¿Siente que ya es tarde? Pamela retomó sus estudios a los 30 años y ya sacó bachillerato

Decidió retomar los estudios a los 30 años

8 de Sep. 2024 | 9:09 am

Pamela Mena es una mamá de 34 años que logró uno de sus mayores anhelos: Sacar el Bachillerato en educación media. Ella se graduó el viernes 30 de agosto y recibió el título con una sonrisa en su rostro.

Sin embargo, no todo fue fácil. La puntarenense tuvo que dividir su tiempo entre estudiar y cuidar a sus hijos, así como su hogar.

Sus hijos, a quienes tuvo entre los 17 y 27 años, la motivaron a continuar con sus estudios cuando tenía 30 años. A lo largo de 4 años, ella dedicó su tiempo en finalizar los grados de educación media, mientras criaba a sus hijos, quienes son un hombre y dos mujeres.

Ella comentó a crhoy.com que dejó de estudiar porque debía dedicar su tiempo a sus hijos.

"No quise aprovechar mi juventud para estudiar y tuve hijos muy joven, entonces se me dificultó estudiar porque tenía que dedicarle el tiempo a mis hijos", dijo.

En el 2020 entró a estudiar los dos últimos años de secundaria en el Instituto Profesional de Educación Comunitaria (IPEC) en el satélite Kennedy.

Mena esperaba obtener el título de noveno año, pero se propuso llegar hasta el último año y obtener el bachillerato.

"Era un sueño, cuando empecé decía: ‘Aunque sea noveno nada más, para poder tener un trabajito, más o menos'. Pero cuando llegué a décimo año, dije: ‘Si pude hasta aquí, voy a seguir'", comentó.

Sus hijos fueron su inspiración

Cuando Mena vio a sus hijos estudiando, se sintió motivada y decidió regresar a las aulas con el deseo de ayudarlos en el estudio.

Asimismo, quería inspirarlos, mostrándoles que todos son capaces de seguir adelante y ser profesional, sin importar la edad.

"A mis 30 años, ver que mis hijos ya estaban estudiando me animó a hacerlo para poder ayudarles a ellos en sus estudios y que se dieran cuenta que si se podía salir adelante, y ser profesionales, sin importar la edad ni el tiempo que había pasado", dijo.

Mientras estudiaba, la puntarenense tuvo que repartirse el tiempo para atender sus estudios, los deberes del hogar y su familia.

Mena comentó que volver a las aulas no fue fácil, ya que tuvo que dejar a sus hijos con su madre mientras se dedicaba a los proyectos escolares. También expresó que sintió nervios al volver agarrar un cuaderno y un lápiz.

"El volver al estudio fue bastante difícil porque tenía que dejar a mis hijos con mi mamá, también ayudarles en las tareas a ellos, y además, los nervios de agarrar un cuaderno y un lápiz", señaló.

"(No fue) nada sencillo, tenía que partirme en mil pedazos, el tiempo de mis hijos, de mi esposo, de mi casa, de mis estudios, todo fue un reto", añadió.

Además, compartió que su rutina diaria tuvo que cambiar, ya que llegó a un punto en el que llevó dos grados, es decir, décimo y undécimo, al mismo tiempo. Mena contó que constantemente tenía que correr para alimentarse y llegar a tiempo a clases.

"Mientras estudiaba, fue algo inexplicable el corre diario porque llevé dos grados, décimo en la mañana y undécimo en la tarde. Así que entraba a las 7:00 a.m. y salía a las 12:00 p.m. y volvía entrar a las 12:20 p.m. y salía a las 5:20 p.m.", dijo.

"Muchas veces llegaba tarde porque tenía que ir a mi casa a recoger el almuerzo que mi mamá me ayudaba a hacerlo o yo lo dejaba hecho y llegaba a calentar, empacar y devolverme, almorzaba en clases", continuó.

Quiso rendirse, pero su familia la impulsó a seguir

El estudio no fue fácil para Mena, ya que hubo momentos en los cuales quiso rendirse; sin embargo, su familia la motivó a continuar y cumplir su meta.

Su esposo la impulsó a continuar con los estudios, así como sus hijos.

"Claro que quise rendirme, más cuando era el momento de hacer exámenes, tenías que sacarles tiempo para estudiar con mis hijos, y el tiempo que me quedaba a mí era muy poco y me frustraba demasiado", contó.

"Pero mi esposo siempre estuvo impulsándome, ayudándome a estudiar, y los dos hijos mayores también me ayudaban. Y eso fue el motor que hizo que yo llegara hasta el final", agregó.

La madre de 3 hijos, quienes son fruto de otra relación, nunca pensó que iba a lograr a terminar sus estudios hasta el último año de educación media.

"En realidad, pensé que no lo lograría, fue todo un reto y la verdad (es) algo tan satisfactorio el haberlo logrado", expresó Mena.

Sus profesores también la motivaron a seguir adelante con sus estudios, así como aprender nuevos temas junto con su hijo, con quien compartió aula.

"No voy a olvidar nunca (…) haber tenido el privilegio de estudiar con mi hijo mayor, ser compañeros de aula y hacer proyectos y tareas juntos y (también) hubo profesores que marcaron mi vida, de hecho la mayoría estuvo en la graduación y fue un momento de mucha felicidad", dijo.

La puntarenense espera sacar la carrera técnica de Salud Ocupacional.

Genera ingreso con churros mientras estudia

Además de estudiar, Mena dedica su tiempo en vender churros después de que tuviera una crisis en el 2019. Ella empezó a ofrecer este tipo de dulce para cubrir las necesidades de sus hijos.

"En ese momento yo no estaba con mi esposo, estaba yo sola con mis hijos. Tengo 2 años casada y pues, no tenía trabajo. Mis dos hijos mayores estudiaban en la escuela y tenía una bebé de 2 años", contó.

"Se me ocurrió en un momento de estrés de estar haciendo cuestionarios para mis hijos, vi recetas y encontré todo lo que necesitaba, le pedí a mi amiga que es pastelera profesional que me prestara una manga y una boquilla", continuó.

"Hice churros y quedaron deliciosos. Me animé hacer para vender y así fue creciendo mi clientela y hasta el momento, trato de tener todos los días hechos porque siempre vendo unas veces pocos, otras muchos", añadió.

Ella no solo vende churros de tamaño regular, sino también ofrece mini churros y queques.

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