Un buen consejo es que a la hora de secar el dispositivo, limpie el exterior con una tela suave. Ubíquelo en forma vertical y golpéelo suavemente con la mano para sacudir el agua acumulada dentro del puerto Lightning.
Por último, deje su celular en un lugar con flujo de aire. No intente acelerar el proceso con un secador eléctrico ni ponerlo en arroz, ya que los granos pueden arruinar el puerto. Lo único aceptable podría ser un ventilador leve en dirección al puerto Lightning, pero más allá de eso es solo cuestión de paciencia.
