Atrasos en resonancias ponen en riesgo a niños con enfermedades complejas

30 de Oct. 2026 | 2:57 am

Los médicos del Hospital Nacional de Niños (HNN) deben tomar decisiones sobre pacientes sin contar con el reporte definitivo de sus resonancias magnéticas.

Las demoras comprometen la seguridad de los menores y se suman a las dificultades para conseguir exámenes urgentes.

La situación afecta la atención de niños con enfermedades complejas, incluidos pacientes hospitalizados. Los atrasos pueden demorar el diagnóstico y el inicio o la continuidad de sus tratamientos.

Los servicios de Neurología, Neurocirugía y Emergencias alertaron sobre estos problemas. Un informe de la Auditoría Interna recogió las dificultades: las trabas aparecen al programar las citas, realizar los exámenes y entregar los resultados.

Para que los menores reciban estos estudios, el hospital debe coordinar con el Centro Nacional de Imágenes Médicas (CNIM) y trasladarlos fuera del centro pediátrico.

Algunos niños también requieren sedación o anestesia. Coordinar ese apoyo es otra de las dificultades que señaló el hospital, junto con los problemas de comunicación entre los equipos que participan en la atención.

Estas fallas pueden obligar a reprogramar los exámenes y prolongar la espera. Además, las limitaciones tecnológicas impiden realizar ciertos estudios especializados que necesitan los pacientes con enfermedades complejas.

Una vez que se logra hacer la resonancia, queda otro paso pendiente, recibir el informe radiológico definitivo. El hospital advirtió que, en algunos casos, los médicos deben decidir cómo atender al paciente sin disponer de ese reporte.

Hospital pidió valorar un resonador propio

Ante estas dificultades, la Dirección General del Hospital de Niños solicitó valorar la instalación de un equipo de resonancia como parte de su proyecto de infraestructura.

Sin embargo, el proyecto aprobado no incluye ese servicio. Los acuerdos de la Junta Directiva de la CCSS establecen al CNIM como la unidad especializada para realizar estos estudios.

La Gerencia Médica pidió un criterio técnico sobre la propuesta el 5 de mayo. El 3 de julio, instruyó al hospital a continuar el proyecto con los servicios ya aprobados, entre los cuales no figura la resonancia magnética.

Por su parte, la Dirección de Proyección de Servicios de Salud advirtió que incorporar más equipos no resolvería por sí solo los atrasos.

Su análisis señala que aumentar la cantidad de exámenes podría trasladar las demoras a otras etapas, como la interpretación de las imágenes y la entrega de los resultados.

Por eso, planteó revisar también la disponibilidad de especialistas y anestesia, la infraestructura, el mantenimiento y los sistemas que permiten organizar y dar seguimiento a las solicitudes.

Esperas de hasta 570 días por un resultado

Los atrasos van más allá del HNN. Hay largas esperas para realizar resonancias y entregar sus resultados en el CNIM.

Los pacientes de consulta externa esperan un promedio de 189 días para hacerse el examen. Para quienes reciben atención ambulatoria por cáncer, el promedio es de 115 días. Entre los pacientes hospitalizados, es de 13 días.

Después del estudio, la espera por el reporte puede extenderse mucho más.

En las resonancias de cerebro y cuello, los plazos llegan hasta 570 días. Para los estudios de columna, la espera es de 218 días; para articulaciones, 212 días, y para cuerpo, 18 días.

Las demoras afectan a pacientes con cáncer, personas hospitalizadas y usuarios que acudieron a la vía judicial para conseguir atención.

El centro tampoco tiene un registro consolidado de las personas pendientes de una resonancia. Por eso, desconoce cuántas esperaban realmente el examen.