Suena la alarma y niños se tiran al suelo: el simulacro de escuela de Santa Ana ante tiroteos

3 de May. 2026 | 12:22 am

Suena un timbre distinto al del recreo y, en cuestión de segundos, decenas de niños se lanzan al suelo. Dentro de las aulas, algunos cierran las puertas mientras otros se acomodan junto a las paredes.

Afuera, quienes están en el patio corren hacia el espacio cerrado más cercano: un salón, el comedor o los baños. Una vez adentro, se resguardan en silencio y esperan instrucciones.

No hay gritos ni confusión. Los estudiantes ya reconocen ese sonido y saben que deben reaccionar de inmediato.

No se trata de una emergencia real. Es el simulacro mensual de tiroteo que realiza la Escuela Brasil de Santa Ana, donde participan incluso estudiantes de apenas 4 años.

La práctica forma parte de las medidas adoptadas por el centro educativo para prepararse ante una eventual emergencia armada, debido al incremento en la violencia y de los casos que ya se han registrado en algunas provincias.

Aunque en esta escuela en específico no han tenido incidentes, en el país sí se han registrado balaceras en los alrededores de otros centros educativos, como en El Cairo de Siquirres, Barrio Limoncito de Limón, Chacarita de Puntarenas, y Pocora de Guácimo, entre otros. En algunas ocasiones, familiares de niños y transeúntes han resultado heridos o fallecidos.

playlist-video-0-fpfmn

Karla Muñoz Delgado, directora de la institución, explicó a CR Hoy que estos ejercicios surgieron a partir de lineamientos generales del Ministerio de Educación Pública (MEP), pero con el tiempo la escuela decidió reforzarlos por iniciativa propia.

"Nosotros hacemos uno cada mes, donde el guarda tiene un timbre y yo tengo un timbre en la dirección, y cualquiera de los dos activa el timbre", indicó Muñoz.

La señal utilizada es distinta a la campana regular de la escuela y también a las alarmas de recreo o simulacros por sismo, con el objetivo de que los estudiantes identifiquen de inmediato el tipo de respuesta que deben aplicar.

Además de los ejercicios dentro de aula, la escuela también realiza simulacros durante los recreos, cuando los estudiantes se encuentran dispersos en distintas zonas del centro educativo.

En esos escenarios, la instrucción es buscar el espacio seguro más cercano, ingresar, cerrar puertas y resguardarse en el suelo. En los primeros intentos, algunos menores corrían sin dirección o dudaban sobre qué hacer, pero con la práctica la respuesta se volvió más ordenada y rápida.

Escuela Brasil de Santa Ana

Escuela Brasil de Santa Ana

Preparación desde materno

Los simulacros involucran a toda la población estudiantil, desde materno hasta sexto grado, además de docentes, personal administrativo y seguridad.

Los estudiantes más pequeños participan siempre acompañados por sus docentes, quienes los guían paso a paso durante cada ejercicio.

Muñoz señaló que, aunque nunca han enfrentado una situación real de esta naturaleza, consideran indispensable mantener la preparación.

"Gracias a Dios, hasta el momento no hemos tenido ninguna situación, pero por lo menos ya los estudiantes están capacitados para que, si suena el timbre, ellos sepan que es un simulacro de tiroteo, y esperamos en Dios que nunca sea una realidad", expresó la directora.

La directora explicó que los estudiantes nuevos reciben inducción aula por aula para aprender a diferenciar las señales del centro educativo y los protocolos que deben seguir.

Estudiantes de materno también realizan amenaza por tiroteo

El protocolo oficial del MEP

Por su parte, el MEP mantiene lineamientos específicos para responder ante eventuales tiroteos en centros educativos, con el fin de proteger a estudiantes y funcionarios.

Para el personal docente y administrativo, las acciones incluyen alertar de inmediato al 9-1-1, resguardar a la población estudiantil, informar a las autoridades regionales y aislar la zona de riesgo.

En el caso de los estudiantes, el protocolo contempla evacuar si existe una ruta segura, buscar refugio, mantenerse lejos de puertas y ventanas, guardar silencio y bloquear accesos cuando sea posible.

En escenarios extremos, se incluyen medidas de supervivencia cuando no hay posibilidad de escape o resguardo inmediato.

Tras un hecho de este tipo, los lineamientos establecen atención médica, apoyo psicológico y la presentación de denuncias ante el Ministerio de Seguridad Pública y el Organismo de Investigación Judicial.

Sin embargo, sindicatos señalan que los protocolos de seguridad del MEP no están resolviendo esta situación.

"No existe un abordaje específico y suficiente para los trabajadores de la educación que a diario desarrollan su labor en medio del riesgo", mencionó la Asociación de Profesores de Segunda Enseñanza (APSE) en 2024.

Comentarios
0 comentarios