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Sospechoso niega homicidio de Luany Salazar

Asegura que cuidaba a su abuela para el momento en el que se dio el crimen de la joven

23 de Ago. 2022 | 11:19 am

(CRHoy.com) Kenneth Mejía Chavarría, el sospechoso de asesinar a Luany Salazar Zamora, negó este martes ser el autor del crimen durante una declaración que dio al Tribunal Penal de Cartago, en el segundo juicio que afronta por estos hechos.

El imputado -conocido como "Hippie"- sostuvo -por poco menos de una hora- que él cuidaba a su abuela -de apellidos Centeno Centeno- en su casa en Linda Vista de Río Azul de La Unión la tarde y noche del 9 de junio del 2020, misma fecha y horas en que la Fiscalía Adjunta de Cartago acusó que se ocurrió el crimen.

Asimismo, afirmó que antes de dedicarse a esa labor, fue a una pulpería y pudo ver -por última vez- a la víctima cuando esta -supuestamente- discutía con un hombre en las afueras de una casa -que catalogó de "búnker" para el consumo de drogas- y que señaló era de un hombre de apellidos Espinoza Mosquera, alias "Toledo". Incluso señaló que este era uno de los sujetos con los que peleaba de forma acalorada.

Rato después -de acuerdo con "Hippie"- "Toledo" y otros dos hombres a los que identificó como "Tini" y "Cuarto de Libra", lo fueron a buscar al hogar de su abuela y ahí lo amenazaron y golpearon, a fin de que ocultara el aparente encontronazo de la joven con él.

Esas advertencias y presiones se repitieron al menos en dos ocasiones más, según el encartado.

En la última -relató el presunto asesino- de uno de los agresores cayó un celular que dijo haber guardado a fin de recuperar alguna información de quienes lo golpearon para interponer una queja. Indicó además que fue llevado contra su voluntad a un comercio, para decirle a la madre de la ofendida, Patricia Zamora Masís, que él no sabía nada de su hija.

Producto de esa situación, una vecina -comentó el endilgado- recomendó a la dueña de la casa salir de la zona por unos días. Por eso esta decidió trasladarse junto a su nieto hasta la casa de un hijo, en San Pablo de Heredia.

Luego reconoció la aparición del cuerpo en el patio de la propiedad, pero dio a entender que el acceso a este era sencillo y aseguró que, durante diligencias hechas en el inmueble, pudo observar algunas inconsistencias en la escena, como un candado cortado en el patio de pilas. De igual manera, manifestó que mientras estaba fuera de la vivienda, una vecina reportó que grupos de personas buscaron a los ocupantes y se acercaron a la tapia perimetral del terreno.

La declaración, que no se rinde bajo la fe del juramento, se hizo frente a los jueces Ligia Lacayo Rosales, Julio Badilla Calderón y Joaquín López Bolaños.

Estocadas letales

En sentido prácticamente opuesto, la acusación establece que el 9 de junio de 2020, Luany Salazar Zamora en apariencia se encontraba en compañía de Kenneth Mejía Chavarría, así como de su amiga Katherine Urbina Garita y el novio de esta, Mauricio Espinoza Mosquera. En determinado momento, el sospechoso supuesyamente le propuso un negocio a la víctima que tenía que ver con un anillo, por lo que le pidió que lo acompañara a su casa, en Linda Vista de Río Azul, en La Unión; misma que quedaba a unos 15 metros de la vivienda de la ofendida.

Dicho documento apunta que, una vez en el sitio, el encartado actuó "sobre seguro" -al mantener el pretexto del supuesto pacto- y consiguió llevar a la joven hasta su habitación, en el segundo piso de la vivienda, en la que estaba la abuela del endilgado, de apellidos Centeno Centeno.

"De manera completamente sorpresiva e imprevisible, pues no existía ningún tipo de conflicto o hecho generador entre ellos, Mejía Chavarría, con el fin de dar muerte a la ofendida y apoderarse de sus bienes, mediante la utilización de un objeto no determinado pero con capacidad punzo cortante propició una herida en el cuello.

"No satisfecho con lo anterior, se ensaña en cinco oportunidades más en la misma área y la cara de Salazar Zamora", reza el documento leído el 16 de agosto en el inicio del debate oral y público.

La pieza del Ministerio Público resalta que la víctima no ofreció ningún tipo de resistencia ni tampoco pudo solicitar ayuda tras el ataque, producto de lo cual falleció en el sitio, en virtud de una lesión en la cara lateral del cuello que produjo la laceración de la yugular.

Una vez que se concretó el homicidio, el sospechoso presuntamente tomó un celular Huawei de la ofendida y, "con el fin de procurarse impunidad, trasladó el cuerpo sin vida de Salazar Zamora al cuarto de pilas, donde la envolvió con un

plástico negro y lo sujetó con cinta adhesiva, para luego enterrarlo en una jardinera del patio trasero de la vivienda".

El cadáver fue encontrado en ese sitio una semana después, durante una búsqueda organizada por familia de la joven.

Mejía Chavarría fue capturado por la Fuerza Pública al día siguiente del hallazgo, mientras salía de una vivienda en San Pablo de Heredia. Desde ese momento, el encartado permanece en prisión preventiva. Ese mismo día, la Policía Judicial ingresó en la vivienda del sospechoso, donde con pruebas de luminol -químico que reacciona con la hemoglobina y libera destellos azules al exponerse a luz negra en la oscuridad- fue posible el decomiso de un arma blanca y una pertenencia de la ofendida.

En un primer juicio, que acabó el 12 de julio de 2021, alias "Hippie" fue sentenciado a 19 años de prisión, luego de que el mismo órgano jurisdiccional, con una conformación distinta, lo encontrara responsable de un homicidio simple y un robo simple.

Sin embargo, desde ese día, los allegados de la víctima, representados por el abogado Joseph Rivera Cheves, han insistido en aumentar el castigo ordenado contra el sospechoso del asesinato, por considerar que en los hechos medió alevosía y, consecuentemente, corresponde calificarlos en su modalidad agravada. Esto permitiría ampliar las penas contra el supuesto autor del crimen hasta los 50 años de prisión (máxima sanción posible en Costa Rica). En ese sentido, el querellante planteó una apelación que fue acogida en el voto 2022-131 del Tribunal de Apelación de Sentencia Penal de Cartago, que anuló lo resuelto y ordenó un nuevo contradictorio.

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