Refrigeradoras llenas o vacías: ¿cuáles consumen más electricidad?
Su refrigeradora es de los electrodomésticos que más consumen energía en la casa, pero además si está muy llena o muy vacía también puede estar contribuyendo a que el recibo de la luz le llegue más caro.
Melvin Pacheco, subgerente de Operaciones del Consorcio Nacional de Empresas de Electrificación de Costa Rica (Coneléctricas), explicó que tener una refrigeradora de gran tamaño con pocos alimentos en su interior resulta poco eficiente, pues el electrodoméstico consume energía para enfriar un volumen de aire que no se aprovecha adecuadamente.
En el extremo opuesto, una refrigeradora excesivamente llena dificulta la circulación del aire frío en su interior, un aspecto fundamental para que el equipo mantenga una temperatura uniforme y funcione de manera eficiente.
Además, cuando hay una gran cantidad de alimentos almacenados, suele aumentar la frecuencia de apertura y cierre de la puerta, lo que genera una mayor pérdida de frío. Pacheco detalló que abrir y cerrar la puerta constantemente influye significativamente en el consumo eléctrico. Esto ocurre porque el aire frío escapa del interior y el electrodoméstico debe compensar esa pérdida para mantener la temperatura programada.
El aumento de la temperatura obliga al motor y al compresor a encenderse con mayor frecuencia y a trabajar durante más tiempo para recuperar las condiciones óptimas de enfriamiento, lo que incrementa el gasto de electricidad.
Recomendación
El especialista recomienda que las refrigeradoras operen cerca de su capacidad óptima para alcanzar un mejor equilibrio entre rendimiento y consumo energético.
Según explicó, el funcionamiento del equipo es más eficiente cuando existe una cantidad adecuada de productos en su interior, sin llegar a estar ni demasiado vacío ni excesivamente lleno.
Otro consejo importante es revisar periódicamente el empaque de la puerta, ya que este elemento desempeña un papel clave en el consumo eléctrico del hogar.
Pacheco señaló que muchas personas desconocen el impacto que puede tener un mal sellado en el gasto de energía. Si el empaque está deteriorado, fisurado o ha perdido capacidad de cierre, el aire frío se escapa y la refrigeradora debe trabajar más para compensar esa pérdida, aumentando así el consumo de electricidad.

