¿Está su negocio preparado para un ataque cibernético?
Los ciberataques se han vuelto comunes en las grandes, las pequeñas y medianas empresas estas mismas forman parte del grupo con mayores ciberataques de hackers y criminales. A diferencia de las grandes corporaciones, los criminales ven a las Pymes como principales objetivos, puesto que a menudo se encuentran menos preparadas y no tienen el mismo nivel de protección cuando se trata de mantener seguros sus datos comerciales y los de sus clientes.
Existe una necesidad de proteger la información considerada confidencial al mismo tiempo que se protege la tecnología y los dispositivos individuales. Según la encuesta Visión Pymes 2018 realizada por Brother International Corporation, el 56 por ciento de los encuestados indicó estar preocupado por la seguridad empresarial y de la información y uno de cada diez encuestados ya ha sufrido anteriormente un ciberataque.

Imagenes con fines ilustrativos.
El costo de tal ataque puede ser devastador para las empresas pequeñas y en casos extremos, las empresas se ven obligadas a cerrar sus puertas debido a las pérdidas financieras causadas por estos ataques. Según un informe de ESET de 2017, la cantidad de casos de ransomware reportados, donde un software malicioso o virus infecta a una computadora o sistema y los ciberdelincuentes exigen un rescate de la compañía para recuperar el acceso, creció un 131% en la región y continúa creciendo.
"Aunque el riesgo esté aumentando y pueda ser desconcertante para los dueños de negocios, existen varias formas simples y rentables de ayudar a proteger a las empresas de todos los tamaños", indicó Mirna González, Gerente de Marketing para América Latina y el Caribe de Brother International Corporation.
Prácticas recomendadas que toda empresa, grande o pequeña, debería considerar:
Instalar y actualizar el software de seguridad cibernética
- Esto puede parecer obvio, pero es crucial asegurarse de que el software de seguridad cibernética esté actualizado. Esto va más allá de las computadoras en la oficina y se extiende a cualquier dispositivo que interactúe con el software de la empresa y la información del cliente.
Utilizar copias de seguridad remota o en la nube
- Si un ataque ocurre, tener una copia de seguridad remota o en la nube podría salvar el día ya que permite recuperar los datos comerciales cruciales. Tener que recuperar los datos puede ser costoso y pagar un rescate para recuperar y restaurar datos puede ser uno de los impactos más costosos de esta violación de seguridad.
Incluir seguridad en la capacitación de los empleados.
- Muchos de los ataques cibernéticos ocurren cuando un empleado abre accidentalmente un correo electrónico o hace clic en un enlace peligroso enviado por un criminal. Es importante capacitar a todos los empleados actuales y nuevos sobre las mejores prácticas y riesgos suele ser la primera línea de defensa contra una potencial violación de seguridad.
- Esto incluye instruir a los empleados sobre cómo proteger tanto sus dispositivos personales como los de la empresa. No solo se almacena información confidencial en el servidor de una empresa, sino que también se almacena en dispositivos físicos como computadoras portátiles, tabletas y dispositivos móviles a los que los empleados acceden a menudo fuera del entorno de la oficina.
Cifrar información confidencial
- En caso de robo o filtración de datos, al cifrar los datos y archivos confidenciales se evitará que los ciberdelincuentes puedan usarlo o verlo sin una clave de cifrado. Muchos proveedores de software incluyen servicios de cifrado como parte de sus paquetes, permitiendo a las empresas proteger todo, desde computadoras y unidades USB hasta dispositivos móviles.Algunos servicios en la nube también brindan una mayor protección de seguridad, incluido el cifrado.
Si bien un ataque puede parecer inevitable, las consecuencias y los costos pueden ser mitigados mediante una planeación adecuada. La encuesta anual, realizada por Brother International Corporation, se llevó a cabo por teléfono con 801 propietarios y gerentes de pequeñas y medianas empresas en Costa Rica, Panamá, Colombia, y Ecuador. Las entrevistas fueron completadas entre el 4 de diciembre, 2017 y el 16 de enero de 2018.