¿Qué significa el nivel de “advertencia” en el que está el volcán Poás?
Macizo atraviesa fase de erupción continúa desde el 30 de marzo
Las columnas de gases, vapores y ceniza provenientes del volcán Poás alcanzan los 300 metros de altura sobre el cráter.
El Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori) de la Universidad Nacional (UNA) brindó un reporte actualizado a eso de las 11:00 a.m. de este viernes, en el cual reitera que el coloso continúa con una erupción constante.
"Las emisiones pasivas de ceniza continúan con plumas de ceniza hasta 300 metros sobre el nivel del cráter. El tremor sísmico (sismos a lo interno del volcán) se mantiene bajo mientras el tremor acústico se mantiene alto. Las concentraciones de gases alrededor se mantienen relativamente estables, con un valor máximo de 2 partículas por millón (ppm) registradas en el mirador y valores máximos de 8ppm medidos por la estación MultiGAS", citó el observatorio, a través del reporte.
El volcán se mantiene catalogado en nivel de "advertencia", según Ovsicori.
¿Esto qué significa? El sitio web de la entidad detalla que existen posibles manifestaciones, tales como: erupciones pequeñas, borbollones, géiser, emisión significativa de gases ácidos, aumento de temperatura (incandescencia), enjambres sísmicos/tremor volcánico, inflación-extensión del edificio volcánico.
Los peligros potenciales obedecen a caída ligera de ceniza, balísticos proximales (expulsión de rocas volcánicas), gases y lluvia ácida.
El nivel "advertencia" es el segundo en la clasificación del observatorio. El nivel 1 es "calma", el nivel 3 es "precaución" y el nivel 4 es "alarma".
El volcán más activo del país es el Rincón de la Vieja, el cual registra un nivel de actividad de "precaución".
"En los últimos 24 horas se registraron 3 exhalaciones seguidas por periodos de tremor, mientras el tremor de fondo se mantiene bajo. Se observa desgasificación semicontinua del cráter", detalló este viernes el observatorio, en referencia a este volcán.
Desde el 29 de marzo, se registró el incremento en la actividad eruptiva en el volcán Poás luego de 2 erupciones explosivas ocurridas ese día. Posterior a eso, a partir del sábado 30 de marzo, se reporta una erupción continua caracterizada por la emanación de gases, vapores y ceniza.
Algunas comunidades situadas al oeste del volcán, como Grecia o Poás, están bajo la influencia de un constante olor a azufre.
El Ovsicori explicó a través de un informe divulgado el miércoles 3 de abril que la desecación casi completa del lago hiperácido ha facilitado que los gases y cenizas sean expulsados directamente a la atmósfera, afectando la calidad del aire en el sector oeste- suroeste del volcán. Desde entonces, se han registrado cambios significativos en las señales sísmicas, como en la composición y el flujo de gases que apunta a una apertura de conductos.
"En el escenario más probable, la emisión de ceniza se mantendría de forma sostenida por días o semanas, prolongándose hasta la reconstitución significativa del lago cratérico o hasta que el flujo de gas y el calor magmático disminuyan", citó el observatorio.
Existe el posible escenario de que la actividad volcánica experimente un aumento súbito debido a potenciales cambios en el sistema volcánico.
"Entre estos cambios potenciales, el ingreso abrupto de agua a los conductos volcánicos podría provocar erupciones freáticas impredecibles que podrían lanzar sedimentos ácidos y balísticos (fragmentos de roca) hacia El Mirador para visitantes y otros sectores", apuntó Ovsicori.
Aspectos puntuales del presente
- Actividad sísmica:
La disminución gradual del nivel del lago hiperácido que empezó a finales del 2022 ha sido acompañada por un aumento progresivo en la amplitud del tremor sísmico.
Esta tendencia se aceleró significativamente desde el 25 hasta el 29 de marzo 2024, cuando ocurrieron dos explosiones freáticas. Seguidamente, la amplitud del tremor ha fluctuado, pero en general se observa una tendencia a la disminución en su intensidad, acompañando la continua emisión de ceniza que inició el 29 de marzo al secarse por completo la boca eruptiva al norte del remanente del lago.
Desde el 1° de abril, la amplitud del tremor se encuentra en los niveles más bajos desde el 2023. Esto permite observar el registro de un mayor número de sismos de baja frecuencia.
- Monitoreo geodésico:
Al inicio del 2023, las estaciones que monitorean este detalle ssobre el volcán registraron un cambio de deformación cortical respecto a los años entre 2020 y final de 2022.
La extensión y un levantamiento del macizo observada entre el sur y el norte del cráter, cambió en una contracción y una subsidencia cortical hacia el norte del cráter, alcanzando 9 milímetros (mm) y 15 mm, respectivamente, desde enero 2023 hasta la fecha. En los 4 últimos meses, la contracción alcanza 6 mm y la subsidencia no es significativa. En los últimos días, la contracción sigue, sin deformación vertical significativa.
- Vigilancia de gases:
Desde el inicio de noviembre de 2023, se observaron cambios significativos en las emisiones de gases del volcán con tendencias en las composiciones y flujos de gases que indican un aumento en la desgasificación magmática y la disminución de la influencia del lago y por ende del sistema hidrotermal.
Durante este periodo se observa un aumento progresivo en la razón Dióxido de Azufre (SO2)/Dióxido de Carbono (CO₂) de valores cerca de 0.8 hasta valores cerca de 2, con picos hasta 4.
Desde inicio de febrero de 2024, se nota un aumento en la razón Ácido Sulfhídrico (H2S)/SO2 de valores debajo de 0.1 hasta valores arriba de 0.5 con picos hasta 1.3.
Las concentraciones de SO₂ alrededor del cráter también demuestran aumentos con valores altos registrados por el sistema automatizado de detección de gases MultiGAS ubicado en el borde oeste del cráter y en la estación ExpoGAS ubicada en el mirador para visitantes, obligando a evacuaciones de personas presentes en el mirador en varias ocasiones.
El miércoles, el SO2 en el Mirador llegó a un máximo de las 5.4 partículas por millón (ppm) esta semana, con un promedio semanal de 0.3 ppm.
En varias ocasiones se detectó una pluma de SO2 significativa en la atmósfera por medio satelital (una masa de SO2 de 714 toneladas el 1 abril y 454 toneladas el 2 abril).
En general, los datos de gases indican un aumento en las emisiones desde octubre del 2023, lo cual afecta a las poblaciones ubicadas al oeste, suroeste y sur del volcán principalmente.

