Tras cuestionamientos por caso UPAD, Presidencia evita hablar sobre proyecto de datos biométricos

En un intento de lavarse la cara la fracción oficialista salió a criticar el texto del liberacionista

8 de Dic. 2020 | 1:09 pm

(CRHoy.com)- Empañada por el escándalo de la Unidad Presidencial de Análisis de Datos (UPAD), el gobierno del Bicentenario de Carlos Alvarado prefiere no opinar sobre el proyecto de ley del diputado liberacionista, Daniel Ulate, que busca facultar al Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) a otorgarle a entidades públicas y comercializar con empresas privadas datos e información muy sensible de los costarricenses, como lo son sus datos biométricos, huellas e información para reconocimiento facial, por medio de la voz, de la retina  y hasta del ADN. 

Desde la semana pasada se le consultó a la Presidencia sobre su posición sobre este expediente legislativo,  sobre todo en estos momentos en lo que es el Poder Ejecutivo quien controla la agenda de los diputados en este período de sesiones extraordinarias, sin embargo en Zapote prefieren no referirse.

La semana anterior, en un acto de intentar lavarse la cara por el caso UPAD, la fracción legislativa del gobierno salió a censurar el proyecto de Ulate, catalogándolo de "muy grave" y apelando a que se tomaran en cuenta aspectos técnicos, legales y hasta de derechos humanos en su tramitación, todo esto mientras que por otro lado defiende las actuaciones de Alvarado y su administración por el caso de la UPAD.

El proyecto de Ulate autoriza al TSE a crear, como reserva de Estado, una plataforma nacional de identificación biométrica. Según defiende, esto permitirá al Ministerio de Seguridad Pública, al Organismo de Investigación Judicial y a la Fiscalía "ser más eficientes" en sus investigaciones policiales para el rastreo de personas involucradas en hechos delictivos.
Sin embargo esa tesis de Ulate, para la vista de expertos en protección de datos y ciberseguridad como los abogados  Mauricio París y Adalid Medrano, es un arma de doble filo.
Ambos expertos aseguran que el TSE tendría la posibilidad de comercializar los datos de esta reserva biométrica con cualquier instancia pública o empresa privada, algo que Ulate descarta.
Además de las preocupaciones de expertos, el proyecto de Ulate es motivo de alarma hasta dentro de su misma fracción y en la Defensoría de loa Habitantes.