Valoremos nuestra libertad
Talvez porque la mayoría de los costarricenses hemos nacido en libertad y esta ha sido parte integral de nuestras vidas, nos es difícil valorar y dimensionar lo que realmente significa este tesoro con que se nos ha premiado. La libertad representa sin duda uno de los valores supremos de todo individuo y de toda sociedad, la que no debería ser negociada ni arriesgada a ningún costo.
Es doloroso y lamentable ver como en nuestro país, mucha gente afirma que no importaría perder nuestra democracia y libertad, mientras se tenga una economía estable y fuentes de trabajo. Por supuesto que estas son importantes, pero nunca a costa de la pérdida de nuestra libertad. Los que esto argumentan, seguramente nunca han vivido en una opresiva dictadura, con todo lo que esto implica. Un chileno, un cubano, un argentino, un nicaragüense o un venezolano, habiendo vivido verdaderos infiernos bajo despiadadas dictaduras, jamás dirían que no les molesta vivir en dictadura, siempre que su condición económica sea satisfactoria.
Renunciar a nuestra libertad es perder gran parte de nuestra esencia como seres humanos y como sociedad. Una Patria sin libertad no sería más que un territorio donde podríamos decir que habitan personas "muertas en vida", incapaces de proyectarse al mundo con autonomía y plenitud. Neruda decía que "Patria sin libertad es pan, pero pan amargo".
El actual Gobierno del Presidente Chaves ha dado muestras claras de un autoritarismo, irrespeto y desinterés por la negociación propios de todo régimen totalitario. Sus intenciones no son ser presidente de un país libre y democrático, para lo que fue electo, por el contrario, su propósito parece ser perpetuarse en el poder a toda costa. Ya hablan de ganar las próximas elecciones con más de 38 diputados en la Asamblea Legislativa, o sea con control absoluto sobre este poder de la República.
Controlando la Asamblea, Chaves podría pasar las leyes que quiera, sin necesidad de negociar con otros partidos, pero además podría dominar el Poder Judicial, ya que el Congreso es el que nombra a los Jueces de este poder. Del mismo modo, el Congreso nombra a la Contralora, por lo que el Presidente también tendría el control indirecto de esta institución. Finalmente, al controlar la Corte Suprema de Justicia, tendría también control del Tribunal Supremo de Elecciones, ya que la Corte se encarga del nombramiento de los magistrados de este tribunal.
Lo que se está tramando no es algo menor, es tener el control absoluto de todos los Poderes del Estado, además de la Contraloría, la Procuraduría y el Tribunal Supremo de Elecciones. Con este poder absoluto, se podrían impulsar las reformas constitucionales que el Presidente considere, para tener por ejemplo la reelección continua presidencial y poder diseñar el Estado costarricense a su antojo. Entonces, la plataforma para una dictadura, un régimen totalitario, estaría completamente establecida. Sería una "dictadura legalizada", pero dictadura, al fin y al cabo, con todo lo que esto podría representar: supresión de la libertad de prensa, mínimo o nulo pluralismo político o ideológico, corrupción descontrolada, detenciones arbitrarias, desapariciones, asesinatos, privilegios para las élites afines al dictador, elecciones manipuladas, entre otros. Pensémoslo muy bien costarricenses. ¿Es esto lo que queremos para nuestra querida Patria?
Pero habría otra forma de establecer una dictadura y es una especie de asalto premeditado del Poder. La estrategia sería que Chaves renuncia, como ya lo está insinuando y se postula para diputado del próximo período. Su partido gana las elecciones con mayoría legislativa y él es, por lo tanto, electo fácilmente como Presidente de la Asamblea. Entonces, el Presidente y Vicepresidentes del partido de Chaves, títeres de este, renuncian y automáticamente, de acuerdo a la Constitución, Chaves asumiría de nuevo la Presidencia de la República. Esto le daría al menos cuatro años más para lograr los cambios que lo perpetúen indefinidamente en su puesto.
Abramos los ojos costarricenses, como dicen, no hay peor ciego que el que no quiere ver, las señales son más que claras. Chaves está siguiendo paso a paso el manual para la destrucción de una democracia. Nuestra libertad está en grave peligro y nos va a tocar salir a defenderla, por los medios legales y pacíficos que sean necesarios. Pensemos detenidamente lo que esta significa y tengamos la inteligencia y la intuición para no permitir que un grupo de personas sin escrúpulos y enfermos de poder destruyan algo tan hermoso como Costa Rica.
Ingeniero Civil. MSc. Manejo de Recursos Naturales