¿Se enoja cuando otro chofer no le da campo? Médicos lanzan advertencia

22 de Ago. 2026 | 6:56 pm

Una maniobra en carretera, un cambio de carril o un conductor que no cede el paso pueden desencadenar una confrontación cuando las personas acumulan estrés y frustración.

El Colegio de Médicos y Cirujanos advirtió que las dificultades económicas, la incertidumbre, los problemas personales y otras cargas emocionales pueden reducir la tolerancia ante situaciones cotidianas.

En carretera, la congestión vial, los problemas de señalización y las características de algunas vías también pueden incrementar la frustración.

Según el Colegio, la reacción agresiva no siempre responde únicamente al incidente que provocó el enojo. La persona puede llegar a ese momento con una carga emocional previa y reaccionar de manera desproporcionada ante una situación aparentemente menor.

Elliott Garita, presidente del Colegio, aseguró que la violencia no debe convertirse en una respuesta automática ante las molestias o diferencias de la convivencia diaria.

"Tenemos que recuperar la capacidad de hacer una pausa antes de reaccionar. No todo lo que nos molesta constituye una agresión personal y no toda diferencia necesita convertirse en una confrontación", manifestó.

Garita advirtió que una reacción impulsiva puede transformar un incidente cotidiano en un problema con consecuencias mucho mayores.

La interpretación que cada persona hace de lo ocurrido también puede determinar si el conflicto aumenta. Un conductor puede asumir que otro realizó una maniobra para perjudicarlo, aprovecharse o irrespetarlo, aunque desconozca las circunstancias y las intenciones reales.

El psiquiatra Andrea Mesén explicó que el anonimato en carretera puede hacer que las personas olviden que detrás de cada vehículo hay otro ser humano.

"Veo nada más ese carro que se me metió, ese carro que no me dio campo o ese carro que hizo una imprudencia. Se me olvida que hay una persona dentro de ese auto y que esa persona puede estar frustrada igual que yo", señaló.

Recomendó no tomar inmediatamente lo ocurrido como un ataque personal. También aconsejó preguntarse si realmente existió una intención de provocar, considerar las circunstancias de la otra persona y valorar la importancia del incidente.

Mesén aseguró que la diferencia entre ceder el paso y confrontar a otro conductor puede representar apenas unos segundos.

El psiquiatra también alertó que una persona puede creer que la reacción agresiva se limitará a una discusión. Sin embargo, el otro conductor puede responder y el enfrentamiento puede trasladarse rápidamente fuera de los vehículos.

Los médicos recomendaron identificar el enojo, hacer una pausa y evitar tomar decisiones impulsivas. También aconsejaron detener la confrontación antes de que aumente y recordar que se desconocen las circunstancias de la otra persona.