(VIDEO) Obispo de Tilarán: “Hay una deuda del Estado con Guanacaste”
Pide más apoyo al pueblo pampero para frenar la brecha social, la corrupción y la espiral de violencia
Monseñor Manuel Eugenio Salazar, obispo de la Diócesis de Tilarán y Liberia, indicó que el Estado costarricense tiene una gran deuda con Guanacaste. Las declaraciones fueron realizadas en la misa de la novena en honor de La Negrita, en la Basílica Nuestra Señora de los Ángeles, en Cartago durante este martes 30 de julio.
Además, el obispo se refirió a otros países que están cruzando por situaciones de conflicto como Venezuela y Ucrania.
No olvidemos a los pueblos de Nicaragua, de Venezuela, por la paz mundial, por Ucrania (…) y, como país, para que podamos superar tantos conflictos que tenemos, Monseñor Manuel Eugenio Salazar Mora.
Este año, los pamperos festejaron el Bicentenario de la Anexión del Partido de Nicoya que coincidió con los 200 años de la declaración de La Negrita, como Patrona de Costa Rica. Por lo cual, el 1 de agosto el vestido que será elegido para la imagen de La Negrita provendrá de la Diócesis de Tilarán Liberia.
Venimos, acá, como Diócesis de Tilarán-Liberia (…) Un cruce de la sangre española, chorotega y africana para recordar que Guanacaste le ha aportado mucho a Costa Rica; pero hay una deuda del Estado costarricenses con Guanacaste y digo, el Estado costarricense, para no se diga que el Obispo le tiró al Gobierno, no, no, no: todo el Estado costarricense (…) No es que no se hayan hecho cosas, ni no se estén haciendo; pero, no es suficiente lo que el país le da a Guanacaste para lo que Guanacaste le da al país, Monseñor Manuel Eugenio Salazar Mora.
Asimismo, Monseñor Manuel Eugenio Salazar expresó que se debe poner primero a Costa Rica, sin importar el partido político de cada persona.
Necesitamos, hermanos, gobernanza en nuestro país: ¡no obstaculizar! Primero la Patria, primero Costa Rica; después tu partido político, no ponerse a dar zancadillas (…) Solo picotazos, no obstaculizar por venganza política. No estoy diciendo que no hay que criticar, ni que no se deba ser una oposición crítica (…), pego hago un llamado, desde los pies de la Madre, a no ver al adversario político como enemigo (…) El odio hace daño mata el alma y la envenena (…) Una Madre busca unir y no quiere que sus hijos estén peleados, Monseñor Manuel Eugenio Salazar Mora.



