(Videos) Extesorero del BN aprovechó momentos de soledad para sustraer millones

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Videos de seguridad de las bóvedas del Banco Nacional revelan cómo el extesorero Ricardo Olivas Valle aprovechaba momentos de soledad en las instalaciones para burlar los controles internos, utilizando simples sobres de manila amarillos y aprovechando las debilidades de supervisión en áreas clave, como el pasillo de la Tesorería y la zona de casilleros.

Estas grabaciones fueron recuperadas por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y el Ministerio Público. Su posterior análisis permitió reconstruir, paso a paso, cómo el imputado concretaba las denominadas sustracciones hormiga, es decir, pequeños retiros de dinero realizados de manera progresiva.

La dinámica de Olivas Valle comenzaba minutos antes de finalizar su jornada laboral, con la preparación en su oficina, usualmente entre las 4:30 p.m. y las 5:30 p.m., cuando la mayoría del personal ya se había retirado.

Tras introducir fajos de billetes en un sobre de manila amarillo dentro de su cubículo en la «Oficina Níquel CIPE», el tesorero iniciaba su ruta de salida.

La cámara identificada como «Entrada a Tesorería», que vigilaba el pasillo de tránsito, captó en reiteradas ocasiones al imputado portando el sobre en sus manos, sin ningún tipo de disimulo, pero aprovechando la soledad de los pasillos.

Por ejemplo, el 25 de agosto de 2023, a las 5:06 p.m., la cámara del pasillo registró a Olivas Valle caminando con el sobre de manila amarillo en su mano derecha, a la altura de la cintura.

Tras ingresar brevemente a la oficina de Tesorería a las 5:06 p.m., volvió a salir a las 5:07 p.m. con dirección a la salida general, manteniendo el sobre sujeto en la misma mano.

El 13 de setiembre de 2023, a las 5:12 p.m., la cámara de la Entrada a Tesorería lo captó empujando un cajón de madera vacío con su mano izquierda, mientras que con la derecha llevaba el sobre amarillo a la altura de la cadera, junto con otros artículos personales.

Tras permanecer cerca de dos minutos en la oficina, salió con rumbo a la salida portando el sobre de la misma forma. El 14 de setiembre de 2023, la cámara registró una secuencia particular.

A las 5:25 p. m., Olivas ingresó al área con varios artículos y salió a las 5:26 p. m. llevando un sobre de manila amarillo visiblemente vacío. Sin embargo, casi tres minutos después, volvió a pasar por el pasillo portando el sobre amarillo, ahora lleno y con forma rectangular, junto con una botella plástica, y repitió la misma trayectoria hacia la salida.

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Ocultamiento final en los casilleros

Una vez que Olivas Valle lograba sortear el puesto de control de la esclusa —donde, según la investigación, el oficial de seguridad omitía revisarlo físicamente o utilizar el detector de metales «Garrett»—, el imputado se dirigía directamente al área de casilleros.

Es en este punto donde la cámara de seguridad de los casilleros revela la fase final del plan de ocultamiento y salida definitiva del dinero de las instalaciones bancarias. La secuencia grabada por esta cámara muestra una rutina que los investigadores calificaron como prácticamente mecánica.

Olivas Valle aparecía en la toma portando el sobre de manila amarillo en su mano derecha, acompañado de objetos distractores, como botellas de agua, cargadores de celular o artículos de aseo personal.

Con su mano izquierda, procedía a abrir el casillero que tenía asignado, ubicado específicamente en la batería de casilleros del lado derecho, en la segunda columna de izquierda a derecha y en la cuarta fila de arriba hacia abajo. De allí extraía un bolso de espalda de color negro y una camisa.

Tras colgar la camisa o colocar el bolso de forma estratégica, abría el bulto, sacaba algunos objetos del fondo para generar espacio e introducía el sobre de manila amarillo con el dinero en su interior.

Inmediatamente después, colocaba los artículos personales que había extraído, como ropa o botellas, encima del sobre de manila para cubrirlo por completo. Finalmente, se colgaba el bolso al hombro y abandonaba el edificio con el dinero fuera de la esfera de custodia.

Los investigadores judiciales destacaron en sus informes que la sustracción se realizaba de manera «casi mecánica, como por inercia». El imputado realizaba exactamente los mismos movimientos en cada una de las ocasiones registradas, sin mostrar signos de nerviosismo, prisa o vacilación.

Esta naturalidad, sumada a la presunta inobservancia de los protocolos de revisión por parte del personal de seguridad privada en la esclusa, facilitó que el desbalance contable pasara desapercibido durante meses y se acumulara un faltante histórico que hoy mantiene bajo investigación judicial a toda la estructura de control de la Administración de Numerario.

El caso denominado Gallo Tapado se encuentra actualmente en su etapa final de juicio, específicamente en la fase de conclusiones.

La Fiscalía Anticorrupción solicitó una condena de 396 años de prisión contra el extesorero por 33 delitos de peculado. Sin embargo, por ley, en Costa Rica la pena máxima efectiva de prisión sería de 36 delitos, el triple de la pena máxima por un delito de esta naturaleza.

Los abogados del Banco Nacional solicitaron indemnizaciones por los daños ocasionados. Por concepto de daño material, reclamaron el monto correspondiente al dinero sustraído, estimado en ₡2.300 millones.

Además, solicitaron ₡2.800 millones por daño moral, al considerar que la sustracción fue objeto de burlas y chistes públicos en redes sociales y standups, que afectaron la imagen de la institución y de sus funcionarios, así como el pago de ₡1.400 millones por concepto del dinero que salió del banco y que no pudo ser invertido, lo que habría impedido generar los réditos correspondientes.

La representación del Banco Nacional también solicitó la condena en costas. Se tiene previsto que los alegatos finales de la Procuraduría General de la República (PGR) y la defensa terminen de presentarse este lunes. Posteriormente, el tribunal dispondrá de un plazo de cinco días para convocar a la audiencia y dictar el por tanto de la sentencia de este caso.

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