UNED alerta que violencia juvenil responde a patrones normalizados en la sociedad

Especialistas de la Universidad Estatal a Distancia (UNED) advierten que la violencia juvenil refleja patrones de agresión que se han normalizado en distintos espacios de la sociedad, lo que aumenta el riesgo de que conflictos entre jóvenes escalen a episodios graves.
Desde el análisis académico, señalan que la violencia entre adolescentes no puede entenderse como hechos aislados, sino como el resultado de múltiples factores sociales e individuales que interactúan entre sí.
Entre estos factores se encuentran la impulsividad, la baja regulación emocional, experiencias traumáticas, así como condiciones estructurales como la desigualdad económica, la exclusión social, la falta de oportunidades y el acceso a armas. Según los especialistas, la combinación de estas variables puede generar escenarios de alto riesgo que derivan en agresiones extremas.
También advierten que la violencia ha ido ganando espacio en distintos ámbitos de la sociedad, lo que influye en la forma en que muchos jóvenes interpretan y gestionan los conflictos.
De acuerdo con el análisis criminológico, cuando las emociones intensas o los conflictos no se canalizan de forma adecuada, las consecuencias pueden ser irreversibles y terminar afectando la vida de varias personas.
Los expertos también subrayan que este fenómeno está vinculado a dinámicas presentes en el entorno social, incluidos discursos públicos, interacciones en redes sociales y otros espacios donde, en ocasiones, la agresión se legitima como forma de resolver disputas.
Alerta
Ante este panorama, especialistas en psicología destacan la importancia de identificar señales tempranas de riesgo tanto en los centros educativos como en el entorno familiar.
Entre los indicadores que pueden advertir situaciones de alerta se encuentran el aumento de conductas agresivas, el aislamiento repentino, discursos que justifican la violencia, la portación de objetos peligrosos, publicaciones violentas en redes sociales o la participación en casos de acoso escolar.
Según los expertos, estas señales no deben ser ignoradas. Recomiendan documentar los comportamientos, activar protocolos institucionales y fortalecer las redes de apoyo entre docentes, familias y comunidades para prevenir consecuencias más graves.
Hechos recientes
Las advertencias de los especialistas surgen en medio de dos episodios de violencia protagonizados por estudiantes ocurridos en menos de 48 horas.
El lunes 9 de marzo, un estudiante de 18 años, identificado como Liann Rivas Quesada, murió tras ser apuñalado en la entrada al sector de Colorado, en Liberia, Guanacaste, mientras se encontraba en una parada de autobús.
Según el reporte policial, el joven fue declarado fallecido a las 11:18 a. m. De acuerdo con las autoridades, otro estudiante del Instituto Profesional de Educación Comunitaria (IPEC) lo persiguió en vía pública con un cuchillo en mano y le provocó heridas que terminaron causándole la muerte.
Un día después, el martes 10 de marzo, otro hecho de violencia entre estudiantes se viralizó en redes sociales. En el video se observa a dos alumnos de distintos colegios enfrentándose a golpes en Upala, mientras otros jóvenes presenciaban la escena y la grababan con sus teléfonos celulares.
Para los especialistas, estos hechos evidencian la urgencia de reforzar las estrategias de prevención de la violencia juvenil en el país y de atender de forma temprana los factores que pueden desencadenar este tipo de conductas.