“Enraizados”: la muestra que nació de un proceso de sanación
La artista costarricense Alessandra Sequeira convirtió uno de los recuerdos más dolorosos de su infancia en una obra de arte que hoy invita a otras personas a mirar sus propias historias desde una nueva perspectiva. Con "Enraizados", propone un recorrido en el que el tejido, los aromas y la iluminación transforman el dolor en un espacio de empatía, reflexión y conexión.
La exposición se encuentra en el Museo Histórico Cultural Juan Santamaría y podrá visitarse de forma gratuita hasta el 6 de setiembre, en horario de 9:00 a. m. a 5:00 p. m. Asimismo, los martes, miércoles y viernes, de 12:30 p. m. a 3:00 p. m., Sequeira y sus asistentes realizan sesiones de bordado en vivo, en las que los visitantes también pueden participar como parte de la experiencia artística.
"Enraizados" surge a partir de "Enraizada", una muestra que Sequeira presentó durante tres meses y que nació de un proceso terapéutico para sanar una experiencia adversa de su infancia. Para comprender la nueva exposición, explica la artista, es necesario conocer el origen de la primera.
Según relató, durante varios años llevó un proceso terapéutico que le permitió acceder a su memoria corporal y observar ese recuerdo desde una perspectiva distinta, sin volver a revivir el dolor que le provocaba.
"Es poder visitar las memorias sin revivirlas desde el mismo lugar; es hacerlo desde un lugar de observación", aseguró Sequeira, quien añadió que ese proceso le permitió comprender cómo el arte podía convertirse en una herramienta para resignificar una experiencia traumática.
El tejido entra como una oportunidad nueva donde aquello que significó dolor ahora significa vida; lo que significó miedo ahora es profundidad, expresó.
La artista explicó que, tras compartir "Enraizada" con el público durante tres meses, descubrió que la obra había dejado de pertenecer únicamente a ella. Muchas personas se acercaron para contarle sus propias historias, lo que transformó por completo la manera en que concebía la exposición.
Enraizada fue mi experiencia personal, pero al compartirla durante tres meses se volvió la experiencia de todos. Quería que fuera una exposición en plural y no en singular, comentó.
Esa reflexión dio origen a "Enraizados", una propuesta en la que el público también forma parte de la obra. Para ello, Sequeira reorganizó varias piezas, hilos, intervino las paredes del museo y creó un diseño de iluminación que proyecta tanto las obras como las siluetas de quienes las recorren.
Intervine las paredes y eso significa que las historias se derramaron, se hicieron más grandes, explicó.
Además, incorporó un libro para que los visitantes puedan escribir cómo vivieron la experiencia o compartir aquellas historias que, hasta ahora, no habían encontrado un espacio seguro para contar.



