Especialista: Estos son los desafíos del país para adoptar IA

19 de Ago. 2026 | 11:34 pm

Jim Richberg, responsable de Política Cibernética y Operaciones Globales del Área CISO en Fortinet, explicó los desafíos que enfrenta el país para adoptar la inteligencia artificial (IA).

El experto participó en el CyberSec Summit 2026 con su charla Una mirada realista a la inteligencia artificial: retos para construir seguridad y transparencia en el ecosistema de IA, donde destacó el momento que atraviesa Costa Rica en su proceso de transformación tecnológica y adopción de inteligencia artificial.

Para el especialista, el país se encuentra en un punto en el que las decisiones que se tomen hoy pueden contribuir a definir cómo se desarrollará este ecosistema en los próximos años, particularmente en aspectos relacionados con ciberseguridad, privacidad y protección de datos.

Richberg también resaltó el papel que puede desempeñar el sector público al establecer requerimientos y estándares tecnológicos que posteriormente tengan un efecto sobre el mercado.

"Quiero hablar de lo que considero cuatro de los principales desafíos que enfrentamos al hablar de la adopción de la IA, y de cómo esto les afectaría a ustedes al implementarla aquí en Costa Rica.

Y luego —porque una cosa es hablar de problemas abstractos o de alto nivel— quiero intentar ofrecerles algunas recomendaciones y consejos prácticos", manifestó el representante de la empresa de ciberseguridad.

Identifica cuatro áreas prioritarias para las organizaciones que están incorporando IA: gobernanza, definición de responsabilidades, gestión del riesgo y manejo de identidades y accesos.

La primera es establecer un modelo de gobernanza de IA que determine cómo se utiliza la tecnología, qué información puede procesar, quién supervisa su uso y quién asume responsabilidades. Para el especialista, no es necesario esperar hasta contar con un modelo perfecto: lo importante es establecer un punto de partida y evolucionarlo conforme avanza la adopción.

El segundo desafío es definir claramente las responsabilidades entre empresas y proveedores, de forma similar al modelo de responsabilidad compartida que se desarrolló con la computación en la nube.

El tercero corresponde a la gestión del riesgo, especialmente ante el crecimiento de agentes de IA capaces de acceder a distintas fuentes de información y ejecutar acciones con mayor autonomía. Las organizaciones deben establecer quién responde por esas acciones antes de que ocurra un incidente.

Finalmente, destacó la gestión de identidades y accesos. Aplicaciones, dispositivos, cuentas de servicio y agentes de IA deben ser administrados con principios similares a los utilizados para las personas: mantener un inventario, otorgar únicamente los privilegios necesarios, monitorear su comportamiento y retirar accesos cuando ya no sean requeridos.

IA y ciberseguridad

En su presentación también se refirió a la relación entre IA y ciberseguridad.

"La IA no necesariamente hace mejores a los atacantes; los hace más rápidos. Pueden hacer más con el mismo nivel de esfuerzo o realizar en mucho menos tiempo tareas que antes requerían equipos humanos", resaltó Richberg.

Para él, el impacto de la IA sobre la ciberseguridad no es igual en todos los casos. Mientras la inteligencia artificial predictiva lleva años ayudando a los defensores a analizar grandes volúmenes de información e identificar comportamientos anómalos, la IA generativa introduce nuevos desafíos.

Uno de ellos es la ingeniería social. Los modelos generativos permiten producir correos y mensajes cada vez más convincentes y adaptados al idioma, contexto y características de las víctimas.

También facilitan la generación de código y pueden ayudar a actores menos experimentados a desarrollar actividades que anteriormente estaban fuera de su alcance. Al mismo tiempo, estas herramientas pueden fortalecer la defensa al facilitar el análisis de información, la identificación de anomalías y la automatización de determinadas respuestas ante incidentes.

Considera que la IA también está haciendo más relevante uno de los principios históricos de la ciberseguridad: una cadena es tan fuerte como su eslabón más débil. En ecosistemas donde empresas, proveedores e instituciones están cada vez más conectados, las nuevas capacidades de análisis pueden facilitar la identificación del sistema u organización con menores niveles de protección y convertirlo en una posible puerta de entrada hacia los demás.

"Si nueve de diez organizaciones están haciendo correctamente su trabajo de ciberseguridad, pero una no lo está haciendo, la inteligencia artificial es muy buena encontrando precisamente a esa décima organización", finalizó.