Un año después de “Gallo Tapado”: ¿Qué pasa con el caso por presunto robo millonario en el Banco Nacional?
Tesorero de 37 años está detenido desde el 8 de noviembre de 2023
A 1 año exacto de que trascendiera el caso, la Fiscalía Adjunta de Probidad, Transparencia y Anticorrupción (FAPTA) solicitará ampliar por 6 meses más la prisión preventiva contra medida cautelar contra el tesorero del Banco Nacional de Costa Rica (BNCR), de apellidos Olivas Valle, imputado por la presunta desaparición de ₡3.293 millones que estaban bajo custodia del banco.
Así lo confirmó Carlos Manuel Benítez, fiscal a cargo del caso, quien detalló que la causa penal se mantiene en fase de investigación debido a la complejidad que tiene y a la espera de una serie de informes periciales en desarrollo por parte del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
Olivas Valle, de 37 años, fue detenido desde el 8 de noviembre de 2023 y desde entonces está en prisión preventiva. En mayo pasado, el Juzgado Penal de San José prorrogó por 6 meses más la medida y en noviembre la FAPTA solicitará una nueva prórroga por ese mismo lapso.
Otras 7 personas (empleadas del banco) fueron detenidas en noviembre de 2023 en las acciones desplegadas por el Ministerio Público y el OIJ, pero solo Olivas cumple prisión preventiva.
En principio, al tesorero le imputaron los presuntos delitos de peculado e incumplimiento de deberes. Tras el avance de las pesquisas, la FAPTA abrió un expediente aparte contra el sujeto por aparente lavado de dinero.
El legajo fue incorporado en la misma causa del caso conocido mediáticamente como "Gallo Tapado" por estar relacionado con los mismos hechos bajo la lupa.
¿Qué ha pasado durante el proceso de investigación casi 1 año después de que se desplegaran allanamientos y detenciones? Así lo señala el Ministerio Público:
"La causa es sumamente compleja ¿Compleja por qué? Son muchos imputados, se recopiló mucha información y porque lo que se está investigando tiene que ver indiscutiblemente, de manera inherente, con una parte del sistema financiero que es poco conocida. Es la parte operativa de un banco. Es decir, cómo funciona el banco a lo interno. Esos 3 factores hacen que la causa tenga una complejidad mayor", explicó el fiscal Benítez.
Benítez acotó que "si bien es cierto, han avanzado mucho y la causa ha madurado de manera positiva", todavía está en investigación.
"Hay varios informes que necesitamos se finalicen para dar por concluida la etapa de investigación Se ha hecho un trabajo conjunto con varias instituciones, tanto del BNCR como de la Contraloría General de la República (CGR). Con el objetivo de analizar la información que se ha recopilado", apuntó el funcionario.

Dos funcionarios, imputados en la causa, habrían incurrido en omisiones al detectar la presunta sustracción cometida por Olivas Valle. CRH
El caso
Los rumores de "desorden" y "manejos irregulares" en el Centro Institucional de Procesamiento de Efectivo (CIPE) del BNCR fueron la punta del iceberg que permitió descubrir la presunta sustracción de ₡3.293 millones de las bóvedas de la institución.
Las aparentes anomalías en el manejo del efectivo se conocían desde mediados de 2023, según consta en la orden de allanamiento por este caso. Para entonces, ya existían alertas confidenciales sobre presuntas irregularidades de funcionarios destacados en esa dependencia.
La Dirección de Control y Cumplimiento Normativo del BNCR realizó el estudio CCN-CSI-060-2023-IN3, en el cual se fiscalizó la Administración del Numerario (área donde se gestiona el efectivo que ingresa procedente de tulas o colas de billetes), entre el 31 de julio y el 29 de agosto.
En esa misma línea, el 23 de agosto de 2023, se realizó una charla con funcionarios destacados en la Administración del Numerario "a raíz del desorden en el manejo del dinero en efectivo percibido por analistas en el CIPE y por información confidencial recibida en esa misma dependencia".
Esa fue la primera ocasión en que se advirtió sobre el "manejo irregular" asociado al tesorero de apellidos Olivas Valle, de 37 años, quien figura como principal imputado en la presunta sustracción millonaria del dinero.
A partir de estos hallazgos, la Dirección de Control y Cumplimiento Normativo del BNCR, decidió intervenir las oficinas encargadas de la gestión del efectivo que ingresaba a las bóvedas y se efectuó un arqueo físico en octubre.
"De esta manera, tal y como consta en el adendum CCN-CSI-076-2023-IN4, el 3 de octubre de 2023 la Dirección de Control y Cumplimiento Normativo del BNCR inició un arqueo del CIPE, el cual terminó el 4 de octubre de 2023. Ejercicio que fue repetido nuevamente el 6 de octubre de 2023, determinando así que existe un faltante de 3.239.829.421,40 colones en efectivo, que debían estar en custodia del señor Olivas Valle", cita la orden de allanamiento que dio pie a las detenciones de 8 de los 9 imputados en la causa penal, el 8 de noviembre.
El OIJ y la Fapta arrancaron las pesquisas luego del 23 de octubre de 2023 tras la información reportada en medios de comunicación. El BNCR tardó casi 3 semanas en presentar una denuncia penal por el hecho y, más bien, las autoridades investigan si la entonces directora jurídica de la entidad, de apellidos Herrera Cantillo, procuró que la presunta sustracción del dinero no trascendiera a la esfera pública.
En la hipótesis inicial, el OIJ apunta a que Olivas Valle habría sustraído dinero en efectivo durante 7 ocasiones distintas entre agosto y setiembre. Ante la aparente falta de arqueos físicos y controles exhaustivos desde el año 2019, investigarían si existe sustracción de dinero en los últimos 4 años
La fiscalía apunta a que Olivas se asoció con otros funcionarios, cuyos rangos y apellidos se detallan a continuación, para ejecutar la sustracción de los dineros:
- Ugalde Morales: Supervisor de Tesorería de Procesamiento de Efectivo.
- Blanco Oviedo: Supervisor de Procesamiento de Efectivo.
- Cerdas Martínez: Autoevaluadora de Procesamiento de Efectivo.
- Hernández Saborío: Contador de efectivo.
- Madrigal Faerrón: Jefe de Tesorería.
- Bolaños Zúñiga: Guarda de seguridad.
Olivas se habría encargado de la ejecución material de las sustracciones de dinero, lo cual desarrolló valiéndose de la incomunicabilidad que existió entre el Sistema Transaccional Finesse y el Sistema de Control de la Administración de Efectivo (SCAE).
Al parecer, Olivas entregó al imputado de apellidos Ugalde Morales sumas de dinero inferiores a las recibidas por los demás funcionarios del Centro Institucional de Procesamiento de Efectivo (CIPE).
De esta manera, logró acumular de manera injustificada una suma superior a los ₡4.556 millones, de los cuales ₡3.239 millones fueron sustraídos de las instalaciones del banco.
La investigación logró acreditar, al menos, 7 presuntas sustracciones ocurridas entre el 25 de agosto y el 26 de setiembre, bajo un mismo modo de operación: Olivas Valle, aprovechándose de las funciones que tenía en el BNCR, habría introducido fajos de billetes en un sobre de manila de color amarillo, acumulando sumas aún no determinadas en efectivo.
Al presuntamente sustraer los billetes, salía caminando de la esclusa y del puesto de seguridad del CIPE. Siempre con el sobre de manila amarillo en la mano derecha.
Los imputados Blanco Oviedo, Ugalde Morales, Hernández Saborío, Madrigal Faerrón, Ramírez Sandí (supervisor de procesamiento de efectivo) y Cerdas Méndez se habrían encargado de "ocultar el desbalance contable que generó la sustracción del dinero en efectivo realizado por Olivas Valle". Esto lo lograban, según la fiscalía, mediante el registro de información falsa en los arqueos que diariamente debían realizar, así como con la omisión y ejecución y verificación de los controles establecidos en cada una de las funciones que tenían a cargo.
A partir de esto, Olivas Valle tuvo posibilidad de sustraer los ₡3.293 millones en el lapso temporal bajo investigación.
Para el Ministerio Público, la "organización criminal" estableció un esquema operacional que tenía como objetivo justificar el origen del dinero que adquirieron producto de la actividad ilícita.
Para ello, el tesorero, entre enero de 2022 a octubre de 2023, habría procedido de manera sistemática y reiterada a comprar hasta ₡60 millones mensuales en lotería (chances y Tres Monazos) a razón de ₡2 millones a ₡3 millones por día.
"Producto de esa saturación estadística, logró hacerse acreedor de múltiples premios otorgados por la Junta de Protección Social (JPS), los cuales fueron repartidos entre todos los miembros de la organización", detalla la orden de allanamiento.
Olivas Valle es funcionario del BNCR desde 2014 y es vecino de Ipís de Goicoechea.

