Costa Rica (UCR), cuyos estudiantes y docentes viajan hasta Monteverde para impartir capacitaciones a los integrantes del proyecto.
La iniciativa se sostiene gracias a donaciones económicas y en especie. Empresas, organizaciones y voluntarios colaboran con transporte, alimentación, instrumentos musicales, equipos de sonido, vestuario y otros recursos necesarios para mantener viva la propuesta artística.
Somos completamente sin fines de lucro. Nuestra misión es fortalecer la participación comunitaria y buscamos financiarnos por medio de donaciones y voluntarios, tanto nacionales como internacionales, explicó Darío Villalobos, integrante de la dirección administrativa del proyecto.
Aunque aún no cuentan con un teatro propio, gracias a un convenio con la Municipalidad de Monteverde utilizan una antigua ferretería que fue acondicionada como espacio para ensayos, talleres y actividades culturales. La organización también cuenta con una junta directiva integrada por 11 personas encargadas de la administración, la planificación artística y la gestión financiera.
El proyecto nació hace 20 años, impulsado por dos centros educativos de la comunidad: la Escuela de los Amigos y el Centro de Educación Creativa. Lo que comenzó como un experimento para acercar el teatro a la niñez y la juventud terminó convirtiéndose en un movimiento comunitario que hoy involucra a personas de todas las edades.
Para Villalobos, el mayor logro del proyecto no se mide por la cantidad de funciones realizadas, sino por las vidas que ha logrado transformar.
Hemos visto jóvenes que atravesaban momentos muy difíciles, incluso cuadros de depresión, y encontraron aquí un espacio seguro. El arte se convirtió en un salvavidas para ellos, afirmó.
Con el paso de los años, la comunidad ha visto cómo decenas de participantes encontraron nuevos caminos gracias al teatro:"Muchos crecieron pensando que la única opción era dedicarse al turismo. El proyecto les demostró que podían estudiar, explorar otras disciplinas y perseguir sueños que antes parecían imposibles", añadió.
El siguiente paso para el Teatro Comunitario Far Corners es llevar este modelo a otras comunidades vulnerables dentro y fuera de Costa Rica: "Hay comunidades en el mundo que podrían beneficiarse de un programa como este", concluyó Villalobos.
La organización aseguró que mantiene las puertas abiertas para todas aquellas empresas, instituciones u organizaciones que deseen acercarse, brindar apoyo o establecer alianzas de colaboración. Señalaron que cualquier aporte, iniciativa o acompañamiento que permita fortalecer su trabajo y continuar impulsando sus proyectos será recibido con disposición y agradecimiento.







