Video muestra la lujosa casa donde detuvieron a esposa e hija de líder narco porteño
Un video realizado por la Policía de Control de Drogas (PCD) mediante un sobrevuelo con dron muestra las dimensiones y los lujos de la casa donde fueron detenidas Karla Sirias Alfaro y Melanie Araya Sirias, esposa e hija, respectivamente, de Engler Araya Aguilar, uno de los narcotraficantes más prominentes de Puntarenas durante los últimos años.
Se trata de una casa ubicada en Santa Rosa de Miramar que fue allanada la madrugada de este miércoles como parte de las diligencias del caso Turbo. La investigación atribuye a esta familia y a su círculo cercano el envío de cargamentos de droga hacia Estados Unidos, así como el control de varios puntos de narcomenudeo en los barrios porteños de El Roble y Barranca.
Las imágenes muestran una propiedad de más de mil metros cuadrados donde se construyó una casa de dos pisos con múltiples lujos y amenidades.
La casa, de grandes dimensiones y alto valor económico, permanece oculta desde la vía principal. Un acceso privado de aproximadamente 200 metros conduce hasta el portón principal.
Tras cruzar la entrada, se observa una amplia zona de estacionamiento con capacidad para más de 10 vehículos. El acceso principal cuenta con una especie de bulevar de concreto adornado con esculturas de concreto y palmeras.
El recorrido continúa hacia la puerta principal, un salón con acabados de lujo, una espaciosa cocina y el área de comedor. En el segundo nivel se ubican las habitaciones principales y una sala destinada al entretenimiento.
En la planta alta, donde se encuentran los dormitorios de Karla Sirias Alfaro y de su hija, Melanie Araya Sirias. Ambas fueron detenidas este miércoles. La investigación vincula a la joven con presuntas actividades relacionadas con la legitimación de capitales.
Casa con múltiples amenidades
Uno de los costados de la casa alberga una amplia terraza equipada con mobiliario para descanso y dos ranchos destinados a actividades sociales. Estos espacios incluyen área de parrilla, bar y congeladores, ubicados frente a una piscina de gran tamaño.
Detrás de la vivienda se extiende una amplia zona verde que ocupa cerca de la mitad de la propiedad, con áreas de césped y árboles.
En la parte trasera también se encuentra otra zona verde abierta y una cancha de fútbol con zacate sintético.
La PCD confirmó que la organización utilizaba lavacares en Miramar y Puntarenas, así como un salón de belleza en El Chagüite de El Roble y talleres mecánicos en esas mismas comunidades para movilizar recursos y justificar ingresos.
Líder operaba desde prisión
Araya permanece en prisión desde 2022 tras enfrentar un proceso por narcotráfico que se remonta a 2009. Sin embargo, según las autoridades, mantenía el control de la organización mediante instrucciones giradas a quienes operaban en el exterior.
Por su parte, Karla Sirias Alfaro cumplía una condena por la misma causa que su esposo bajo un régimen de monitoreo electrónico y tenía registrada esta casa como lugar de permanencia.
De acuerdo con estimaciones preliminares, la casa supera el millón de dólares en valor y, aparentemente, fue construida con recursos provenientes del narcotráfico.
Las autoridades sospechan que Sirias aprovechó su posición dentro de la estructura para administrar inversiones financiadas con ganancias obtenidas por el envío de cargamentos de droga y la distribución local de estupefacientes.
Las autoridades ejecutaron 23 allanamientos en distintos sectores de Puntarenas, entre ellos Miramar, El Roble, Esparza, El Carmen y El Cocal. Además, realizaron diligencias en el centro de Alajuela. En total, detuvieron a 19 personas.
Según la investigación, la organización utilizaba lanchas rápidas para trasladar droga desde países sudamericanos, entre ellos Colombia. Posteriormente, transfería los cargamentos a embarcaciones pesqueras.
Las autoridades sostienen que estas embarcaciones contaban con compartimentos ocultos, conocidos como "caletas", donde escondían los estupefacientes para transportarlos hacia Estados Unidos.

Casa de Engler allanada por la PCD
