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¿Sabía que puede modificar estos factores de riesgo del Alzheimer?

Factores como la edad, los antecedentes familiares y la herencia no se pueden cambiar

Por Ambar Segura | 21 de Sep. 2024 | 8:33 pm

Aunque el Alzheimer aún no tiene cura, los científicos de todo el mundo continúan investigando tratamientos que puedan ralentizar su avance. Sin embargo, existen varios factores de riesgo modificables que, según expertos, pueden ayudar a reducir la posibilidad de desarrollar la enfermedad.

Daniel Herrera, especialista en Geriatría y Gerontología, explicó que, aunque factores como la edad, los antecedentes familiares y la herencia no se pueden cambiar, hay aspectos del estilo de vida que sí son controlables. Entre ellos, Herrera destacó el impacto de la actividad física regular, la estimulación mental y la interacción social para proteger el cerebro.

El Dr. Herrera subrayó la importancia de cuidar ciertos aspectos que pueden prevenir o retrasar el deterioro cognitivo. Aquí algunos factores clave:

  • Baja escolaridad: La falta de educación y estimulación mental reduce las conexiones neuronales y los mecanismos de protección cerebral. Personas con mayor nivel educativo suelen tener más recursos cognitivos para enfrentar tareas complejas durante la vejez.
  • Depresión: Esta condición puede confundirse con el deterioro cognitivo. Afecta la atención y, al no registrar bien la información, se impacta la memoria, contribuyendo al deterioro cerebral.
  • Pérdida de audición: Muchas veces subestimada, la pérdida auditiva está asociada con el deterioro cognitivo, pues dificulta la interacción con el entorno.
  • Déficit visual: La pérdida de visión también incrementa el riesgo de demencia. Mantener una buena salud visual puede ser una medida preventiva importante.
  • Golpes o lesiones craneoencefálicas: Microlesiones causadas por golpes en la cabeza afectan las funciones neuronales y pueden desencadenar demencia, como se observa en la demencia pugilística en boxeadores.
  • Inactividad física: El ejercicio, tanto aeróbico como de fuerza, es fundamental para proteger contra el deterioro cognitivo. Mantener una rutina constante de actividad física es clave.
  • Aislamiento social: El aislamiento en adultos mayores aumenta el riesgo de demencia, pues disminuye el estímulo cognitivo.
  • Fumar: Fumar está relacionado con enfermedades cardiovasculares que también afectan el cerebro, aumentando el riesgo de deterioro cognitivo.
  • Ingesta excesiva de alcohol: El consumo crónico de alcohol puede acelerar la degeneración de células cerebrales.
  • Obesidad: La obesidad genera inflamación crónica que agrava el envejecimiento cerebral, afectando funciones como la memoria.
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