Evite accidentes: tome en cuenta estos consejos para conducir bajo la lluvia
Durante la época lluviosa, los conductores pueden encontrarse con aguaceros mientras transitan por las carreteras. Aunque el fenómeno de El Niño ha provocado lluvias irregulares en algunas regiones del país, en otras zonas las precipitaciones se mantienen.
Por esta razón, quienes conducen deben prepararse para enfrentar condiciones adversas. La calzada mojada, los charcos, las zonas inundables, los huecos y el deterioro de las vías aumentan el riesgo de accidentes.
A estos factores se suman posibles fallas del vehículo, como llantas desgastadas, escobillas en mal estado o frenos que necesitan revisión.
Randall Agüero, experto técnico de Autopits, explicó que estos problemas pueden pasar inadvertidos en un día seco. Sin embargo, representan un riesgo cuando comienza a llover y el vehículo debe responder a condiciones más exigentes.
Revise las llantas, los frenos y la visibilidad
El agua reduce la adherencia entre las llantas y el pavimento, lo que aumenta el riesgo de derrapes o hidroplaneo. Por eso, el estado de las llantas y la profundidad de la banda de rodamiento resultan fundamentales para evacuar el agua.
Asimismo, los frenos deben funcionar correctamente, ya que una superficie mojada incrementa la distancia necesaria para detener el vehículo.
Agüero también insistió en la importancia de mantener una buena visibilidad. Las escobillas, el líquido limpiaparabrisas y el aire acondicionado deben funcionar adecuadamente para conservar el parabrisas limpio y desempañado.
Las luces, por su parte, permiten observar mejor el camino y facilitan que otros conductores identifiquen el vehículo.
Evite cruzar calles inundadas
Otro riesgo durante las lluvias son las calles inundadas. Si el conductor desconoce la profundidad del agua, la recomendación es no atravesarlas.
Una inundación puede afectar los componentes eléctricos y el motor, además de provocar daños que no siempre resultan evidentes de inmediato.
Finalmente, Agüero recomendó no esperar a escuchar ruidos extraños o detectar fallas para acudir al taller. Una revisión preventiva permite identificar problemas antes de que se conviertan en una emergencia.
