“Sea cual sea su resolución, yo la acepto”, dice mamá de Luany Salazar a jueces

Pide justicia por su hija y apunta contra vecino acusado por el crimen

23 de Ago. 2022 | 2:51 pm

(CRHoy.com) La madre de Luany Salazar Zamora, Patricia Zamora Masís, adelantó que aceptará la resolución que emita el Tribunal Penal de Cartago, en el segundo juicio que se desarrolla por el crimen de su hija, por considerar que esta será la decisión "correcta", dada la atención que recibió de los jueces a cargo del contradictorio.

Durante una manifestación final, previo a las conclusiones del debate seguido contra el supuesto autor del asesinato, de apellidos Mejía Chavarría y conocido como "Hippie", la mujer agradeció el trato y la concentración que mostraron los decisores Ligia Lacayo Rosales, Julio Badilla Calderón y Joaquín López Bolaños. Lo anterior, en el tanto, aseguró, esa atención no fue la misma durante el primer juicio, toda vez que uno de los juzgadores constantemente "se quedaba dormido".

Zamora Masís llegó a indicar que se ha sentido culpable de lo sucedido, ya que cree que cometió "un error" al comprarle un teléfono celular a la víctima, que se cree fue el objetivo del homicidio.

"Pido perdón porque me imagino que yo como madre no supe cuidarla. Yo también fallé porque no me di cuenta, o sí me di cuenta, pero no le di la importancia de ver que esta persona puso sus ojos en mi hija", señaló la mamá de la joven.

"Yo solo pido justicia para Luany. Ella era una muchacha de 23 años, con muchas metas, con muchas ganas de vivir. Mi hija quería vivir, ella quería disfrutar su vida como lo hacemos todos", agregó.

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Estocadas letales

La acusación establece que el 9 de junio de 2020, Luany Salazar Zamora en apariencia se encontraba en compañía de Kenneth Mejía Chavarría, así como de su amiga Katherine Urbina Garita y el novio de esta, Mauricio Espinoza Mosquera.

En determinado momento, el sospechoso supuestamente le propuso un negocio a la víctima que tenía que ver con un anillo, por lo que le pidió que lo acompañara a su casa, en Linda Vista de Río Azul, en La Unión; misma que quedaba a unos 15 metros de la vivienda de la ofendida.

Dicho documento apunta que, una vez en el sitio, el encartado actuó "sobre seguro" -al mantener el pretexto del supuesto pacto- y consiguió llevar a la joven hasta su habitación, en el segundo piso de la vivienda, en la que estaba la abuela del endilgado, de apellidos Centeno Centeno.

"De manera completamente sorpresiva e imprevisible, pues no existía ningún tipo de conflicto o hecho generador entre ellos, Mejía Chavarría, con el fin de dar muerte a la ofendida y apoderarse de sus bienes, mediante la utilización de un objeto no determinado pero con capacidad punzo cortante propició una herida en el cuello.

"No satisfecho con lo anterior, se ensaña en cinco oportunidades más en la misma área y la cara de Salazar Zamora", reza el documento leído el 16 de agosto en el inicio del debate oral y público.

La pieza del Ministerio Público resalta que la víctima no ofreció ningún tipo de resistencia ni tampoco pudo solicitar ayuda tras el ataque, producto de lo cual falleció en el sitio, en virtud de una lesión en la cara lateral del cuello que produjo la laceración de la yugular.

Una vez que se concretó el homicidio, el sospechoso presuntamente tomó un celular Huawei de la ofendida y, "con el fin de procurarse impunidad, trasladó el cuerpo sin vida de Salazar Zamora al cuarto de pilas, donde la envolvió con un plástico negro y lo sujetó con cinta adhesiva, para luego enterrarlo en una jardinera del patio trasero de la vivienda".

El cadáver fue encontrado en ese sitio una semana después, durante una búsqueda organizada por familia de la joven.

Mejía Chavarría fue capturado por la Fuerza Pública al día siguiente del hallazgo, mientras salía de una vivienda en San Pablo de Heredia. Desde ese momento, el encartado permanece en prisión preventiva. Ese mismo día, la Policía Judicial ingresó en la vivienda del sospechoso, donde con pruebas de luminol -químico que reacciona con la hemoglobina y libera destellos azules al exponerse a luz negra en la oscuridad- fue posible el decomiso de un arma blanca y una pertenencia de la ofendida.

En un primer juicio, que acabó el 12 de julio de 2021, alias "Hippie" fue sentenciado a 19 años de prisión, luego de que el mismo órgano jurisdiccional, con una conformación distinta, lo encontrara responsable de un homicidio simple y un robo simple.

Sin embargo, desde ese día, los allegados de la víctima, representados por el abogado Joseph Rivera Cheves, han insistido en aumentar el castigo ordenado contra el sospechoso del asesinato, por considerar que en los hechos medió alevosía y, consecuentemente, corresponde calificarlos en su modalidad agravada. Esto permitiría ampliar las penas contra el supuesto autor del crimen hasta los 50 años de prisión (máxima sanción posible en Costa Rica). En ese sentido, el querellante planteó una apelación que fue acogida en el voto 2022-131 del Tribunal de Apelación de Sentencia Penal de Cartago, que anuló lo resuelto y ordenó un nuevo contradictorio.