Pruebas forenses señalan que heridas en adultos mayores coinciden con machete confiscado
Las autopsias realizadas a Antonio Badilla y Mauren Molina, víctimas de un doble homicidio dentro de una reconocida soda camino a La Cruz de Alajuelita, así como las pruebas forenses efectuadas a un machete decomisado durante la investigación, revelan coincidencias entre las heridas y la aparente arma homicida.
Se trata de un machete de 42 centímetros de longitud, ya con poco filo al momento de la inspección especializada en uno de los bordes de la hoja, además de manchas de herrumbre. Tanto en el puño como en la hoja tenía grabada la marca Corneta.
Un dictamen médico legal señala que, de acuerdo con la descripción minuciosa de las heridas contuso-cortantes de la autopsia del adulto mayor y de las lesiones en el cuello y la cabeza de la mujer, que apuntan a que fueron producidas por el machete.
Los investigadores también solicitaron a los Laboratorios de Ciencias Forenses del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) buscar rastros de sangre que permitieran establecer relación entre los objetos y las víctimas; sin embargo, no se encontraron trazas.
Esto no quiere decir que los objetos no fueran utilizados, dado que también pudieron sufrir alguna alteración, como haber sido lavados.
l crimen quedó al descubierto la mañana del domingo 16 de noviembre de 2025, cuando clientes frecuentes y conocidos ingresaron al local pasadas las 8:30 a.m. y encontraron los cuerpos sin vida.
Impresionantes heridas
Las autopsias revelan la crueldad con la que se perpetró el asesinato de la pareja de adultos mayores.
Don Toño falleció a causa de una herida que iba desde la oreja hacia el costado derecho de la cabeza, de 18 centímetros de longitud y 7 centímetros de profundidad, la cual produjo una laceración de tejidos bajo la piel y músculos de la cabeza, así como daños en la nuca y en la arteria vertebral, lo que le provocó desangrarse.
Los médicos forenses también encontraron otra fuerte herida similar más abajo, que llegaba hasta la clavícula, además de otra en el pómulo izquierdo que afectó el globo ocular y el cerebro, provocando importantes hemorragias.
Además, presentaba heridas en el dorso de la nariz, la mandíbula derecha y la mejilla izquierda, así como fracturas, moretones, golpes y otras lesiones en otras partes de la cabeza, los brazos y una de las piernas.
De igual manera, la mujer falleció producto de tres heridas ocasionadas por objetos pesados y afilados, tanto en el rostro como en la cabeza, que le provocaron laceraciones en las venas del cráneo y un posterior desangrado.
Las lesiones eran de gran tamaño. En el rostro tenía una herida de 17 centímetros de longitud y 8 centímetros de profundidad, que iba desde cerca de la oreja derecha hasta la izquierda, lacerando piel, tejidos blandos, músculos y globos oculares, además de generar fracturas en huesos del rostro, las quijadas y el cráneo.
Una segunda lesión, de la misma extensión pero más profunda, incluso llegó a lacerarle parte del cerebro del lado derecho. También presentaba una tercera herida, más pequeña y de menor profundidad, del lado izquierdo, así como una herida cortante en el cuello que le perforó varios centímetros.
Además, tenía dos heridas más superficiales en el brazo derecho y otra en uno de los dedos de la mano izquierda. También se hallaron moretones de color morado en el costado del pecho y otro de consideración en el muslo izquierdo.
Macabro hallazgo
El reporte al sistema de emergencias 9-1-1 ingresó a las 7:42 a. m. del 16 de noviembre, cuando una mujer llamó para informar que había llegado a desayunar al rancho. Según indicó, andaban buscando al dueño de la finca y encontraron a las dos víctimas fallecidas, el adulto mayor degollado y con varias heridas.
La escena del crimen encontrada por el OIJ estaba en un lugar abierto, dentro de una propiedad a la que se accede por una calle de lastre que conduce a una cerca de alambre de púas con un paso peatonal que permite ingresar a la finca "Lajas".
Después hay un riachuelo y una serie de gradas hechas con llantas y rellenas de barro, ubicadas en una pendiente de aproximadamente 70 metros de longitud y con una inclinación que dificultaba el acceso al sitio.
Una vez en el punto, se ubicó una estructura de material liviano, hecha de madera y latas de aluminio, sin puertas ni divisiones, completamente abierta. El piso era de tierra y no había electricidad.
Inicialmente, se encontraron dos áreas de cocina con vajillas de loza y porcelana en perfecto orden, así como dos tanques de gas con las llaves abiertas, los cuales fueron cerrados para evitar accidentes.
Continuando por un pasadizo, se observó una zona común con una mesa de madera tipo comedor, sobre ella bolsas con pan y varios artículos, más tres sillas y un mueble de madera tipo barra empotrado en el suelo.
Junto a las sillas, en el piso y en posición lateral derecha, se encontró el cuerpo sin vida de Badilla, con múltiples heridas de aparente arma blanca en el rostro. Debajo del cuerpo había un lago con sangre coagulada, gran parte de ella absorbida por la tierra. A la par se encontró un par de sandalias azules impregnadas de sangre.
Junto a este indicio se ubicó una pala de madera con un rastro de aparente sangre en la parte media y otro en la empuñadura. En la misma área común, se ubicó una estructura de madera que parecía ser el dormitorio de los adultos.
En el marco de la puerta de entrada se encontró el cuerpo sin vida de la segunda víctima, boca abajo y con múltiples heridas de arma blanca en la cabeza.
Junto al cuerpo había una caja de madera que aparentemente funcionaba como gaveta para almacenar dinero, pero estaba completamente vacía. También había algunas monedas en el piso impregnadas con sangre.
Por esa razón es que las autoridades valoran el móvil del crimen como un robo. Junto a la pared había una mesa plástica desplazada, con marcas de arrastre en la tierra, y sobre ella un mantel de cuadros con varios rastros de aparente sangre por goteo.
Junto a la mesa, en el piso, se observó un rastro de varias gotas de sangre. Hacia el este de este rastro se ubicaron dos sillas plásticas verdes superpuestas; la superior tenía un rastro de aparente sangre por contacto.
En un tendedero se encontró un pantalón de tela verde con varios rastros de aparente sangre por contacto. Junto a la pared oeste se ubicó una silla de metal y madera con un bolso de espalda que contenía otro bolso vacío.
También se encontraron un juego de llaves impregnadas de aparente sangre, un bolso gris con herramientas pequeñas tipo llaves, igualmente impregnado de aparente sangre, y sobre la silla un rastro de aparente sangre por goteo.
Debajo de la silla se ubicó una botella plástica que tenía un rastro de aparente sangre por contacto en la parte media y otro en la tapa. Finalmente, en otra pared, junto a la puerta de la bodega y a una altura de metro y medio se ubicó otro rastro de aparente sangre por contacto.
En la bodega de herramientas, con varios artículos almacenados, se ubicó varias gotas adicionales de sangre. Durante una segunda inspección ocular se encontró un patrón deformado de aparente huella palmar y un rastro rojizo de aparente sangre adyacente.
También se encontró un rastro rojizo de aparente sangre en la superficie externa plástica del tubo de un lavatorio. Prácticamente todos estos elementos más las vestimentas encontradas fueron inspeccionadas a nivel científico para corroborar que se trataba de sangre humana, especialmente Don Toño sobre varias superficies.
Poco después del crimen, el director del OIJ, Michael Soto, confirmó el móvil prelimiar y el uso de este tipo de arma.
"Del análisis de la escena del crimen (yo personalmente revisé las fotografías) podríamos presumir que hubo algún tipo de sustracción, ya sea de dinero o de algún artículo que estamos por determinar, pero sigue siendo hipotético.
Descartando otros móviles que a veces vemos —por ejemplo, no hay ninguno de índole sexual—, no pareciera ser de venganza directa. El hecho de la utilización del arma blanca también tiene un significado importante dentro del perfilamiento criminal, ya que por lo general hay una cercanía entre víctima y victimario", detalló.



