Logo
Reportaje Especial

Perforador dejó su pueblo en busca de un sueño

8 de Nov. 2020 | 7:34 am
video-0-d5c9t

(CRHoy.com)-. Autodidacta y con sed de surgir. Así se puede resumir la historia de Gabriel Sandoval Guadamuz, de 32 años, perforador y emprendedor que da empleo a otras personas.

Incluso, Sandoval está en proceso de levantar una soda porque ya los ingresos que genera su estudio exclusivo para perforación, le permite financiarla.

Sin embargo, antes de llegar a ser su propio jefe y desarrollar sus negocios la vio difícil.

Creció en Golfito, en la Zona Sur, y ahí las oportunidades laborales son escasas, lo que provocó que terminara en malos pasos hasta que decidió poner punto y final.

Sus deseos de aprender lo llevaron desde los 15 años a boxear. Todo de forma empírica.

"Si no sé algo, lo busco. O compro el libro para saber cómo se hace. Yo leía libros de medicina en las partes del cuerpo que quería aprender, por ejemplo, cartílagos", contó.

"Desde joven, a eso de los 17 años, trabajé al inicio en el Depósito Libre de Golfito. Era vendedor. Pero las oportunidades laborales son escasas allá. Por lo que tuve un pasado del que no estoy orgulloso, pero me permitió ser el Gabriel ordenado de hoy en día", reflexionó.

¿Cómo logró salir de un abismo seguro? Se fue para San José, donde comenzó a "pulsearla" como perforador, la ocupación que inserta aretes en diversas zonas del cuerpo humano.

"Es dinero bendito y me di cuenta que tenía la habilidad para ser perforador, estuve en todos los centros de perforación de San José (sonríe), primero entré a un estudio de tatuajes en un centro comercial en San Pedro, donde me dieron la oportunidad de ser el perforador de planta porque me dijeron que soy bueno en lo que hago", añadió.

Por circunstancias de la vida, se quedó un tiempo desempleado. "No podía quedarme sin los alimentos y techo donde vivir. Fui guarda de seguridad en uno de los bares de la calle de la amargura, en San Pedro, a fin de que llegara el sustento. Como tenía conocimiento en boxeo, podía mantener orden en un centro nocturno", relató.

"Incluso varios colegas perforadores me veían extraño estando en la seguridad de los bares. Pero es un trabajo honrado", continuó.

A inicios de este año, antes que iniciara la pandemia, se aventuró a tener el único centro dedicado al 100% a la perforación de la ciudad: "Yo le puedo decir que vivo enteramente de Ticopiercing (haga clic), mi local, es decir únicamente de la perforación".

Trabaja entre agujas, principalmente hechas en material de titanio.

Añadió que las zonas donde los clientes más se perforan son en los cartílagos, específicamente en las orejas y también en los pezones.

Actualmente, le da trabajo a una asistente que le ayuda a recibir clientes y a manejar redes sociales, y próximamente dará más empleo con su otro proyecto. Se trata de la apertura de una soda en las cercanías de una universidad privada situada en San Pedro.

Según relató, gracias a que logró ahorrar y ser ordenado con las finanzas, pudo reunir una buena suma de dinero para concretar el segundo negocio.

"Ahí (la soda donde servirán almuerzos) quiero contratar, es sencillo porque es un sistema el que hay que seguir para que el comercio funcione", explicó.

Con la llegada del nuevo virus respiratorio, debió hacer todas las modificaciones que se deben incluir para respetar lo dispuesto por las autoridades sanitarias.

"¿Qué les digo a los nuevos emprendedores o a quienes quieran surgir? Que no tengan miedo. Que se arriesguen. Que si el barco se hunde, entonces lo hacemos submarino", finalizó.

Banner Quiniela
Comentarios
1 comentario