¿Qué pasó con los sujetos que asesinaron violentamente al narco “Gringo”?
Los sujetos que participaron en el asesinato de Erwin Guido Ortuño alias "Gringo", ocurrido el 16 de diciembre de 2017, están muertos, en la cárcel o lideran una nueva banda criminal, según información judicial.
"Gringo" era un violento narcotraficante, a quien las autoridades vinculaban con al menos 11 asesinatos. Su muerte fue ordenada por la banda rival liderada por "Pollo" y ocurrió con un ensañamiento y violencia que impactó al país en ese momento.
Los ejecutores, Wabe, Ántrax, Mecatazo y Gazú, lo trasladaron en un carro desde Grecia hasta San José y, en el camino lo apuñalaron. El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) reportó que tenía más de 136 puñaladas, principalmente en la cara y cabeza. Los criminales grabaron el hecho para enviar un mensaje a los miembros de la banda de "Gringo".
Los hechos ocurrieron entre la noche y la madrugada. El 16 de diciembre de ese año, en horas de la mañana, el cuerpo mutilado apareció en Bajos Los Ledezma, en Pavas.
El caso de Pollo
Luis Ángel Martínez Fajardo, "Pollo", rival principal de Gringo y autor intelectual del crimen, está recluido en la cárcel La Reforma por una condena de 20 años por tráfico de drogas.
Comenzó como mando medio dentro de la estructura de Marcos Zamora "El Indio", hasta que se independizó tras la captura de este último en 2012.
Luego llegó a monopolizar la distribución y venta de drogas en los barrios del sur de San José y en La Unión de Cartago. Precisamente, en esa búsqueda de control protagonizó una sangrienta disputa territorial con Guido Toruño.
En 2015 fue capturado en Nicaragua, donde fue condenado a 30 años de prisión por narcotráfico y lavado de dinero. Cumplió gran parte de su condena en el centro penitenciario de máxima seguridad conocido como La Modelo y, desde allí, habría gestado el crimen de "Gringo".
A finales de 2023, Nicaragua lo expulsó junto con decenas de reos costarricenses. Al llegar a Costa Rica, las autoridades judiciales reactivaron causas pendientes que tenía abiertas en el país para evitar su puesta en libertad y el año pasado lo condenaron a cárcel.
Mufasa, el sublíder
Otro de los involucrados era José Rodolfo Garbanzo "Mufasa". Era el subjefe de la banda de Pollo y quedó en libertad por el caso del homicidio de Gringo.
Garbanzo aprovechó su libertad para montar su propio grupo narco y posteriormente fue identificado como jefe de la banda Los Coqueros de Pavas, con un rol de alianza y liderazgo también en la banda de Los Myrie, asentada en Alajuelita, Hatillo y otras zonas.
Con el paso de los años, expandió el dominio de su red de narcotráfico desde la capital hacia comunidades estratégicas del Pacífico Central, donde operaba directamente en Caldera y Esparza, en Puntarenas, y en Orotina. Su estructura también utilizaba un violento esquema de préstamos informales y cobros bajo la modalidad de "gota a gota".
Debido a las constantes disputas territoriales que mantenía, principalmente contra la banda de Los Lara, rival de Los Myrie, abandonó temporalmente su base en Pavas y adoptó estrictas medidas de seguridad. Entre ellas estaba desplazarse en un vehículo blindado marca Mercedes-Benz y alternar su residencia entre dos casas de seguridad.
Sin embargo, el 15 de agosto de 2025 fue emboscado y asesinado mientras se encontraba en el bar Howards, ubicado en Lindora.
Ántrax y su agencia de sicarios
Abraham Gutiérrez "Ántrax" sí cayó preso por el crimen de "Gringo". Mientras estaba en la cárcel dirigía una "agencia de sicarios" que operaba en el Área Metropolitana.
Su grupo está relacionado con cuatro homicidios, además de tentativas de asesinato, secuestros y ataques armados. Gutiérrez utilizaba su permanencia en la cárcel para reclutar gatilleros, principalmente de la región del Caribe de Costa Rica.
Desde prisión dirigía una estructura con una compleja logística que incluía el alquiler de viviendas, el resguardo de armas de grueso calibre y vehículos utilizados para cometer homicidios.
Distintas agrupaciones delictivas externas, entre ellas células aliadas de su exjefe Pollo, lo contrataban para ejecutar a sus rivales. Las pesquisas revelaron que el grupo cobraba hasta ₡1 millón por cada asesinato.
Los caídos
Entre los demás involucrados que terminaron muertos está Geidy Soto "Mayín". Fue emboscado y asesinado a los 36 años, el 3 de marzo de 2019. El ataque ocurrió en horas de la tarde, cerca de una gasolinera frente a la rotonda de San Sebastián, en San José.
Soto iba en carretera y al detenerse en un semáforo, dos sujetos en motocicleta lo interceptaron. Por este homicidio, un hombre de apellido Fernández fue condenado a 15 años de cárcel.
Otro que terminó muerto fue Bryan Salas "Mecatazo". A sus 25 años, la noche del 30 de abril de 2025, fue interceptado en plena vía pública, en el sector de Metrópolis 3, en Pavas, a pocos metros de su vivienda. Sujetos desconocidos lo acribillaron a balazos y falleció en el sitio.
Otros involucrados
Recientemente fueron condenados por el caso el exfutbolista del Municipal de Grecia Alexander Rodríguez "Sander", así como el exfiscal auxiliar de Pococí Yashir Wabe, alias "Wabe".
Jerson Rivera "Gazú" se consolidó como sicario hasta que, en 2019, el Tribunal Penal de Cartago lo condenó a 20 años de prisión por el homicidio calificado de Wendy Batista.
Otros de los involucrados son Fabricio Ulate Cubero, alias "Don Mario"; Josué Soto, conocido como "Chuky" y Víctor Díaz Santamaría, alias "Maca", de quien no se tiene rastro.
Pollo pagó ₡50 millones por asesinar a "Gringo". Sander aprovechó la confianza de la víctima para engañarla y llevarla hasta Grecia con el argumento de ofrecerle refugio.
Sander y Ulate coordinaron la logística. Para la ejecución, se distribuyeron las funciones. Un grupo integrado por Wabe, Ántrax, Mecatazo y Gazú interceptó, secuestró y apuñaló a la víctima dentro de un vehículo, mientras que Díaz, Chuky y Sander realizaron labores de vigilancia en carretera.



