Sujetos prostituían a niñas desde los 4 años: eran hijas y sobrinas
(CRHoy.com) Tres personas fueron detenidas este jueves como sospechosas de explotar sexualmente a niñas de edades entre 4 y 16 años, de nacionalidad panameña.
La detención se llevó a cabo en una operación conjunta entre la Policía de Panamá y la Policía Profesional de Migración de Costa Rica, tras una investigación que inició en diciembre anterior por una denuncia recibida en el Ministerio Público de Panamá con la coordinación de la oficina Homeland Security Investigations.
En total se realizaron un total de 11 allanamientos de forma simultánea, 4 de ellos en Costa Rica y 8 en Panamá, así como la detención de 3 personas, 2 de ellas en Panamá, en una operación denominada "Luz de Esperanza".
En territorio costarricense se logró la detención de un costarricense de apellidos Ulate Picado, detenido durante los allanamientos realizados en Barrio San Jorge de Paso Canoas. También se ejecutaron operativos en el residencial El Saíno de Laurel de Paso Canoas, y dos más en un taller mecánico ubicado en Laurel de Paso Canoas, propiedad de Ulate Picado y de una vivienda cercana al puesto de control del Servicio Nacional de Fronteras (Senafron) de Panamá, en Laurel, Paso Canoas.
De acuerdo con la investigación, las operaciones de la organización criminal se establecían en Paso Canoas, Corredores, Puntarenas, y Panamá, con una organización integrada por cinco personas, dos miembros operando desde Costa Rica. El líder Ulate Picado, se encargaba de coordinar con las miembros de nacionalidad panameña, el cruce de frontera y el ingreso a Costa Rica.
Víctimas son niñas
Las víctimas eran trasladadas desde suelo panameño al límite fronterizo entre Costa Rica y Panamá, sitio en el cual Ulate Picado, esperaba, recibía y trasladaba a las víctimas, hacia el taller mecánico o a una vivienda ubicada en Corredores, ambos sitios allanados, donde se realizaban los abusos sexuales de las personas menores de edad y se grababa material con contenido pornográfico.
El líder contactaba a los demás miembros que operaban en Panamá, quienes ofrecían a sus propias hijas y sobrinas -de 4 a 16 años- para realizar la grabación del material pornográfico.
Además, estas personas contactaban a otras madres de menores de edad en suelo panameño, en su mayoría de escasos recursos económicos, para reclutar a las víctimas para fines sexuales, utilizando el abuso de poder y su figura de autoridad como madres para someter a sus propias hijas a los actos de explotación sexual a cambio de una remuneración económica, la cual rondaba entre los $30 a $100 dólares.
"A través de esta operación se resalta el trabajo binacional realizado en total coordinación y colaboración con la Policía de Panamá, en función de la desarticulación de esta organización criminal, pero, sobre todo, el rescate y la protección de las personas menores de edad, víctimas de este delito, en una acción inmediata de investigación, análisis y trabajo conjunto", afirmó Alonso Soto, subdirector de la Policía Profesional de Migración.
El ahora imputado en Costa Rica será presentado en los Tribunales de Justicia de Corredores y enfrentará cargos por el delito de Trata de Personas con Fines de Explotación Sexual.
Este delito se sanciona en el artículo 172 de la ley Nº 4573, Código Penal de Costa Rica, la cual tiene una pena de prisión de 8 a 16 años con agravantes, en los cuales resaltan que las víctimas son menores de edad y fueron tratadas por las madres, siendo estas familiares en primer grado de consanguinidad.
No se descartan más detenciones relacionadas con este caso.

