Así funciona la tecnología que usará sistema de marchamo digital
La etiqueta del marchamo digital que se entregará a partir de noviembre, con el inicio del cobro del derecho de circulación 2027, utiliza una tecnología llamada RFID (identificación por radiofrecuencia).
Es un sistema inalámbrico que permite identificar objetos por medio de ondas de radio. Se apoya en otra tecnología llamada UHF que permite comunicarse con los lectores de la Policía de Tránsito para obtener la información almacenada en la calcomanía, que es placa, marca y color del carro.
La RFID se usa también en inventarios de comercios, bibliotecas o sistemas quickpass. Su función es generar un identificador con información básica del objeto que luego se asocia a una base de datos.
"Es una tecnología madura que, como todas, tiene sus pros y contras. El proyecto ayuda a modernizar, pero hay que desarrollar una cultura de confianza", explicó Luis Loría, coordinador de la Unidad de Riesgos y Seguridad del Centro de Informática de la Universidad de Costa Rica.
Esta tecnología, no obstante, tiene también limitantes y riesgos que deben tomarse en cuenta.
Desventajas
El marchamo digital ayudará a generar ahorros en logística y dar una experiencia más ágil para los usuarios, pero también tiene ciertas desventajas.
Una de ellas es la corta distancia a la que puede leerse la etiqueta: unos seis metros aproximadamente. Depende del uso que se le quiera dar, esto puede ser problemático.
Además, los lectores solo pueden identificarla si el vehículo se mueve a menos de 110 o 120 kilómetros por hora.
Loría agregó que existen otros riesgos conocidos como la degradación por condiciones climáticas. El Instituto Nacional de Seguros (INS) afirmó que tiene una vida útil de 10 años, pero puede ser menor, según el entorno.
También pueden darse lecturas no autorizadas de cualquier persona que tenga un escáner. Sin embargo, el riesgo se reduce porque los tres datos que almacena el sticker (placa, color y marca) son elementos visibles poco útiles para otros usos.
¿Rastrea ubicación?
El INS aseguró que la etiqueta no cuenta con GPS ni rastrea ubicación. No obstante, en redes sociales este sigue siendo un tema de preocupación.
Loría explicó que la ubicación del vehículo no es un objetivo del proyecto que se impulsa en este momento. Sin embargo, pueden haber otras aplicaciones.
Por ejemplo, si se colocan lectores en peajes o cámaras para fotomultas que lean el sticker, los entes que gestionan el sistema podrían saber que el vehículo pasó por ese lugar y trazar una ruta.
Todo dependerá del uso que se haga de los datos.
Los lectores que utilizan los oficiales de Tránsito suelen ser de lectura inmediata, en tiempo real, y no registran ubicación.
Un posible uso que le puede dar es contabilizar el paso de automotores en un punto específico para proponer mejoras viales. Esto no requiere identificar al conductor o al auto.
Medidas necesarias
La tecnología que usa el marchamo digital cuenta con un circuito impreso y número de serie único que no es fácil de clonar. Aún así, se pueden tomar medidas para disminuir las vulneraciones al sistema.
El especialista indicó que la clave estará en el uso y manejo del repositorio de datos, por lo que se debe garantizar la seguridad de la base.
También se debe cuidar cómo será la transmisión de los datos desde los lectores al registro.
La tarea principal de las autoridades será generar confianza en el sistema.


