Ruta entre Puriscal y Parrita tiene 6 kilómetros en estado crítico
La ruta 239, entre Puriscal y Parrita, tiene seis kilómetros en condiciones críticas que afectan la circulación de vehículos.
El Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme) realizó una evaluación de la superficie en 26 kilómetros de la carretera en la que halló serias deficiencias.
En estos tramos se identificó un deterioro avanzado, con un suelo plano o hondo que retiene el agua de lluvia, deformaciones severas y generalizadas, entre otras factores.
Solo cuatro kilómetros inspeccionados se encuentran en buena condición, mientras que el resto del trayecto alcanzó una calificación regular y aceptable. Sin embargo, aún en estas secciones el Laboratorio reportó deformaciones moderadas y otras fallas.
Agua, principal enemigo
El principal problema de esta ruta es la pérdida de la corona. Este es el nombre que recibe la sección transversal que abarca toda la calzada, la cual debe tener cierta inclinación en ambos lados para permitir la evacuación de las aguas.
En muchas partes de la ruta 239 la superficie está aplanada, lo que imposibilita la salida adecuada del agua hacia los bordes y fomenta el empozamiento.
Esta situación se agrava en época de lluvias, cuando algunos tramos de la carretera se vuelven intransitables debido al barro.
Un ejemplo se dio en abril cuando la empresa Tracopa suspendió temporalmente el servicio de bus entre San José y Quepos por Puriscal debido al mal estado de la vía.
El informe del Lanamme habla de que existen 2,4 km de vía con deficiencias en el drenaje. Esto corresponde a la ausencia total de cuneta, obstrucciones severas por crecimiento de vegetación o la acumulación de sedimentos o rocas que limitan la capacidad hidráulica.
"Estos deterioros son característicos de caminos de grava con mantenimiento intermitente y reflejan la necesidad de intervenciones más sistemáticas", indica el Lanamme en su informe.
Ante esta situación la entidad pidió ejecutar varias acciones como atender drenajes, restaurar la superficie de la vía con la inclinación adecuada para dejar fluir el agua y realizar mantenimiento preventivo en época seca.
CR Hoy consultó al Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) si existe un plan de intervención en esta ruta, pero se está a la espera de respuesta.
El Conavi había indicado en abril, luego del anuncio de Tracopa, que realizaría una "intervención paliativa" en la carretera.
Piden intervención
Las municipalidades de Puriscal y Garabito se unieron para pedir a las autoridades mejoras definitivas en la ruta 239.
Francisco González, alcalde de Garabito, comentó que se han realizado reuniones para proponer soluciones. Ese municipio incluso ofreció ₡500 millones de su presupuesto para empezar obras urgentes.
Garabito espera que Puriscal y otros municipios cercanos también puedan sumar recursos, aunque el objetivo es que la mayor parte provenga del Gobierno central.
Para González, la ruta 239 puede servir como vía alterna para dirigirse entre el Pacífico central y San José, y así evitar presas en la ruta 27 y la Costanera. El tema sumó importancia este último año con el cierre por arreglos del puente sobre el río Tárcoles, que provocó congestionamiento y obligó a pensar en nuevas vías.
La carretera es vital también para la actividad económica de la región, que va desde agricultura tradicional de altura hasta agroindustria costera. Esta dualidad genera patrones de tráfico diversos que incluyen transporte de productos agrícolas, carga pesada y flujos comerciales.
También tiene el potencial de servir como escape turístico hacia las playas del Pacífico y la zona montañosa de Puriscal, donde existen atractivos como el parque nacional La Cangreja.



