(VIDEO) Miembros de call center ponían dinero y perfume a Buda para tener suerte en estafas
Agrupación tenía su centro de operaciones en Sabana sur, donde habían figuras de esta deidad
Los miembros de un centro de llamadas (o call center) ilegal que fue desarticulado esta mañana, colocaban dinero y seguían varios rituales frente a varias figuras de Buda, deidad del budismo, para tener suerte y conseguir su cometido cuando intentaban estafar personas.
Este tipo de rito o ceremonia era realizado por órdenes de un sujeto de apellidos Tencio Rodríguez, quien dirigía la banda desde una celda en máxima seguridad en el complejo penitenciario La Reforma. Así lo detalló el director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Randall Zúñiga.
Un dato curioso o de pronto interesante, es que siempre les decía: "échense un poquito de colonia, frótenle la panza al "Budita" y eso les va a dar buena suerte para poder robar.
De hecho, aquí (en el allanamiento) encontramos varios Budas con dinero, inclusive que le ponían dinero a las estatuas de los Budas, porque supuestamente les iban a dar algún tipo de suerte.
Este sujeto comandaba las acciones, pero en apariencia desde el centro La Reforma aquí la gente lo que hacía era toda la parte operativa.
Dentro de una vivienda donde ocultaban su operación cerca de la Sabana en San José, se encontraron varias figuras de Buda.
El OIJ y el Ministerio Público realizaron una serie de allanamientos para desarticular a una banda que se dedicaba a cometer estafas informáticas y que lograron sustraer al menos ₡125 millones que se tienen contabilizados, aunque la cifra podría ser mayor.
Estos se hacían pasar por funcionarios bancarios, municipales y hasta empleadores, para sustraer información y dinero de las víctimas. El líder de la organización es un hombre de apellidos Tencio Rodríguez, quien permanece en una celda de máxima seguridad en La Reforma.
Tencio se mantiene descontando una pena de unos 35 años de cárcel por tentativa de homicidio calificado y robo agravado.
Su celda fue allanada, al igual que las casas de los integrantes del grupo, ubicadas en San José, Cartago, San Carlos y Guatuso. La vivienda intervenida en Sabana sur funcionaba como el centro de operaciones, oculto como si la propiedad estuviera en venta.
Al parecer, había alrededor de 18 personas laborando allí y encubrían las fechorías como un negocio de reparación de celulares.
De acuerdo con la Fiscalía de Puntarenas, los hechos en perjuicio de seis víctimas, ocurrieron entre el 2021 y el 2023, cuando los sospechosos contactaron por teléfono a esas personas, logrando obtener datos bancarios confidenciales y enviándoles enlaces de internet para que las víctimas, sin saberlo, les dieran acceso a sus cuentas.
En ese momento, los imputados transferían los fondos a cuentas destino de la agrupación y finalmente retiraban el dinero de los cajeros automáticos. El caso se investiga bajo el expediente 21-002236-0060-PE.





